El peso argentino ha experimentado su peor devaluación hasta la fecha, desplomándose un 11,29% frente al dólar estadounidense en lo que va de trimestre. El rublo ruso ha caído un 10,6% frente al dólar.

La lira turca se ha dejado un 7,75%, el peso mexicano ha bajado un 7,17%. El peso chileno ha retrocedido un 5,88%, el us to zloty ha caído un 4,85%, el rand sudafricano ha perdido un 5,68% y el real brasileño en torno a un 7,9%.

El rublo se ha visto lastrado por la nueva tanda de sanciones impuestas por Estados Unidos en abril contra algunos de los mayores magnates de Rusia en respuesta a la supuesta intromisión de los rusos en las elecciones presidenciales de 2016.

El Banco Central de la República de Argentina (BCRA) subió los tipos de interés por tercera vez en ocho días el viernes pasado en un intento de frenar la espiral de inflación y apuntalar el peso. Desde entonces, el país se ha visto obligado a solicitar ayudas del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Mientras tanto, la lira turca se ha visto zarandeada también por la subida de la inflación y el escepticismo de los inversores en cuanto a la política del banco central. "Aunque podemos culpar de todos estos movimientos a los titulares locales (principalmente los de política), han sido la subida de los tipos de Estados Unidos y el fortalecimiento del dólar los catalizadores de estas pérdidas", explicaba Turner.

El índice dólar, ha registrado esta semana su cota más alta en lo que va de año, mientras que el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años ha aumentado hasta superar el nivel clave del 3% por primera vez en cuatro años el mes pasado. Eso ha sometido a los mercados emergentes a una gran presión, lastrando las divisas e impulsando el rendimiento de los bonos.

El fortalecimiento del dólar y el aumento del rendimiento de los bonos de EE.UU., "un cambio paradigmático". El fortalecimiento del dólar probablemente perjudique a la inversión extranjera en los mercados emergentes este año, advertía el Instituto de Finanzas Internacionales el miércoles, catalogando la subida del dólar y el aumento del rendimiento de los bonos como "un cambio paradigmático" para los inversores.

"Las perspectivas en cuanto a los ingresos de capitales no residentes a los mercados emergentes este año se han deteriorado... El aumento del rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense y el fortalecimiento del dólar han desembocado en una interrupción de los flujos de cartera desde mediados de abril", decía el Instituto de Finanzas Internacionales en un informe.

La Reserva Federal ha subido los tipos de interés seis veces desde 2015 y ha pronosticado dos subidas más este año, pero algunos inversores esperan tres más. Las economías de mercados emergentes con alto déficit por cuenta corriente, una gran carga de deuda en dólares y una inflación desbocada siguen siendo vulnerables a las subidas de los tipos de interés en general.

El presidente de la Fed, Jay Powell, ha dicho esta semana que las economías de mercados emergentes deben ser capaces de administrarse a medida que las economías avanzan hacia una política monetaria más estricta. Dijo que muchos han reforzado sus defensas tras crisis anteriores, pero señala que algunos inversores e instituciones podrían no estar bien preparados de cara a una subida de los tipos de interés, incluso uno que los mercados ya se esperaban.