Esto sucedió unos meses antes de casarme.
Por mi trabajo en ese entonces, yo me desplazaba a Santa Ana en el carro de mi trabajo y allá pasaba a almorzar a un edificio del trabajo donde trabajaba una conserje que le gustaba sentarse a hablar tonteras con los hombres que llegábamos, ella tenía 32 años en ese entonces, no era una modelo, pero sí tenía una bonita figura. Yo tenía 28 años.
Entre tontera y tontera yo me fui atreviendo a hablarle más serio en temas sexuales cuando estábamos solos, y así me fue soltando información personal, de lo que le gustaba hacer y que le hicieran, me contaba que desde que se había divorciado no tenía nada con un hombre, solo con los juguetes que tenía y eso me enfermaba todo, me contó que ya estaba operada para no tener hijos y que ya lo había comprobado cuando estaba casada, una vez me dijo que se quería teñir el pelo porque era lo único virgen que le quedaba, yo le pregunté que si de verdad era lo único, y con una cara pícara me dijo, sí es lo único virgen que me queda, y eso me puso full... y así poco a poco nos fuimos conociendo más y más hasta que por fin e atreví a proponerle tener sexo, pero como dos amigos, sin mezclar sentimientos, como dos amigos con derechos y, para mi sorpresa, ella accedió.
Después de eso fue solo de coordinar el día y la hora para vernos e irnos a meter a un motel, como yo estaba soltero me era más fácil, pero ella por los hijos tenía más limitaciones. Al final quedamos en ir un domingo como a las 10 de la mañana porque a la 1 yo debía ir a visitar a mi novia.
Ese día pasé a la hora acordada a recogerla, traía puesto un pantalón blanco que se le veía muy bien, ya con ella en el carro yo iba todo templado, ella lo notó y empezó a tocarme por encima del pantalón.
Ella vivía en Desamparados, por lo que fuimos a uno de los tantos moteles de San Francisco de Dos Ríos. Ya el cuarto ella se quitó los zapatos y se tiró en la cama, yo estaba esperando que llegaran a cobrar y en eso ella me dijo: "vayamos adelantando mientras vienen a cobrar... Me acerqué y me quitó la camisa y el pantalón, yo la empecé a besar y le quité la blusa y el brasier y le chupé los pechos, en eso tocaron el timbre para cobrar la habitación por lo que paramos y yo pagué el cuarto.
Una vez pasado eso me fui directo a la cama y le quité el pantalón a ella, andaba un calzón de amarres a los lados, por lo que quitárselo fue más que facil, y una vez completamente desnuda empecé a chuparle todo ese panocho mojado, luego subía a los pechos y volvía a bajar al panocho que cada vez estaba más mojado, ella solo gemía de lo más rico... En una que subo a chuparle los pechos, ella me agarra el pene con la mano y me jala llevándolo hacia su panocho, yo estaba completamente erecto, ella lo lleva al panocho y se lo restriega por encima con una cara de excitación que no puedo describir, ahí supe que no era mentira que llevaba casi un año sin tener sexo, después de restregárse mi pene por todo el panocho, se lo acomodó en la entrada del mismo y entonces supe que era momento de penetrarla, lo empujé lentamente dentro de ella, sentía como entraba en ese panocho todo mojado y ella solo suspiraba mientras la sentía entrar toda poco a poco, hasta que entró toda y entonces empecé con el mete y saca, ella gemía delicioso mientras yo la penetraba una y otra vez, así estuvivos un rato hasta que ella me pidió que quería cabalgar... Me acosté y ella se puso de cuclillas frente a mi y se metió toda mi picha, es la única mujer con la que he estado que haya hecho eso,de cuclillas subía y bajaba y se metía toda la picha, era algo delicioso verla y sentirla en esa posición, luego de un rato se acomodó en la misma posición, pero ya no de cuclillas, pero igual seguía moviendose delisioso sobre mi picha... Ya luego de un rato le pedí que quería darle de cuatro por lo que cambiamos de posición, yo la agarré de la cintura y la penetré fuerte, ella gemía y yo le daba con ganas, por ratos ella hacía moviemientos de cintura, luego yo le volvía a dar fuerte hasta que al final ya no pude más y me regué placenteramente dentro de ese delicioso panocho, los dos quedamos exaustos y todos sudados, nos volvimos a ver y nos reímos.
Luego de eso yo la visitaba algunas noches en mi carro, ella salía y en un callejón oscuro ella me la mamaba mientras yo le metía el dedo, ambos terminabamos en el carro y ella se tragaba toda la leche, era una enferma sexual, justo lo que uno necesita.
Después de esa vez solo pudimos salir a un motel una vez más hasta que yo me casé, pero en esa ocasión me demostró que, de verdad, lo único virgen era el pelo porque le encantaba que le dieran por el culo, pero queda para otra historia...