¡Ay, Dios mío! Aquí vamos otra vez con el caso de Celso Gamboa. Mañana, a las ocho en punto, se estrena el juicio final en Costa Rica. Ya saben, el del cemento, el que ha dado tanto qué hablar y que parece que nunca va a acabar. Parecía que ya habíamos zafado de este personaje, pero ahí sigue, dando dolores de cabeza a fiscales y jueces.
Como recordarán, Gamboa enfrenta cargos por cohecho propio y penalidad del corruptor, tráfico de influencias, perjurio, fraude de ley e incumplimiento de deberes, todo derivado de unos viajes sospechosos a Panamá cuando era magistrado de la Sala Constitucional. Él siempre ha dicho que iba a comprar ropa pa’ su hijo recién nacido, pero la gente acá, claro, no se tragó eso tan fácil. Y vaya que la Comisión Investigadora de la Asamblea Legislativa lo hizo sudar con sus preguntas.
Este juicio, que se prevé dure alrededor de tres semanas, va a estar a cargo del Tribunal Penal del Segundo Circuito Judicial de San José, así que espérrense a ver cómo le salen las cositas al exministro. Lo curioso es que este es el último obstáculo legal que le queda en Costa Rica antes de que Estados Unidos pueda llevarlo a Texas, donde lo quieren por cargos relacionados con el narcotráfico. Ahí sí que se puso pecho de rata y se metió en unas cosas bien turbias.
Pero ojo, que la cosa no es tan sencilla. Ustedes recuerdan que inicialmente eran tres los juicios pendientes contra Gamboa. En los dos primeros, los relacionados con la manipulación de un expediente del exalcalde Johnny Araya y el uso de un comprobante falso, salió absuelto. Esto significaba que la extradición podía demorarse aún más, pues la normativa exige que se agoten todos los procesos locales antes de enviarlo a otro país. Menos mal que ahora estamos llegando a la recta final, porque esto se ponía más largo que el río Colorado.
Para acelerar el proceso de extradición, la Fiscalía activó el llamado 'criterio de oportunidad', básicamente ofreciendo suspender este juicio a cambio de priorizar la extradición. ¡Un juguetón! El Juzgado Penal de Hacienda aceptó la propuesta, y ahora esperan que se confirmen los plazos para que esta maniobra se haga oficial. Es decir, si todo sale como planeado, podríamos ver a Gamboa volando rumbo a Estados Unidos en cuestión de días… o semanas, quién sabe.
Y hablando de vuelos, la defensa de Gamboa no se quedó de brazos cruzados y apeló la decisión que autorizó su extradición. Así que todavía hay una pequeña posibilidad de que se le complique la vida al exministro. Pero siendo realistas, con tantas pruebas en su contra y la presión de las autoridades estadounidenses, no creo que tenga muchas cartas bajo la manga. Más le vale prepararse para explicarle a los gringos cómo llegó a meterse en semejante brete.
Ahora, con este último juicio a punto de comenzar y la apelación suspendida, nos quedamos pensando: ¿será realmente esta la última batalla legal de Celso Gamboa en Costa Rica? ¿Logrará finalmente las autoridades americanas llevarlo a enfrentar la justicia en Estados Unidos, o habrá alguna sorpresa de última hora que lo mantenga atascado por aquí?
Compas, díganme, ¿creen que Gamboa realmente pagará por todas estas andanzas o seguirá buscando resquicios legales para escapar de la justicia? ¡Déjenme sus opiniones en los comentarios!
Como recordarán, Gamboa enfrenta cargos por cohecho propio y penalidad del corruptor, tráfico de influencias, perjurio, fraude de ley e incumplimiento de deberes, todo derivado de unos viajes sospechosos a Panamá cuando era magistrado de la Sala Constitucional. Él siempre ha dicho que iba a comprar ropa pa’ su hijo recién nacido, pero la gente acá, claro, no se tragó eso tan fácil. Y vaya que la Comisión Investigadora de la Asamblea Legislativa lo hizo sudar con sus preguntas.
Este juicio, que se prevé dure alrededor de tres semanas, va a estar a cargo del Tribunal Penal del Segundo Circuito Judicial de San José, así que espérrense a ver cómo le salen las cositas al exministro. Lo curioso es que este es el último obstáculo legal que le queda en Costa Rica antes de que Estados Unidos pueda llevarlo a Texas, donde lo quieren por cargos relacionados con el narcotráfico. Ahí sí que se puso pecho de rata y se metió en unas cosas bien turbias.
Pero ojo, que la cosa no es tan sencilla. Ustedes recuerdan que inicialmente eran tres los juicios pendientes contra Gamboa. En los dos primeros, los relacionados con la manipulación de un expediente del exalcalde Johnny Araya y el uso de un comprobante falso, salió absuelto. Esto significaba que la extradición podía demorarse aún más, pues la normativa exige que se agoten todos los procesos locales antes de enviarlo a otro país. Menos mal que ahora estamos llegando a la recta final, porque esto se ponía más largo que el río Colorado.
Para acelerar el proceso de extradición, la Fiscalía activó el llamado 'criterio de oportunidad', básicamente ofreciendo suspender este juicio a cambio de priorizar la extradición. ¡Un juguetón! El Juzgado Penal de Hacienda aceptó la propuesta, y ahora esperan que se confirmen los plazos para que esta maniobra se haga oficial. Es decir, si todo sale como planeado, podríamos ver a Gamboa volando rumbo a Estados Unidos en cuestión de días… o semanas, quién sabe.
Y hablando de vuelos, la defensa de Gamboa no se quedó de brazos cruzados y apeló la decisión que autorizó su extradición. Así que todavía hay una pequeña posibilidad de que se le complique la vida al exministro. Pero siendo realistas, con tantas pruebas en su contra y la presión de las autoridades estadounidenses, no creo que tenga muchas cartas bajo la manga. Más le vale prepararse para explicarle a los gringos cómo llegó a meterse en semejante brete.
Ahora, con este último juicio a punto de comenzar y la apelación suspendida, nos quedamos pensando: ¿será realmente esta la última batalla legal de Celso Gamboa en Costa Rica? ¿Logrará finalmente las autoridades americanas llevarlo a enfrentar la justicia en Estados Unidos, o habrá alguna sorpresa de última hora que lo mantenga atascado por aquí?
Compas, díganme, ¿creen que Gamboa realmente pagará por todas estas andanzas o seguirá buscando resquicios legales para escapar de la justicia? ¡Déjenme sus opiniones en los comentarios!