Bueno, pues ahí les va la nota, raza. Ya terminaron las posadas, los brindis y la parranda de diciembre, y ahora viene el dilema: ¿qué hacemos con el árbolito? Pues resulta que la Municipalidad de San José, pa’ evitar que nos vayan a armar un chamuscamiento generalizado en nuestros barrios, está pidiendo a diestra derecha que no lo tiremos al río ni lo quememos como si estuviéramos en la Edad Media.
Parece mentira, pero todavía hay gente que se prende la piromanía con el árbol de Navidad. La municipalidad ha salido con este llamado a conciencia, resaltando que prenderle fuego a esos pinos secos es una bomba ecológica y también representa un peligro pa’ la salud pública. Imagínate la tos que te puedes agarrar respirando ese humo, ¡qué lata!
Entonces, ¿cuál es la solución? Fácil, compa, recíclalo. La Muni ha puesto a disposición varios centros de acopio donde pueden llevar el árbolito usado. No tienen que andar buscando dónde tirarlo, ni dejarlo abandonado en la calle; ahí sí serían unos gandules. Estos puntos estarán abiertos hasta el domingo 18 de enero, así que todavía tienes tiempo pa’ hacer lo correcto.
Estos centros de recolección, que son totalmente gratuitos, están ubicados en lugares estratégicos del cantón. Tenemos el Centro de Valorización de Residuos en Hatillo, el Complejo de Empleados Municipales en Pavas, el Polideportivo Aranjuez, el Polideportivo Zapote y el Polideportivo San Francisco de Dos Ríos. Todos abren desde las ocho de la mañana hasta las cuatro de la tarde. Así que, entre chamba y estudios, échale ojo y llévalo, ¡no seas vago!
Y ojo, porque la Muni no bromea con esto. Quema el árbol, lo abandonas en la vía pública o en algún lote baldío, y te van a caer encima como un balde de agua fría. Además de la multa, podrías estar causando problemas ambientales graves. Piensa en el planeta, mae, no solo en tu comodidad.
Según explican desde la Municipalidad, estos árboles, en lugar de terminar siendo basura contaminante, serán procesados y aprovechados de alguna forma. Dicen que podrían usarlos para compostaje o incluso para generar energía limpia. ¡Imagínate eso, un árbol de Navidad ayudando a salvar el mundo! Qué chiva sería eso, eh?
La iniciativa tiene un lema bien pegajoso: “Dele un regalo a la naturaleza, recicle su árbol”. Me gusta mucho el mensaje, verdad? En vez de simplemente desechar algo que ya cumplió su función decorativa, estamos contribuyendo a un futuro más sostenible. Un aplauso para la Muni por tomar esta iniciativa, que aunque parece pequeña, puede marcar la diferencia.
Ahora dime, mi gente, ¿ustedes qué piensan? ¿Van a darle una oportunidad a su árbol de Navidad y llevarlo a reciclar, o prefieren seguir echándole gasolina a la crisis climática? Déjanme sus opiniones en los comentarios, ¡quiero saber qué rol toca vos!
Parece mentira, pero todavía hay gente que se prende la piromanía con el árbol de Navidad. La municipalidad ha salido con este llamado a conciencia, resaltando que prenderle fuego a esos pinos secos es una bomba ecológica y también representa un peligro pa’ la salud pública. Imagínate la tos que te puedes agarrar respirando ese humo, ¡qué lata!
Entonces, ¿cuál es la solución? Fácil, compa, recíclalo. La Muni ha puesto a disposición varios centros de acopio donde pueden llevar el árbolito usado. No tienen que andar buscando dónde tirarlo, ni dejarlo abandonado en la calle; ahí sí serían unos gandules. Estos puntos estarán abiertos hasta el domingo 18 de enero, así que todavía tienes tiempo pa’ hacer lo correcto.
Estos centros de recolección, que son totalmente gratuitos, están ubicados en lugares estratégicos del cantón. Tenemos el Centro de Valorización de Residuos en Hatillo, el Complejo de Empleados Municipales en Pavas, el Polideportivo Aranjuez, el Polideportivo Zapote y el Polideportivo San Francisco de Dos Ríos. Todos abren desde las ocho de la mañana hasta las cuatro de la tarde. Así que, entre chamba y estudios, échale ojo y llévalo, ¡no seas vago!
Y ojo, porque la Muni no bromea con esto. Quema el árbol, lo abandonas en la vía pública o en algún lote baldío, y te van a caer encima como un balde de agua fría. Además de la multa, podrías estar causando problemas ambientales graves. Piensa en el planeta, mae, no solo en tu comodidad.
Según explican desde la Municipalidad, estos árboles, en lugar de terminar siendo basura contaminante, serán procesados y aprovechados de alguna forma. Dicen que podrían usarlos para compostaje o incluso para generar energía limpia. ¡Imagínate eso, un árbol de Navidad ayudando a salvar el mundo! Qué chiva sería eso, eh?
La iniciativa tiene un lema bien pegajoso: “Dele un regalo a la naturaleza, recicle su árbol”. Me gusta mucho el mensaje, verdad? En vez de simplemente desechar algo que ya cumplió su función decorativa, estamos contribuyendo a un futuro más sostenible. Un aplauso para la Muni por tomar esta iniciativa, que aunque parece pequeña, puede marcar la diferencia.
Ahora dime, mi gente, ¿ustedes qué piensan? ¿Van a darle una oportunidad a su árbol de Navidad y llevarlo a reciclar, o prefieren seguir echándole gasolina a la crisis climática? Déjanme sus opiniones en los comentarios, ¡quiero saber qué rol toca vos!