¡Qué pique, mi gente! El dólar sigue dando vueltas como pollo sin cabeza, esta vez, cayéndose pa' abajo a velocidad de vértigo. Llegó a tocar las ¢492,42, ¡una cifra que ni Don Colito don Ricardo Esquivel había visto así en tanto tiempo! Parece mentira, hace poco estábamos temblando con él arriba de las quinientas, y ahora esto... ¿Será que nos relajamos demasiado, o qué pasó?
Según dicen los analistas, esto es normal pa’ estas fechas, pura dinámica de mercado. Las transnacionales, esos jeves, necesitan sacar sus billetes para pagar salarios, servicios, impuestos… lo que sea. Y luego, agregas los aguinaldos, que todos queremos agarrarle con pinza. Es como si le echaras gasolina al fuego, el mercado se pone más loco que toro en rodeo. Carlos Valerin, el profe de divisas, lo explicó bien: el mercado tiene sus ciclos, y estos meses siempre hay una bajada.
Pero ojo, que esto no es todo miel sobre hojuelas. Aunque parezca que nos ganamos la lotería, el colón apreció tanto que a algunos les está saliendo caro. El sector productivo, ese que trabaja duro pa’ sacarnos adelante, está sudando la gota gorda. Pienso en los turistas, que llegan pensando que van a encontrar ofertas increíbles, y resulta que todo sigue igual de caro en reales. Imagínate, ir a comer casado, sentir que te estás haciendo humo
Shirley Calvo, directora de Canatur, soltó la bomba: el turismo, ese pilar fundamental de nuestra economía, está sintiéndose recontra afectado. Ella dice que la mayoría de las empresas son chiquititas, familiarices, hoteles con poca chamba, restaurantes humildes… Les cuesta mucho competir con países vecinos como México, República Dominicana o Panamá, que tienen tipos de cambio más amigables. No sienten que nos hagan caso con esta vaina del tipo de cambio, diay.
Fernando Rodríguez, el economista de la UCR, también echó luz sobre el asunto. Explica que, para quienes ganan en dólares pero gastan en colones, la cosa se pone difícil. Sus gastos siguen igual, pero sus ingresos se mueven como olas en Playa Hermosa. A esas personas, como a mí, nos toca apriparnos el cinturón o buscar alternativas pa’ salir adelante. Algo así como cuando la bencina va pa’ arriba, pues uno empieza a andar más en bici y a cambiarle el aceite al carro, ¿entiendes?
Rodrigo Cubero, ex presidente del Banco Central, no se anduvo con rodeos. Dice que el Banco Central, bueno, ha hecho lo que tenía que hacer, pero le falta “contundencia” y “vehemencia”. Deberían bajar la tasa de interés, pa’ estimular la economía y evitar que el colón siga subiendo más de lo debido. Él cree que deberían meterle un buen empujón a la cosa. Sin embargo, Valerin explica que, aunque no puedan cambiar la tendencia, sí pueden suavizarla, controlar la volatilidad, ¿me sigues la bola?
Ahora, la gran incógnita: ¿qué va a pasar con el dólar la semana entrante? Según los rumores, podría seguir bajando, impulsado por la presión del mercado. Algunos creen que el Banco Central intervendrá, comprará dólares pa’ frenar la caída, pero otros piensan que simplemente dejará que el colón siga su curso. Este brete económico es un rollo, ¿verdad? Bueno, al menos tenemos aguacate y gallitos, ¿no?
En fin, entre tanta volatilidad y pronósticos, me pregunto: ¿Creés que el Banco Central debería intervenir más activamente en el mercado cambiario para proteger al sector turístico y a las pequeñas empresas, o deberíamos dejar que el mercado se regule solo, aunque eso signifique fluctuaciones más bruscas? ¡Déjenme saber sus opiniones en el foro!
Según dicen los analistas, esto es normal pa’ estas fechas, pura dinámica de mercado. Las transnacionales, esos jeves, necesitan sacar sus billetes para pagar salarios, servicios, impuestos… lo que sea. Y luego, agregas los aguinaldos, que todos queremos agarrarle con pinza. Es como si le echaras gasolina al fuego, el mercado se pone más loco que toro en rodeo. Carlos Valerin, el profe de divisas, lo explicó bien: el mercado tiene sus ciclos, y estos meses siempre hay una bajada.
Pero ojo, que esto no es todo miel sobre hojuelas. Aunque parezca que nos ganamos la lotería, el colón apreció tanto que a algunos les está saliendo caro. El sector productivo, ese que trabaja duro pa’ sacarnos adelante, está sudando la gota gorda. Pienso en los turistas, que llegan pensando que van a encontrar ofertas increíbles, y resulta que todo sigue igual de caro en reales. Imagínate, ir a comer casado, sentir que te estás haciendo humo
Shirley Calvo, directora de Canatur, soltó la bomba: el turismo, ese pilar fundamental de nuestra economía, está sintiéndose recontra afectado. Ella dice que la mayoría de las empresas son chiquititas, familiarices, hoteles con poca chamba, restaurantes humildes… Les cuesta mucho competir con países vecinos como México, República Dominicana o Panamá, que tienen tipos de cambio más amigables. No sienten que nos hagan caso con esta vaina del tipo de cambio, diay.
Fernando Rodríguez, el economista de la UCR, también echó luz sobre el asunto. Explica que, para quienes ganan en dólares pero gastan en colones, la cosa se pone difícil. Sus gastos siguen igual, pero sus ingresos se mueven como olas en Playa Hermosa. A esas personas, como a mí, nos toca apriparnos el cinturón o buscar alternativas pa’ salir adelante. Algo así como cuando la bencina va pa’ arriba, pues uno empieza a andar más en bici y a cambiarle el aceite al carro, ¿entiendes?
Rodrigo Cubero, ex presidente del Banco Central, no se anduvo con rodeos. Dice que el Banco Central, bueno, ha hecho lo que tenía que hacer, pero le falta “contundencia” y “vehemencia”. Deberían bajar la tasa de interés, pa’ estimular la economía y evitar que el colón siga subiendo más de lo debido. Él cree que deberían meterle un buen empujón a la cosa. Sin embargo, Valerin explica que, aunque no puedan cambiar la tendencia, sí pueden suavizarla, controlar la volatilidad, ¿me sigues la bola?
Ahora, la gran incógnita: ¿qué va a pasar con el dólar la semana entrante? Según los rumores, podría seguir bajando, impulsado por la presión del mercado. Algunos creen que el Banco Central intervendrá, comprará dólares pa’ frenar la caída, pero otros piensan que simplemente dejará que el colón siga su curso. Este brete económico es un rollo, ¿verdad? Bueno, al menos tenemos aguacate y gallitos, ¿no?
En fin, entre tanta volatilidad y pronósticos, me pregunto: ¿Creés que el Banco Central debería intervenir más activamente en el mercado cambiario para proteger al sector turístico y a las pequeñas empresas, o deberíamos dejar que el mercado se regule solo, aunque eso signifique fluctuaciones más bruscas? ¡Déjenme saber sus opiniones en el foro!