¡Agarrénse los pantalones, pura vida! Ya salió a la venta el Gordo Navideño 2025 y este año los sueños tienen pinta de hacerse realidad. Imagínense, una sola fracción te puede dejar con ¢40 millones en los bolsillos. ¡Más que suficiente para darse unas vacaciones y quitarse algunos chuches de encima!
Como siempre, la Junta de Protección Social (JPS) puso en marcha este brete anual que pone a todos los ticos pensando en qué harían con semejante lana. Según nos cuentan desde la JPS, el sorteo será un domingo 14 de diciembre, sin cambios respecto al año pasado: mismo juego, mismos precios, mismas esperanzas. Parece que la tradición sigue viva y coleando.
Mariela Vargas, la presidenta de la JPS, lo dijo claro: “Este es un sorteo que trae sueños, cada persona que compra un billetito sueña con ganar”. Y vaya que es cierto, casi todos hemos pensado en alguna ocasión cómo sería nuestra vida si le ganáramos al Gordo. Algunos dicen que se irían del país, otros que comprarían una casa en Escazú... ¡las posibilidades son infinitas!
Para los que andan preguntándose cómo funciona el negocio, cada entero viene dividido en 40 fracciones. El gran pozo de ¢8 mil millones se reparte en cinco emisiones diferentes. Así que tenemos el primer premio, que es el que da morcilla, seguido por el segundo y tercer lugar, y luego una buena cantidad de premios chiquitos pero que también ayudan a aliviar el bolsillo.
Hablamos de estos premios: el grandote de ¢1.600 millones por emisión, traducido en ¢40 millones por fracción; el segundo premio, con ¢160 millones por emisión y ¢4 millones por fracción; y el tercero, con ¢80 millones por emisión y ¢2 millones por fracción. Además, hay 15 premios de ¢6 millones, 25 de ¢3 millones, 30 de ¢2 millones y 77 de ¢1 millón para engordar todavía más el panorama.
Pero ojo, que para poder hacerse de esos millones primero hay que invertir. La fracción sigue costando ¢2.000 y el entero ¢80.000. Así que ya saben, estén listos para gastar un poco y quizás cambiar sus vidas para siempre. Por cierto, según los datos de la JPS, hasta ahora van un poquito rezagados en comparación con el año pasado, con un 42.41% de los enteros vendidos versus un 44.28% el año anterior. ¡A darle duro a la venta, mae!
Y para los que les preocupa el tema de los vendedores ambulantes con precios inflados, la JPS dice estar atenta. Dicen que tienen inspectores revisando que todo esté legal y que si encuentran a alguien cobrando de más o tratando de estafar a la gente, lo van a sancionar con hasta cuatro años sin poder vender lotería. Así que si ven a algún personaje raro, mándenle un correo a [email protected] con pruebas, ¡la JPS quiere saberlo todo!
Bueno, pues ya saben, el Gordo Navideño está llamando a la puerta. ¿Se animan a participar y a soñar con esa oportunidad de cambiarles la vida? ¿Cuál sería lo primero que harías si ganaras el premio mayor?
Como siempre, la Junta de Protección Social (JPS) puso en marcha este brete anual que pone a todos los ticos pensando en qué harían con semejante lana. Según nos cuentan desde la JPS, el sorteo será un domingo 14 de diciembre, sin cambios respecto al año pasado: mismo juego, mismos precios, mismas esperanzas. Parece que la tradición sigue viva y coleando.
Mariela Vargas, la presidenta de la JPS, lo dijo claro: “Este es un sorteo que trae sueños, cada persona que compra un billetito sueña con ganar”. Y vaya que es cierto, casi todos hemos pensado en alguna ocasión cómo sería nuestra vida si le ganáramos al Gordo. Algunos dicen que se irían del país, otros que comprarían una casa en Escazú... ¡las posibilidades son infinitas!
Para los que andan preguntándose cómo funciona el negocio, cada entero viene dividido en 40 fracciones. El gran pozo de ¢8 mil millones se reparte en cinco emisiones diferentes. Así que tenemos el primer premio, que es el que da morcilla, seguido por el segundo y tercer lugar, y luego una buena cantidad de premios chiquitos pero que también ayudan a aliviar el bolsillo.
Hablamos de estos premios: el grandote de ¢1.600 millones por emisión, traducido en ¢40 millones por fracción; el segundo premio, con ¢160 millones por emisión y ¢4 millones por fracción; y el tercero, con ¢80 millones por emisión y ¢2 millones por fracción. Además, hay 15 premios de ¢6 millones, 25 de ¢3 millones, 30 de ¢2 millones y 77 de ¢1 millón para engordar todavía más el panorama.
Pero ojo, que para poder hacerse de esos millones primero hay que invertir. La fracción sigue costando ¢2.000 y el entero ¢80.000. Así que ya saben, estén listos para gastar un poco y quizás cambiar sus vidas para siempre. Por cierto, según los datos de la JPS, hasta ahora van un poquito rezagados en comparación con el año pasado, con un 42.41% de los enteros vendidos versus un 44.28% el año anterior. ¡A darle duro a la venta, mae!
Y para los que les preocupa el tema de los vendedores ambulantes con precios inflados, la JPS dice estar atenta. Dicen que tienen inspectores revisando que todo esté legal y que si encuentran a alguien cobrando de más o tratando de estafar a la gente, lo van a sancionar con hasta cuatro años sin poder vender lotería. Así que si ven a algún personaje raro, mándenle un correo a [email protected] con pruebas, ¡la JPS quiere saberlo todo!
Bueno, pues ya saben, el Gordo Navideño está llamando a la puerta. ¿Se animan a participar y a soñar con esa oportunidad de cambiarles la vida? ¿Cuál sería lo primero que harías si ganaras el premio mayor?