Ay, patitos, la Asamblea Legislativa volvió a encenderse este lunes, justo cuando estamos a pocas semanas de las elecciones. Se nota que todos quieren meterle mano a lo que queda del período 2022-2026, que se va como agua entre los dedos el 30 de abril. Hubo sesión de Plenario con bastante gente presente, unos 44 diputados, demostrando que todavía hay ganas de hacer ruido en estos últimos meses.
Después del control político, la jefa del oficialismo, Pilar Cisneros, mandó a llamar a los jefes de fracción a una reunión exprés. Parece que hubo que poner pa’lante una agenda apretadita, ya saben, tratar de sacar adelante algunas cositas antes de que termine todo esto. Un viceministro del Presidenciamiento se presentó con un documento lleno de proyectos esperando su turno, ¡una verdadera lista de espera!
Y hablando de agendas, parece que el Poder Ejecutivo se anda tomando las cosas con calma. Están en sesiones extraordinarias hasta finales de enero, así que tienen el control de qué se discute en las comisiones y en el Plenario. Pero ojo, porque ahora han sacado un montón de propuestas de esa agenda, dicen que necesitan “quemar” el día en Plenario para que se puedan votar bien las mociones. ¡Una movida más para echar pa’ lante!
Entre esos proyectos que estaban dando vuelta, estaba el temido proyecto de Nueva República, ese que busca aumentar las penas por sicariato. Como todavía la Sala Constitucional tenía unas preguntas pendientes, quedó pendiente por el momento. Pero también aprobaron una donación de terrenos en Coto Brus, eso sí, rápido y fácil, aunque también intentaron mandar otra propuesta de María Marta Carballo sobre los especialistas médicos, pero ahí tocaron fondo y la consultaron.
Pero bueno, lo que realmente preocupa a diestra y siniestra es si van a poder mantener el quórum. Con cuatro diputados buscando llegar a Casa Amarilla, tres aspirando a la vicepresidencia y los demás metidos hasta las cejas en campaña, parece que algunos días va a ser imposible tener los votos necesarios para siquiera sesionar. ¡Un verdadero brete, mae! Imagínate, la Asamblea paralizada por temas políticos, justo cuando debería estar trabajando para el país.
Y eso se vio reflejado ayer mismo. Después de darle al asunto, la sesión de Plenario se levantó pasadas las cinco de la tarde. Se terminaron los asuntos urgentes, y se fueron a descansar, dejando claro que el panorama pinta complicado. Según información, para el martes el gobierno tiene una agenda con 16 proyectos, pero la mayoría tienen mociones que requieren una aprobación especial. Vamos a ver si logran reunir los números, porque sino, ¡qué pena ajena!
Además, no podemos olvidarnos de que mañana se reactivan varias comisiones legislativas, incluyendo la de Ingresos y Gastos Públicos, que seguro tendrá que lidiar con temas candentes como el INS y Tradeco. La presión va aumentando, y los diputados están empezando a sentirla. Hay que recordar que este es un año electoral, y cada voto cuenta, cada aparición pública, cada declaración... Todo suma en la búsqueda de apoyo popular. Así que, entre campaña y Asamblea, ¡parece que no les da tiempo ni a respirar!
En fin, amigos, la situación está que arde. La Asamblea Legislativa se ha reavivado, pero con un panorama incierto y un futuro electoral que lo complica todo. ¿Logrará la Asamblea superar estas tensiones preelectorales y cumplir con su labor, o nos esperan más jornadas caóticas y rupturas de quórum? ¡Dime tú, qué piensas al respecto?
Después del control político, la jefa del oficialismo, Pilar Cisneros, mandó a llamar a los jefes de fracción a una reunión exprés. Parece que hubo que poner pa’lante una agenda apretadita, ya saben, tratar de sacar adelante algunas cositas antes de que termine todo esto. Un viceministro del Presidenciamiento se presentó con un documento lleno de proyectos esperando su turno, ¡una verdadera lista de espera!
Y hablando de agendas, parece que el Poder Ejecutivo se anda tomando las cosas con calma. Están en sesiones extraordinarias hasta finales de enero, así que tienen el control de qué se discute en las comisiones y en el Plenario. Pero ojo, porque ahora han sacado un montón de propuestas de esa agenda, dicen que necesitan “quemar” el día en Plenario para que se puedan votar bien las mociones. ¡Una movida más para echar pa’ lante!
Entre esos proyectos que estaban dando vuelta, estaba el temido proyecto de Nueva República, ese que busca aumentar las penas por sicariato. Como todavía la Sala Constitucional tenía unas preguntas pendientes, quedó pendiente por el momento. Pero también aprobaron una donación de terrenos en Coto Brus, eso sí, rápido y fácil, aunque también intentaron mandar otra propuesta de María Marta Carballo sobre los especialistas médicos, pero ahí tocaron fondo y la consultaron.
Pero bueno, lo que realmente preocupa a diestra y siniestra es si van a poder mantener el quórum. Con cuatro diputados buscando llegar a Casa Amarilla, tres aspirando a la vicepresidencia y los demás metidos hasta las cejas en campaña, parece que algunos días va a ser imposible tener los votos necesarios para siquiera sesionar. ¡Un verdadero brete, mae! Imagínate, la Asamblea paralizada por temas políticos, justo cuando debería estar trabajando para el país.
Y eso se vio reflejado ayer mismo. Después de darle al asunto, la sesión de Plenario se levantó pasadas las cinco de la tarde. Se terminaron los asuntos urgentes, y se fueron a descansar, dejando claro que el panorama pinta complicado. Según información, para el martes el gobierno tiene una agenda con 16 proyectos, pero la mayoría tienen mociones que requieren una aprobación especial. Vamos a ver si logran reunir los números, porque sino, ¡qué pena ajena!
Además, no podemos olvidarnos de que mañana se reactivan varias comisiones legislativas, incluyendo la de Ingresos y Gastos Públicos, que seguro tendrá que lidiar con temas candentes como el INS y Tradeco. La presión va aumentando, y los diputados están empezando a sentirla. Hay que recordar que este es un año electoral, y cada voto cuenta, cada aparición pública, cada declaración... Todo suma en la búsqueda de apoyo popular. Así que, entre campaña y Asamblea, ¡parece que no les da tiempo ni a respirar!
En fin, amigos, la situación está que arde. La Asamblea Legislativa se ha reavivado, pero con un panorama incierto y un futuro electoral que lo complica todo. ¿Logrará la Asamblea superar estas tensiones preelectorales y cumplir con su labor, o nos esperan más jornadas caóticas y rupturas de quórum? ¡Dime tú, qué piensas al respecto?