¡Ay, Dios mío! Este caso de Venecia de San Carlos ha levantado polvo y ampollones por todos lados. Resulta que el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) metió mano directo a los padres del nene de dos años y medio que salió volando atropellado en la madrugada. Al principio, todo apuntaba al conductor irresponsable que se echó a correr, pero ahora parece que la cosa es más turbia y la investigación cambió de rumbo radicalmente.
La verdad, qué despiche. El pobre chiquillo apareció solito, golpeado, a plena luz del día caminando por la carretera. Imagínate el susto de la gente que lo encontró. Un carro pick-up lo arrolló y el conductor ni siquiera tuvo la decencia de detenerse, dejándolo tirado como un perro. Menos mal que alguien más pasó por la zona y avisó al 911, porque la cosa casi termina en tragedia mayor. Lo tuvieron que llevar corriendo al Hospital Nacional de Niños, el muchacho estaba bien feo.
Pero ahí no acabó la telenovela, brete. Mientras andan buscando al conductor fujón – que espero que lo agarren pronto y le caigan toda la ley – el OIJ abrió una investigación contra los papás del nene. Sí, leer bien: los padres. Dicen que hay sospechas de incumplimiento de patria potestad y lesiones culposas. ¡Qué lata! Pero bueno, así son las cosas cuando se trata de proteger a los más peques.
Y es que, diay, en Costa Rica, cualquier caso donde un niño sale herido en situaciones que se pudieron evitar, levanta alarmas rojas. Las autoridades tienen que investigar para ver si hubo alguna falla en la supervisión, algún descuido grave que puso en peligro al nene. No es que automáticamente los vayan a declarar culpables, pero sí van a revisar a fondo el panorama familiar y tratar de entender cómo llegó el chiquillo a estar solo en la calle a esas horas.
Se supone que el Patronato Nacional de la Infancia (PANI), también estará metido en esto, revisando si la familia necesita apoyo social o si hay otros factores que contribuyeron a este lamentable hecho. Claro que, como siempre, la burocracia tica va a ponerle trabas al proceso, pero esperemos que esto sirva para fortalecer la red de protección infantil y evitar que tragedias como esta vuelvan a ocurrir. Es que ¿qué estamos esperando?
Ahora, para que nos quede claro, estos tipos de investigación no son para condenar a nadie de entrada, sino para recabar pruebas, escuchar testimonios y armar el rompecabezas completo. Quizá descubran que los padres estaban trabajando, quizá había alguna emergencia familiar, quién sabe... Pero lo importante es esclarecer los hechos y asegurarse de que el niño esté seguro y cuidado.
Esta vaina ha puesto a temblar a Venecia y a todo el país. Muchos se preguntan cómo pudo pasar esto, cómo es posible que un niño tan chiquito estuviera abandonado en la vía pública. Algunos dicen que es falta de conciencia, otros que es producto de la pobreza y la desesperación. De cualquier forma, es un llamado de atención para todos nosotros. Tenemos que cuidarnos unos a otros, estar más atentos a los niños que viven alrededor nuestro. No podemos permitir que esto siga pasando, chunches.
En fin, el caso sigue abierto, y las autoridades prometen mantenerlos informados de cualquier novedad. Ahora me pregunto, ¿creen ustedes que el sistema de protección infantil en Costa Rica funciona como debería? ¿Qué medidas podríamos implementar para evitar que casos como este se repitan y asegurar el bienestar de nuestros niños?
La verdad, qué despiche. El pobre chiquillo apareció solito, golpeado, a plena luz del día caminando por la carretera. Imagínate el susto de la gente que lo encontró. Un carro pick-up lo arrolló y el conductor ni siquiera tuvo la decencia de detenerse, dejándolo tirado como un perro. Menos mal que alguien más pasó por la zona y avisó al 911, porque la cosa casi termina en tragedia mayor. Lo tuvieron que llevar corriendo al Hospital Nacional de Niños, el muchacho estaba bien feo.
Pero ahí no acabó la telenovela, brete. Mientras andan buscando al conductor fujón – que espero que lo agarren pronto y le caigan toda la ley – el OIJ abrió una investigación contra los papás del nene. Sí, leer bien: los padres. Dicen que hay sospechas de incumplimiento de patria potestad y lesiones culposas. ¡Qué lata! Pero bueno, así son las cosas cuando se trata de proteger a los más peques.
Y es que, diay, en Costa Rica, cualquier caso donde un niño sale herido en situaciones que se pudieron evitar, levanta alarmas rojas. Las autoridades tienen que investigar para ver si hubo alguna falla en la supervisión, algún descuido grave que puso en peligro al nene. No es que automáticamente los vayan a declarar culpables, pero sí van a revisar a fondo el panorama familiar y tratar de entender cómo llegó el chiquillo a estar solo en la calle a esas horas.
Se supone que el Patronato Nacional de la Infancia (PANI), también estará metido en esto, revisando si la familia necesita apoyo social o si hay otros factores que contribuyeron a este lamentable hecho. Claro que, como siempre, la burocracia tica va a ponerle trabas al proceso, pero esperemos que esto sirva para fortalecer la red de protección infantil y evitar que tragedias como esta vuelvan a ocurrir. Es que ¿qué estamos esperando?
Ahora, para que nos quede claro, estos tipos de investigación no son para condenar a nadie de entrada, sino para recabar pruebas, escuchar testimonios y armar el rompecabezas completo. Quizá descubran que los padres estaban trabajando, quizá había alguna emergencia familiar, quién sabe... Pero lo importante es esclarecer los hechos y asegurarse de que el niño esté seguro y cuidado.
Esta vaina ha puesto a temblar a Venecia y a todo el país. Muchos se preguntan cómo pudo pasar esto, cómo es posible que un niño tan chiquito estuviera abandonado en la vía pública. Algunos dicen que es falta de conciencia, otros que es producto de la pobreza y la desesperación. De cualquier forma, es un llamado de atención para todos nosotros. Tenemos que cuidarnos unos a otros, estar más atentos a los niños que viven alrededor nuestro. No podemos permitir que esto siga pasando, chunches.
En fin, el caso sigue abierto, y las autoridades prometen mantenerlos informados de cualquier novedad. Ahora me pregunto, ¿creen ustedes que el sistema de protección infantil en Costa Rica funciona como debería? ¿Qué medidas podríamos implementar para evitar que casos como este se repitan y asegurar el bienestar de nuestros niños?