¡Ay, Dios mío! Aquí seguimos con las cosas turbias, chongos. El OIJ de Puntarenas tuvo que moverle duro la madrugada de este viernes, echándole tres allanamientos a unos sitios relacionados con una organización que anda metida en cositas raras en la zona de Fray Casiano. Todo esto tiene que ver con el homicidio de don Hernández, un señor que lamentablemente terminó pagando la factura de la violencia ajena, allá por el mes de julio pasado.
La movida va así: parece que estos allanamientos estaban enfocados en viviendas donde viven unos cabecitos verdes – esos flacos que andan metidos en el tráfico de droga a nivel local – y que también tienen fama de meterle broncas con armas, hacer amenazas y hasta quitarle la vida a alguien. Lo que te digo, qué barbaridad. El caso es que al parecer, estos no precisamente andaban dedicándose a estudiar ni a trabajar decente, sino a otros bretes menos nobles.
Después de rebuscarlo bien, los oficiales del OIJ dieron con evidencias que les hacen pensar que están en el camino correcto para resolver el caso de don Hernández. No se anduvieron con rodeos, encontraron un montón de cosas que no van con la onda: teléfonos celulares, droga tipo crack – ¡qué carga!, eso da pena ajena –, fajos de billetes, armas de fuego y hasta cargadores extra. En pocas palabras, el material suficiente para armar un buen lío. Ah, y también lograron identificar plenamente a dos sujetos, pa' ponerlos en la mira de la justicia.
Pero no quedó ahí, porque hace unos días el OIJ soltó un video buscando ayuda de la gente. Querían que si alguien reconocía a los tipos que aparecen en las imágenes, diera una manito pa' atraparlos. Se veía claramente cómo dos sujetos, uno con una camisa verde y pantalón, manejando una moto todoterreno, y otro con un suéter blanco y pantalón negro corriendo con un arma, andaban haciendo de las suyas en Santa Eduviges, allá por Fray Casiano.
Lo que pasó, según la investigación, es que estos dos llegaron a la calle, empezaron a actuar como unos locos, y terminaron disparándole a un carro. Una bala desafortunadamente alcanzó a don Hernández, quien estaba caminando cerca. El pobre hombre fue llevado corriendo al hospital, pero lastimosamente no pudo sobrevivir. ¡Qué sal! Un inocente perdiendo la vida por culpa de unos delincuentes irresponsables.
Ahora, el Centro de Información Confidencial tiene habilitado un número y un WhatsApp – 800-8000-645 y 8800-0645 respectivamente – pa' que si alguien sabe algo, lo denuncie. Eso sí, hay que mantener el anonimato si así lo prefieres. Mejor prevenir que lamentar, dicen por ahí, y yo estoy totalmente de acuerdo. La seguridad de todos es responsabilidad de todos, chunches.
Este caso nos deja pensando en muchas cosas, como la necesidad de fortalecer la presencia policial en zonas conflictivas, mejorar los programas sociales para alejar a los jóvenes de la delincuencia, y crear una cultura de respeto por la ley. Pero lo más importante es que no podemos quedarnos de brazos cruzados ante la violencia. Tenemos que denunciar cualquier actividad sospechosa y exigir a las autoridades que hagan su trabajo. La impunidad no puede seguir siendo la norma.
Y tú, ¿qué opinas? ¿Crees que estas medidas serían suficientes para combatir la inseguridad en Puntarenas, o necesitamos enfoques más innovadores y radicales? Deja tu comentario abajo y participemos en esta conversación tan importante para nuestro país, diay.
La movida va así: parece que estos allanamientos estaban enfocados en viviendas donde viven unos cabecitos verdes – esos flacos que andan metidos en el tráfico de droga a nivel local – y que también tienen fama de meterle broncas con armas, hacer amenazas y hasta quitarle la vida a alguien. Lo que te digo, qué barbaridad. El caso es que al parecer, estos no precisamente andaban dedicándose a estudiar ni a trabajar decente, sino a otros bretes menos nobles.
Después de rebuscarlo bien, los oficiales del OIJ dieron con evidencias que les hacen pensar que están en el camino correcto para resolver el caso de don Hernández. No se anduvieron con rodeos, encontraron un montón de cosas que no van con la onda: teléfonos celulares, droga tipo crack – ¡qué carga!, eso da pena ajena –, fajos de billetes, armas de fuego y hasta cargadores extra. En pocas palabras, el material suficiente para armar un buen lío. Ah, y también lograron identificar plenamente a dos sujetos, pa' ponerlos en la mira de la justicia.
Pero no quedó ahí, porque hace unos días el OIJ soltó un video buscando ayuda de la gente. Querían que si alguien reconocía a los tipos que aparecen en las imágenes, diera una manito pa' atraparlos. Se veía claramente cómo dos sujetos, uno con una camisa verde y pantalón, manejando una moto todoterreno, y otro con un suéter blanco y pantalón negro corriendo con un arma, andaban haciendo de las suyas en Santa Eduviges, allá por Fray Casiano.
Lo que pasó, según la investigación, es que estos dos llegaron a la calle, empezaron a actuar como unos locos, y terminaron disparándole a un carro. Una bala desafortunadamente alcanzó a don Hernández, quien estaba caminando cerca. El pobre hombre fue llevado corriendo al hospital, pero lastimosamente no pudo sobrevivir. ¡Qué sal! Un inocente perdiendo la vida por culpa de unos delincuentes irresponsables.
Ahora, el Centro de Información Confidencial tiene habilitado un número y un WhatsApp – 800-8000-645 y 8800-0645 respectivamente – pa' que si alguien sabe algo, lo denuncie. Eso sí, hay que mantener el anonimato si así lo prefieres. Mejor prevenir que lamentar, dicen por ahí, y yo estoy totalmente de acuerdo. La seguridad de todos es responsabilidad de todos, chunches.
Este caso nos deja pensando en muchas cosas, como la necesidad de fortalecer la presencia policial en zonas conflictivas, mejorar los programas sociales para alejar a los jóvenes de la delincuencia, y crear una cultura de respeto por la ley. Pero lo más importante es que no podemos quedarnos de brazos cruzados ante la violencia. Tenemos que denunciar cualquier actividad sospechosa y exigir a las autoridades que hagan su trabajo. La impunidad no puede seguir siendo la norma.
Y tú, ¿qué opinas? ¿Crees que estas medidas serían suficientes para combatir la inseguridad en Puntarenas, o necesitamos enfoques más innovadores y radicales? Deja tu comentario abajo y participemos en esta conversación tan importante para nuestro país, diay.