¡Ay, Dios mío! Qué pena ajena este rollo que está pasando en Venecia de San Carlos. Un nene de dos años y pico sale solo a la carretera y termina atropellado. Ahora todos estamos hablando del caso del pequeño Tyron, pero vaya que nos ha sacudido el corazón a todos los ticos. La madre, Elizabeth Dávila, dice que es un milagro, y bueno, la fe es lo que nos sostiene, pero también hay que echarle un ojo a las responsabilidades, ¿no?
Elizabeth cuenta que su hijo es especial desde antes de que ella lo concibiera. Resulta que los doctores le dijeron que era prácticamente imposible que ella fuera mamá, una hormona rebelde jugándole sucio. Luego, complicaciones durante el embarazo y un montón de luchas, pero ahí está Tyron, demostrando que a veces la vida te da sorpresas increíbles. Vamos, que la mujer es pura fe, y eso se le respeta, claro.
Pero aquí viene el puntito que está dando tanto de qué hablar. Según la versión de la madre, el niño logró abrir la puerta principal de la casa, burlándose de un sistema de seguridad que debiera haber evitado precisamente este escenario. Ustedes sabrán, los niños son pura energía, imparables como dicen, pero los papás tienen la obligación de asegurar su bienestar. Parece que anoche, por algún descuido, el picaporte no estaba puesto, y ahí nomás, Tyron se aventuró a la carretera.
Y luego, ¡bam!, pasó lo peor. Un carro lo golpeó y se fue a toda velocidad, dejando atrás un dolor inmenso y una comunidad consternada. La madre lo describió como “algo increíble… jamás esperas ver a un niño solo a esas horas”. El pobre nene fue encontrado por unos trabajadores de Coopelesca, mojado y lleno de golpes, y rápidamente llevado al hospital. Lo bueno es que está recibiendo atención médica especializada en el Hospital Nacional de Niños, y parece que su estado es estable, aunque aún delicado. Una bendición, dicen los médicos, considerando todo lo que le pasó.
Lo que más molesta es que salió un video en redes sociales mostrando el momento exacto del atropello. Una cámara de seguridad grabó todo, y quedó registrado el abandono del conductor. El Ministerio Público ya está investigando, revisando las cámaras de seguridad de la zona y buscando testigos. Se les cayó el cara duro al conductor, mándale saludos si es que lo agarran.
Ahora el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) está entrevistando a los vecinos, tratando de armar el rompecabezas. La madre dice que está tranquila, que todos conocen cómo crían a su hijo. Pero, vamos a ser honestos, ¿qué pueden decir los vecinos? ¿Van a meterse en la crianza de otros? Con razón, la cacería de brujas en redes sociales es brutal. La gente opina de todo, pero pocos se ponen en los zapatos de esa madre.
Este caso revive el debate sobre la responsabilidad parental y la seguridad infantil en Costa Rica. ¿Estamos haciendo lo suficiente para proteger a nuestros niños? ¿Son suficientes las leyes y los controles? ¿Es culpa exclusiva de los padres o también de la sociedad, que permite que haya calles peligrosas y conductores imprudentes? Este asunto pone el dedo en la llaga de nuestras deficiencias.
En fin, este episodio ha sido duro para todos. El pequeño Tyron lucha por recuperarse, su madre pide oraciones y la comunidad reflexiona sobre lo sucedido. Me pregunto, ¿crees que la falta de supervisión parental es el principal problema en casos como este, o deberíamos enfocarnos más en mejorar la seguridad vial y responsabilizar a los conductores negligentes?
Elizabeth cuenta que su hijo es especial desde antes de que ella lo concibiera. Resulta que los doctores le dijeron que era prácticamente imposible que ella fuera mamá, una hormona rebelde jugándole sucio. Luego, complicaciones durante el embarazo y un montón de luchas, pero ahí está Tyron, demostrando que a veces la vida te da sorpresas increíbles. Vamos, que la mujer es pura fe, y eso se le respeta, claro.
Pero aquí viene el puntito que está dando tanto de qué hablar. Según la versión de la madre, el niño logró abrir la puerta principal de la casa, burlándose de un sistema de seguridad que debiera haber evitado precisamente este escenario. Ustedes sabrán, los niños son pura energía, imparables como dicen, pero los papás tienen la obligación de asegurar su bienestar. Parece que anoche, por algún descuido, el picaporte no estaba puesto, y ahí nomás, Tyron se aventuró a la carretera.
Y luego, ¡bam!, pasó lo peor. Un carro lo golpeó y se fue a toda velocidad, dejando atrás un dolor inmenso y una comunidad consternada. La madre lo describió como “algo increíble… jamás esperas ver a un niño solo a esas horas”. El pobre nene fue encontrado por unos trabajadores de Coopelesca, mojado y lleno de golpes, y rápidamente llevado al hospital. Lo bueno es que está recibiendo atención médica especializada en el Hospital Nacional de Niños, y parece que su estado es estable, aunque aún delicado. Una bendición, dicen los médicos, considerando todo lo que le pasó.
Lo que más molesta es que salió un video en redes sociales mostrando el momento exacto del atropello. Una cámara de seguridad grabó todo, y quedó registrado el abandono del conductor. El Ministerio Público ya está investigando, revisando las cámaras de seguridad de la zona y buscando testigos. Se les cayó el cara duro al conductor, mándale saludos si es que lo agarran.
Ahora el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) está entrevistando a los vecinos, tratando de armar el rompecabezas. La madre dice que está tranquila, que todos conocen cómo crían a su hijo. Pero, vamos a ser honestos, ¿qué pueden decir los vecinos? ¿Van a meterse en la crianza de otros? Con razón, la cacería de brujas en redes sociales es brutal. La gente opina de todo, pero pocos se ponen en los zapatos de esa madre.
Este caso revive el debate sobre la responsabilidad parental y la seguridad infantil en Costa Rica. ¿Estamos haciendo lo suficiente para proteger a nuestros niños? ¿Son suficientes las leyes y los controles? ¿Es culpa exclusiva de los padres o también de la sociedad, que permite que haya calles peligrosas y conductores imprudentes? Este asunto pone el dedo en la llaga de nuestras deficiencias.
En fin, este episodio ha sido duro para todos. El pequeño Tyron lucha por recuperarse, su madre pide oraciones y la comunidad reflexiona sobre lo sucedido. Me pregunto, ¿crees que la falta de supervisión parental es el principal problema en casos como este, o deberíamos enfocarnos más en mejorar la seguridad vial y responsabilizar a los conductores negligentes?