¡Ay, Dios mío! Qué barbaridad, raza. Se armó un tremendo lío en Venecia de San Carlos esta madrugada. Encontraron a un nene, apenas de dos años, solito en la calle. Imagínate el susto, ¡chiquillo chiquito así abandonado!
Según nos cuentan los compañeros de la Cruz Roja, recibieron el llamado pasadas las tres de la mañana. Al parecer, alguien vio al bebé tirado ahí, en medio de la carretera, y avisó. ¡Qué sal, má! Uno no se espera esto por ningún lado.
Cuando llegaron los paramédicos, el pobre nene estaba bien golpeadito. Tenía moretones y heridas en varios lugares del cuerpo, lo que hizo que los cruzrojistas tuvieran que actuar rápido. Le dieron toda la asistencia que pudieron ahí mismo y luego lo trasladaron al Hospital San Carlos, pero dicen que llegó en condición crítica. ¡Qué nervios!
Hasta ahora, nadie sabe qué pasó exactamente. Las autoridades ya están investigando para tratar de descubrir cómo llegó el nene a estar en esas condiciones y quién es responsable de eso. Es una vara muy complicada, porque involucra a un inocente que no tuvo la suerte de tener a alguien cuidándolo.
El caso ha conmocionado a toda la comunidad de San Carlos. Muchos vecinos andan comentando que no pueden creer que esto le pueda pasar a un nene tan pequeño. Algunos señalan que últimamente hay muchas familias pasando por problemas económicos y sociales, lo que podría haber contribuido a esta triste situación. Pero bueno, eso no justifica nada, ¡ni una pizca!
Y es que pensar que un niño, que debería estar jugando y aprendiendo cosas nuevas, tenga que pasar por algo así… me da un cosazo. Hay que preguntarse si estamos haciendo lo suficiente para proteger a nuestros niños, especialmente a aquellos que viven en comunidades vulnerables. Este brete nos obliga a reflexionar sobre el papel que todos tenemos en la sociedad.
Estamos pendientes de las últimas novedades del hospital y de la investigación policial. Esperamos que el nene se recupere pronto y que se encuentre a los responsables de esto. Ojalá que las autoridades hagan lo posible para asegurar que algo así no vuelva a suceder, porque sinceramente, ¡qué torta! No podemos permitir que esto siga pasando en nuestro país. Es hora de ponerlele cuidado a estas varas y ver qué podemos hacer para ayudar a los que lo necesitan.
Este caso nos deja pensando: ¿Deberíamos exigir mayores controles y apoyo a las familias en riesgo para evitar situaciones como esta? ¿Creen que el IMAS y otras instituciones deberían fortalecer sus programas de protección infantil en zonas rurales y alejadas?
Según nos cuentan los compañeros de la Cruz Roja, recibieron el llamado pasadas las tres de la mañana. Al parecer, alguien vio al bebé tirado ahí, en medio de la carretera, y avisó. ¡Qué sal, má! Uno no se espera esto por ningún lado.
Cuando llegaron los paramédicos, el pobre nene estaba bien golpeadito. Tenía moretones y heridas en varios lugares del cuerpo, lo que hizo que los cruzrojistas tuvieran que actuar rápido. Le dieron toda la asistencia que pudieron ahí mismo y luego lo trasladaron al Hospital San Carlos, pero dicen que llegó en condición crítica. ¡Qué nervios!
Hasta ahora, nadie sabe qué pasó exactamente. Las autoridades ya están investigando para tratar de descubrir cómo llegó el nene a estar en esas condiciones y quién es responsable de eso. Es una vara muy complicada, porque involucra a un inocente que no tuvo la suerte de tener a alguien cuidándolo.
El caso ha conmocionado a toda la comunidad de San Carlos. Muchos vecinos andan comentando que no pueden creer que esto le pueda pasar a un nene tan pequeño. Algunos señalan que últimamente hay muchas familias pasando por problemas económicos y sociales, lo que podría haber contribuido a esta triste situación. Pero bueno, eso no justifica nada, ¡ni una pizca!
Y es que pensar que un niño, que debería estar jugando y aprendiendo cosas nuevas, tenga que pasar por algo así… me da un cosazo. Hay que preguntarse si estamos haciendo lo suficiente para proteger a nuestros niños, especialmente a aquellos que viven en comunidades vulnerables. Este brete nos obliga a reflexionar sobre el papel que todos tenemos en la sociedad.
Estamos pendientes de las últimas novedades del hospital y de la investigación policial. Esperamos que el nene se recupere pronto y que se encuentre a los responsables de esto. Ojalá que las autoridades hagan lo posible para asegurar que algo así no vuelva a suceder, porque sinceramente, ¡qué torta! No podemos permitir que esto siga pasando en nuestro país. Es hora de ponerlele cuidado a estas varas y ver qué podemos hacer para ayudar a los que lo necesitan.
Este caso nos deja pensando: ¿Deberíamos exigir mayores controles y apoyo a las familias en riesgo para evitar situaciones como esta? ¿Creen que el IMAS y otras instituciones deberían fortalecer sus programas de protección infantil en zonas rurales y alejadas?