¡Ay, Dios mío! Quién lo diría, mijo. Acá estamos en pleno enero, que se supone que es la época de solcito y calorcito, y parece que nos mandaron directo al Polo Norte. Los vientos alisios llegaron con todo, sí señor, y tienen a todos buscando las cobijas más gruesas y escondiéndose debajo de mantas como si fueran canguros en invierno.
El Instituto Meteorológico Nacional (IMN), esos muchachos que saben qué hablan, confirmaron que este año los vientos de enero están siendo particularmente intensos y persistentes. No es que haya mucho viento, eh, es más la sensación térmica, esa que te hiela los huesos desde adentro. Especialmente en horas de la mañana y la noche, cuando parece que el clima decide jugarte una broma pesada. Ya nadie anda caminando en chancletas, ¡ni loco!
Y ni hablar de las montañas… ¡qué congelón! El Volcán Turrialba se llevó el premio gordo al ser el lugar más frío del país, con unos escalofriantes 3.9 grados Celsius. Imagínate, ahí arriba debieron estar los duendes ticos echándose unas risitas mientras nosotros abajo temblábamos de frío. Rancho Redondo también sufrió, con 9.2°C, La Unión con 10°C, y hasta acá en San José, en el centro, sentimos el bajón de la temperatura como si nos hubieran dado un chapuzón en agua de hielo. Un brete, diay.
Pero no todo es malo, ¿eh? Claro que no. Con este tiempo fresco, el turismo de aventura está que arde. Las personas aprovechan para ir a caminar por los parques nacionales, a disfrutar del paisaje sin sudar la gota gorda. Además, con cielos despejados, las fotos quedan espectaculares, ideales para subir a Instagram y presumir que aunque haga frío, ¡aquí en Costa Rica siempre hay belleza! Eso sí, cuidado con el protector solar, porque aunque esté frío, el sol sigue pegando fuerte.
Ahora, la “espada de doble filo”, como dicen los meteorólogos, es la baja humedad que trae consigo estos vientos. Por un lado, tenemos cielos bonitos y soleados perfectos para broncearse. Pero por otro lado, en la Zona Caribe y el norte del país, la cosa cambia. Ahí la nubosidad se acumula y se traducen en lluvias intermitentes, algo que puede afectar a algunos cultivos y planes de fin de semana. Un maje este clima, te da y te quita.
Y hablando de cosas que afectan, los especialistas nos ponen en alerta. Estos cambios bruscos de temperatura suelen disparar los casos de problemas respiratorios, como la gripe y otras enfermedades. Así que, mándenle cariño a sus pulmones, tomen agüita y eviten los cambios drásticos de temperatura, por favor. Además, el riesgo de incendios forestales aumenta considerablemente, especialmente en Guanacaste, donde la sequedad de la vegetación es preocupante. ¡Ojo con las colillas de cigarro y cualquier actividad que pueda causar fuego! Que no nos vaya a tocar vivir otra tragedia como la del 2020.
El IMN nos dice que la cosa va a mejorar un poquito a medida que avanza el día, pero que las noches seguirán siendo frías durante todo el mes. Entonces, la recomendación es simple: abríguense bien, aseguren los rótulos que puedan volar con el viento, y no se olviden de hidratar la piel, porque este viento reseca más que el desierto de Atacama. Este enero apenas empieza, y pinta para ser recordado como el “invierno tropical”. Una verdadera sorpresa para quienes esperábamos pasar diciembre y enero a toda máquina en la playa con agua turquesa.
Así que, mi gente, entre cobijas y café calentito, les pregunto: ¿Cuál es su estrategia para sobrevivir a este congelón inesperado? ¿Están aprovechando para visitar lugares frescos o prefieren quedarse encerrados en casa viendo películas? ¡Déjenme sus comentarios y cuéntenme cómo amanecieron hoy!
El Instituto Meteorológico Nacional (IMN), esos muchachos que saben qué hablan, confirmaron que este año los vientos de enero están siendo particularmente intensos y persistentes. No es que haya mucho viento, eh, es más la sensación térmica, esa que te hiela los huesos desde adentro. Especialmente en horas de la mañana y la noche, cuando parece que el clima decide jugarte una broma pesada. Ya nadie anda caminando en chancletas, ¡ni loco!
Y ni hablar de las montañas… ¡qué congelón! El Volcán Turrialba se llevó el premio gordo al ser el lugar más frío del país, con unos escalofriantes 3.9 grados Celsius. Imagínate, ahí arriba debieron estar los duendes ticos echándose unas risitas mientras nosotros abajo temblábamos de frío. Rancho Redondo también sufrió, con 9.2°C, La Unión con 10°C, y hasta acá en San José, en el centro, sentimos el bajón de la temperatura como si nos hubieran dado un chapuzón en agua de hielo. Un brete, diay.
Pero no todo es malo, ¿eh? Claro que no. Con este tiempo fresco, el turismo de aventura está que arde. Las personas aprovechan para ir a caminar por los parques nacionales, a disfrutar del paisaje sin sudar la gota gorda. Además, con cielos despejados, las fotos quedan espectaculares, ideales para subir a Instagram y presumir que aunque haga frío, ¡aquí en Costa Rica siempre hay belleza! Eso sí, cuidado con el protector solar, porque aunque esté frío, el sol sigue pegando fuerte.
Ahora, la “espada de doble filo”, como dicen los meteorólogos, es la baja humedad que trae consigo estos vientos. Por un lado, tenemos cielos bonitos y soleados perfectos para broncearse. Pero por otro lado, en la Zona Caribe y el norte del país, la cosa cambia. Ahí la nubosidad se acumula y se traducen en lluvias intermitentes, algo que puede afectar a algunos cultivos y planes de fin de semana. Un maje este clima, te da y te quita.
Y hablando de cosas que afectan, los especialistas nos ponen en alerta. Estos cambios bruscos de temperatura suelen disparar los casos de problemas respiratorios, como la gripe y otras enfermedades. Así que, mándenle cariño a sus pulmones, tomen agüita y eviten los cambios drásticos de temperatura, por favor. Además, el riesgo de incendios forestales aumenta considerablemente, especialmente en Guanacaste, donde la sequedad de la vegetación es preocupante. ¡Ojo con las colillas de cigarro y cualquier actividad que pueda causar fuego! Que no nos vaya a tocar vivir otra tragedia como la del 2020.
El IMN nos dice que la cosa va a mejorar un poquito a medida que avanza el día, pero que las noches seguirán siendo frías durante todo el mes. Entonces, la recomendación es simple: abríguense bien, aseguren los rótulos que puedan volar con el viento, y no se olviden de hidratar la piel, porque este viento reseca más que el desierto de Atacama. Este enero apenas empieza, y pinta para ser recordado como el “invierno tropical”. Una verdadera sorpresa para quienes esperábamos pasar diciembre y enero a toda máquina en la playa con agua turquesa.
Así que, mi gente, entre cobijas y café calentito, les pregunto: ¿Cuál es su estrategia para sobrevivir a este congelón inesperado? ¿Están aprovechando para visitar lugares frescos o prefieren quedarse encerrados en casa viendo películas? ¡Déjenme sus comentarios y cuéntenme cómo amanecieron hoy!