¡Dey! Ya estamos casi ahí con las preparativos para unas elecciones diferentes, ¿eh? Porque este 1 de febrero los más chikitos también van a poder decir qué quieren para nuestro país, aunque sea de una manera simbólica. Sí, así como escuchaste, los nenes y jovencitos tendrán sus propias urnas en el Museo de los Niños gracias a la quinta edición de las Elecciones Infantiles y Juveniles.
Imagínate la movida: mesas llenas de niñitos y adolescentes dando su opinión, pintitas y todo. Esto ya lleva tiempo haciéndose, ¿sabes?, y el Museo de los Niños, con apoyo del TEC, ha hecho un trabajo super bacano para que esto salga bien. No es pa’ elegir presidente de verdad, claro, pero sí pa’ entender cómo funciona la democracia y sentir que su voz cuenta, aunque tengan cinco o dieciséis años. Pura chiva, ¿verdad?
Desde las nueves de la mañana hasta las cuatro de la tarde, las llamadas 'Urnas del Castillo de los Sueños' estarán abiertas para recibir los votos de los peques de entre tres y diecisiete años. Y si algún niño o niña necesita ayuda especial, porque tiene alguna condición, puede ir acompañado de un adulto que le eche una mano. El museo estará listo con quince mesas pa’ que todo funcione como relojito.
Lo que realmente quiero recalcar es que esto no es un mero jueguito, ey. Busca que los niños entiendan lo importante que es votar, respetar las ideas ajenas, aprender a tomar decisiones juntos y ser ciudadanos responsables. Imagínate, formarles como futuros líderes preocupados por el futuro de Costa Rica. Eso sí que vale la pena, ¿no?
Mónica Riveros, la jefa del Museo de los Niños, nos comentaba que estas elecciones son una herramienta súper útil para enseñarles a los niños los valores de la democracia. Ella dice que es una oportunidad pa’ que los más jóvenes experimenten de primera mano cómo funcionan las cosas, aprendan a defender sus puntos de vista y a valorar la diversidad de opiniones. ¡Pura vaina educativa!
Y hablando de números, después de que cierren las urnas, un grupo de gente del Museo y del TEC va a empezar a contar los votos. Una vez que el TSE dé el visto bueno, los resultados se van a publicar en las redes sociales del museo y del TEC, para que todos podamos ver quién ganó. Aunque, siendo honestos, lo importante es la participación, ¿verdad? Que se animen a dar su opinión.
En fin, este brete es una onda, un buen ejemplo de cómo podemos hacer que nuestros niños crezcan entendiendo cómo funciona nuestra democracia. Es como sembrar una semilla, pa’ que luego florezca en ciudadanos comprometidos y activos. Ya sabes, este 1 de febrero, llévale tus nietos, sobrinos, hijos... ¡pa’ que ejercieran su derecho al voto, aunque sea simbólico!
Ahora dime, ¿crees que iniciativas como estas ayudan a fortalecer la cultura cívica en Costa Rica o sería mejor enfocarse en otros métodos de educación política para los jóvenes? Déjame saber tu opinión en los comentarios, ¡me interesa mucho leer lo que piensas!
Imagínate la movida: mesas llenas de niñitos y adolescentes dando su opinión, pintitas y todo. Esto ya lleva tiempo haciéndose, ¿sabes?, y el Museo de los Niños, con apoyo del TEC, ha hecho un trabajo super bacano para que esto salga bien. No es pa’ elegir presidente de verdad, claro, pero sí pa’ entender cómo funciona la democracia y sentir que su voz cuenta, aunque tengan cinco o dieciséis años. Pura chiva, ¿verdad?
Desde las nueves de la mañana hasta las cuatro de la tarde, las llamadas 'Urnas del Castillo de los Sueños' estarán abiertas para recibir los votos de los peques de entre tres y diecisiete años. Y si algún niño o niña necesita ayuda especial, porque tiene alguna condición, puede ir acompañado de un adulto que le eche una mano. El museo estará listo con quince mesas pa’ que todo funcione como relojito.
Lo que realmente quiero recalcar es que esto no es un mero jueguito, ey. Busca que los niños entiendan lo importante que es votar, respetar las ideas ajenas, aprender a tomar decisiones juntos y ser ciudadanos responsables. Imagínate, formarles como futuros líderes preocupados por el futuro de Costa Rica. Eso sí que vale la pena, ¿no?
Mónica Riveros, la jefa del Museo de los Niños, nos comentaba que estas elecciones son una herramienta súper útil para enseñarles a los niños los valores de la democracia. Ella dice que es una oportunidad pa’ que los más jóvenes experimenten de primera mano cómo funcionan las cosas, aprendan a defender sus puntos de vista y a valorar la diversidad de opiniones. ¡Pura vaina educativa!
Y hablando de números, después de que cierren las urnas, un grupo de gente del Museo y del TEC va a empezar a contar los votos. Una vez que el TSE dé el visto bueno, los resultados se van a publicar en las redes sociales del museo y del TEC, para que todos podamos ver quién ganó. Aunque, siendo honestos, lo importante es la participación, ¿verdad? Que se animen a dar su opinión.
En fin, este brete es una onda, un buen ejemplo de cómo podemos hacer que nuestros niños crezcan entendiendo cómo funciona nuestra democracia. Es como sembrar una semilla, pa’ que luego florezca en ciudadanos comprometidos y activos. Ya sabes, este 1 de febrero, llévale tus nietos, sobrinos, hijos... ¡pa’ que ejercieran su derecho al voto, aunque sea simbólico!
Ahora dime, ¿crees que iniciativas como estas ayudan a fortalecer la cultura cívica en Costa Rica o sería mejor enfocarse en otros métodos de educación política para los jóvenes? Déjame saber tu opinión en los comentarios, ¡me interesa mucho leer lo que piensas!