¡Qué despache! La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) está metiéndose en un brete serio con el nuevo sistema informático ERP-SAP. Un informe de la Auditoría salió a la luz revelando que el sistema está dando patadas arriba y abajo, provocando desabastecimiento de medicamentos en farmacias e incluso afectando la atención a los pacientes. ¡Esto no es juego de niños!
Parece que la promesa de modernización terminó convirtiéndose en un tremendo dolor de cabeza. Según el informe, los problemas no son menores; estamos hablando de fallas tecnológicas, datos que no cuadran, procesos de soporte flojos y hasta afectación directa a los registros contables. En resumen, ¡un batiburrillo generalizado!
La Auditoría, aplicando un buen escaneo a las jefaturas de farmacia de 26 centros de salud, encontró que un 62% de los servicios reportaron desabastecimientos que directamente impactaron la atención médica. No solo faltaban los remedios, sino que la información en los sistemas estaba hecha un desastre. Imaginen las filas, los pacientes esperando, los médicos frustrados… ¡Una verdadera torta!
Y eso no es todo, diay. La falta de uniformidad en la actualización de inventarios agrava la situación. Solo la mitad de los almacenes locales estaban al día, y el 54% apenas conseguían mantener los despachos en orden. Lo más preocupante: ¡el 85% de los servicios todavía anda haciendo cosas manualmente en la bodega! Esto demuestra que el sistema todavía no da la talla para garantizar la calidad, la integridad y la disponibilidad de la información. ¿Cómo queremos cuidar de la salud pública si ni siquiera tenemos los medicamentos disponibles?
Pero esperen, hay más. Las discrepancias entre lo que dice el sistema ERP-SAP y lo que realmente llega a las farmacias son alarmantes. El 69% de los servicios que revisan esto reportaron recibir cargas de datos incorrectas. Y aunque el 88% informó de estas inconsistencias a las autoridades competentes, ¡solo el 23% recibió alguna respuesta o solución! Eso sí que es irse al traste.
La Auditoría no anduvo con rodeos: la implementación del ERP-SAP es crítica. Hay problemas serios con la integridad de los datos, la sincronización con otros sistemas, la gestión de inventarios y la capacidad de resolver los problemas que surgen. Con los controles manuales y los errores en las cargas, queda claro que este proceso aún no ha madurado para sostener la operación farmacéutica sin poner en riesgo la salud de los ciudadanos. ¡Nos vamos a picar si no le ponemosle!
Para evitar que esto siga siendo una vara de malas noticias, el órgano auditor recomienda urgentemente fortalecer el soporte técnico, estabilizar los módulos logísticos del ERP-SAP, mejorar cómo se verifican los datos, capacitar al personal y, sobre todo, implementar un sistema de monitoreo constante para detectar y corregir cualquier falla. Porque al final del día, la salud de todos está en juego y no podemos permitirnos este tipo de descuidos.
En fin, la pelota está en la cancha de las autoridades. Necesitamos normalizar los inventarios y asegurarnos de que los datos en el sistema sean correctos. Estos errores comprometen la trazabilidad de los medicamentos y pueden tener consecuencias clínicas, administrativas y legales graves. Entonces, dime tú, ¿qué medidas crees que debería tomar la CCSS de forma inmediata para solucionar este problema y recuperar la confianza de los pacientes? ¡Déjame tu opinión en los comentarios!
Parece que la promesa de modernización terminó convirtiéndose en un tremendo dolor de cabeza. Según el informe, los problemas no son menores; estamos hablando de fallas tecnológicas, datos que no cuadran, procesos de soporte flojos y hasta afectación directa a los registros contables. En resumen, ¡un batiburrillo generalizado!
La Auditoría, aplicando un buen escaneo a las jefaturas de farmacia de 26 centros de salud, encontró que un 62% de los servicios reportaron desabastecimientos que directamente impactaron la atención médica. No solo faltaban los remedios, sino que la información en los sistemas estaba hecha un desastre. Imaginen las filas, los pacientes esperando, los médicos frustrados… ¡Una verdadera torta!
Y eso no es todo, diay. La falta de uniformidad en la actualización de inventarios agrava la situación. Solo la mitad de los almacenes locales estaban al día, y el 54% apenas conseguían mantener los despachos en orden. Lo más preocupante: ¡el 85% de los servicios todavía anda haciendo cosas manualmente en la bodega! Esto demuestra que el sistema todavía no da la talla para garantizar la calidad, la integridad y la disponibilidad de la información. ¿Cómo queremos cuidar de la salud pública si ni siquiera tenemos los medicamentos disponibles?
Pero esperen, hay más. Las discrepancias entre lo que dice el sistema ERP-SAP y lo que realmente llega a las farmacias son alarmantes. El 69% de los servicios que revisan esto reportaron recibir cargas de datos incorrectas. Y aunque el 88% informó de estas inconsistencias a las autoridades competentes, ¡solo el 23% recibió alguna respuesta o solución! Eso sí que es irse al traste.
La Auditoría no anduvo con rodeos: la implementación del ERP-SAP es crítica. Hay problemas serios con la integridad de los datos, la sincronización con otros sistemas, la gestión de inventarios y la capacidad de resolver los problemas que surgen. Con los controles manuales y los errores en las cargas, queda claro que este proceso aún no ha madurado para sostener la operación farmacéutica sin poner en riesgo la salud de los ciudadanos. ¡Nos vamos a picar si no le ponemosle!
Para evitar que esto siga siendo una vara de malas noticias, el órgano auditor recomienda urgentemente fortalecer el soporte técnico, estabilizar los módulos logísticos del ERP-SAP, mejorar cómo se verifican los datos, capacitar al personal y, sobre todo, implementar un sistema de monitoreo constante para detectar y corregir cualquier falla. Porque al final del día, la salud de todos está en juego y no podemos permitirnos este tipo de descuidos.
En fin, la pelota está en la cancha de las autoridades. Necesitamos normalizar los inventarios y asegurarnos de que los datos en el sistema sean correctos. Estos errores comprometen la trazabilidad de los medicamentos y pueden tener consecuencias clínicas, administrativas y legales graves. Entonces, dime tú, ¿qué medidas crees que debería tomar la CCSS de forma inmediata para solucionar este problema y recuperar la confianza de los pacientes? ¡Déjame tu opinión en los comentarios!