Bueno pues, ahí les va: después de unas vacaciones bien merecidas, los diputados volvieron al ruedo este lunes. Tres semanas de descanso llegaron a su fin y ahora toca enfrentar una pila de papeleos y decisiones que esperan en la Asamblea Legislativa. Parece que el Año Nuevo llegó cargadito de responsabilidades, diay.
Como saben, estamos en sesiones extraordinarias, lo que quiere decir que el Poder Ejecutivo manda la parada, dictando la agenda tanto en el Plenario como en las comisiones. Esto se mantiene así hasta finales de enero, cuando el Congreso recupera el control. Pero ojo, que desde ahora se siente la tensión porque hay varios temas candentes sobre la mesa, y no precisamente fáciles de digerir para nadie.
Y hablando de temas candentes, la primera gran preocupación es la emisión de nuevos eurobonos por 13.500 millones de dólares. El gobierno necesita esa lana para pagar las deudas, pero la última vez no lograron sacar adelante la operación, gracias a que no cumplieron algunas metas económicas. Ahora vuelven a intentarlo con un nuevo proyecto, el expediente 25.363, prometiendo informar más seguido a la Asamblea y a la Contraloría, para tratar de tranquilizar a los nerviosos inversores. Pilar Cisneros, jefa de fracción del oficialismo, dice que esto es para darle aire a los futuros gobiernos, porque la deuda pública ya alcanza los 54.000 millones, ¡una vara tremenda!
Pero eso no es todo, porque también tienen pendiente discutir dos propuestas relacionadas con el Régimen Obligatorio de Pensiones Complementarias (ROPC). Ada Acuña y Gilbert Jiménez quieren permitir que la gente retire el cien por ciento de sus ahorros al jubilarse. Esta es una movida que podría traerle alivio a muchos jubilados, pero también levanta muchas cejas, porque implica tocar unos fondos muy valiosos para el sistema.
Además, el gobierno metió en la agenda un nuevo préstamo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), destinado a ampliar el sistema nacional de cuidados. Buena iniciativa, pero también significa endeudarnos más, y eso siempre da qué pensar. Uno se queda preguntándose si realmente necesitamos tantos préstamos para mantenernos a flote. No sé ustedes, pero a veces me siento como si estuviéramos jalándonos una torta con estas decisiones financieras.
Y claro, no podemos olvidarnos del expediente 24.290, que propone implementar jornadas laborales de 4x3. Aunque está desconvocado y tiene montones de mociones pendientes, algunos en el gobierno dicen que podrían volver a meterlo en la agenda. Imagínense el revuelo que causaría eso, con los sindicatos y las empresas chocando de frente. Sería un brete descomunal, sin duda alguna.
Para ponerle un poco de perspectiva, recuerden que estos temas vienen arrastrando meses de discusiones y debates intensos. Las sesiones extraordinarias concluyen a finales de enero, así que los diputados tienen poco tiempo para resolver todas estas cuestiones. Se avecina una recta final llena de tensiones y maniobras políticas, y nosotros, los ciudadanos, estaremos atentos a ver qué sale de todo esto. Esperemos que tomen buenas decisiones, porque nos afecta a todos.
En fin, con toda esta montaña de proyectos y debates pendientes, parece que los diputados tendrán bastante trabajo en las próximas semanas. Una cosa es segura: no habrá mucho espacio para el relax. ¿Ustedes creen que el gobierno logrará aprobar los eurobonos y avanzar con las reformas al ROPC antes de que terminen las sesiones extraordinarias, o se irán al traste como tantas otras iniciativas?
Como saben, estamos en sesiones extraordinarias, lo que quiere decir que el Poder Ejecutivo manda la parada, dictando la agenda tanto en el Plenario como en las comisiones. Esto se mantiene así hasta finales de enero, cuando el Congreso recupera el control. Pero ojo, que desde ahora se siente la tensión porque hay varios temas candentes sobre la mesa, y no precisamente fáciles de digerir para nadie.
Y hablando de temas candentes, la primera gran preocupación es la emisión de nuevos eurobonos por 13.500 millones de dólares. El gobierno necesita esa lana para pagar las deudas, pero la última vez no lograron sacar adelante la operación, gracias a que no cumplieron algunas metas económicas. Ahora vuelven a intentarlo con un nuevo proyecto, el expediente 25.363, prometiendo informar más seguido a la Asamblea y a la Contraloría, para tratar de tranquilizar a los nerviosos inversores. Pilar Cisneros, jefa de fracción del oficialismo, dice que esto es para darle aire a los futuros gobiernos, porque la deuda pública ya alcanza los 54.000 millones, ¡una vara tremenda!
Pero eso no es todo, porque también tienen pendiente discutir dos propuestas relacionadas con el Régimen Obligatorio de Pensiones Complementarias (ROPC). Ada Acuña y Gilbert Jiménez quieren permitir que la gente retire el cien por ciento de sus ahorros al jubilarse. Esta es una movida que podría traerle alivio a muchos jubilados, pero también levanta muchas cejas, porque implica tocar unos fondos muy valiosos para el sistema.
Además, el gobierno metió en la agenda un nuevo préstamo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), destinado a ampliar el sistema nacional de cuidados. Buena iniciativa, pero también significa endeudarnos más, y eso siempre da qué pensar. Uno se queda preguntándose si realmente necesitamos tantos préstamos para mantenernos a flote. No sé ustedes, pero a veces me siento como si estuviéramos jalándonos una torta con estas decisiones financieras.
Y claro, no podemos olvidarnos del expediente 24.290, que propone implementar jornadas laborales de 4x3. Aunque está desconvocado y tiene montones de mociones pendientes, algunos en el gobierno dicen que podrían volver a meterlo en la agenda. Imagínense el revuelo que causaría eso, con los sindicatos y las empresas chocando de frente. Sería un brete descomunal, sin duda alguna.
Para ponerle un poco de perspectiva, recuerden que estos temas vienen arrastrando meses de discusiones y debates intensos. Las sesiones extraordinarias concluyen a finales de enero, así que los diputados tienen poco tiempo para resolver todas estas cuestiones. Se avecina una recta final llena de tensiones y maniobras políticas, y nosotros, los ciudadanos, estaremos atentos a ver qué sale de todo esto. Esperemos que tomen buenas decisiones, porque nos afecta a todos.
En fin, con toda esta montaña de proyectos y debates pendientes, parece que los diputados tendrán bastante trabajo en las próximas semanas. Una cosa es segura: no habrá mucho espacio para el relax. ¿Ustedes creen que el gobierno logrará aprobar los eurobonos y avanzar con las reformas al ROPC antes de que terminen las sesiones extraordinarias, o se irán al traste como tantas otras iniciativas?