¡Ay, Dios mío! Este caso del nene de dos añitos que salió solito a la calle en medio de la noche y terminó atropellado en Venecia de San Carlos, se puso aún más complicado, imagínate. Pensábamos que era solo un lamentable incidente, pero el OIJ decidió meterle lupa a los padres, y vaya que sí metieron lupa, chunches. ¡Qué brete!
Todo empezó hace unos días, cuando un buenazo que iba por ahí vio al pequeñito tirado en la calle, ensangrentado y abandonado. El pobre apareció casi a las tres de la mañana, ¡una hora tan rara! Rápido lo llevaron al hospital, primero al San Carlos y luego al Hospital Nacional de Niños, donde todavía anda luchando por recuperarse, espero que todo salga chiva para el muchacho.
Y ni hablar del video que circuló por todas partes. Un clip escalofriante que mostraba al picop dando vuelta y dejando al nene botado... ¡Da qué cosa! La mamá, desconsolada, contó que no sabe cómo pudo el niño escapar de la casa mientras todos estaban durmiendo. Que ni siquiera quiere mirar el video, dice, porque le parte el corazón en mil pedazos. ¡Pobre mujer, qué torta!
Pero acá viene el detalle, los chavales. El OIJ, tras investigar un poquito, decidió abrir una investigación formal contra los padres por incumplimiento de patria potestad y lesiones culposas. Se supone que están revisando toda la vaina, entrevistando gente, analizando el ambiente familiar para ver si hubo alguna falla grave en la supervisión del niño. ¡Qué diay! Esto se complica cada vez más, ¿verdad?
Ahora, les cuento, esto no es como esas novelas que vemos en la tele, que todo se soluciona rápido. Acá hay un niño que sufrió mucho, una familia devastada y una investigación seria que va a tomar su tiempo. El OIJ necesita juntar todas las piezas del rompecabezas, escuchar a todos los involucrados, revisar los expedientes médicos, para poder llegar a una conclusión clara. ¡Así se hacen las cosas aquí en Costa Rica!
Lo que más me preocupa, sinceramente, es el bienestar del niño. Espero que reciba toda la atención y el cariño que necesita para superar este trauma. Y también que se haga justicia, claro, pero sin caer en prejuicios ni acusaciones apresuradas. Hay que darle el beneficio de la duda a la mamá, que parece estar sufriendo de verdad. Esta señora necesita apoyo, no criticas, chunches.
Mientras tanto, siguen buscando al conductor del picop que se fue corriendo sin prestar auxilio. ¡Qué despiche! Esa persona merece que la agarren y que pague por lo que hizo. No es posible dejar a un niño indefenso tirado en la calle como si nada. Conductor, ¡entrégate ya! Eso digo yo, que no haya impunidad en este caso. Ojalá las autoridades hagan lo suyo y lo atrapen pronto.
En fin, este caso nos deja varias preguntas flotando en el aire: ¿Cómo pudo un niño de dos años salir solo de su casa a esa hora? ¿Realmente hubo negligencia por parte de los padres o fue simplemente un desafortunado accidente? ¿Y cuál será el desenlace final de esta historia tan triste? Les dejo pensando, ¿ustedes creen que los padres deberían enfrentar cargos penales o sería suficiente con medidas de protección para el niño?
Todo empezó hace unos días, cuando un buenazo que iba por ahí vio al pequeñito tirado en la calle, ensangrentado y abandonado. El pobre apareció casi a las tres de la mañana, ¡una hora tan rara! Rápido lo llevaron al hospital, primero al San Carlos y luego al Hospital Nacional de Niños, donde todavía anda luchando por recuperarse, espero que todo salga chiva para el muchacho.
Y ni hablar del video que circuló por todas partes. Un clip escalofriante que mostraba al picop dando vuelta y dejando al nene botado... ¡Da qué cosa! La mamá, desconsolada, contó que no sabe cómo pudo el niño escapar de la casa mientras todos estaban durmiendo. Que ni siquiera quiere mirar el video, dice, porque le parte el corazón en mil pedazos. ¡Pobre mujer, qué torta!
Pero acá viene el detalle, los chavales. El OIJ, tras investigar un poquito, decidió abrir una investigación formal contra los padres por incumplimiento de patria potestad y lesiones culposas. Se supone que están revisando toda la vaina, entrevistando gente, analizando el ambiente familiar para ver si hubo alguna falla grave en la supervisión del niño. ¡Qué diay! Esto se complica cada vez más, ¿verdad?
Ahora, les cuento, esto no es como esas novelas que vemos en la tele, que todo se soluciona rápido. Acá hay un niño que sufrió mucho, una familia devastada y una investigación seria que va a tomar su tiempo. El OIJ necesita juntar todas las piezas del rompecabezas, escuchar a todos los involucrados, revisar los expedientes médicos, para poder llegar a una conclusión clara. ¡Así se hacen las cosas aquí en Costa Rica!
Lo que más me preocupa, sinceramente, es el bienestar del niño. Espero que reciba toda la atención y el cariño que necesita para superar este trauma. Y también que se haga justicia, claro, pero sin caer en prejuicios ni acusaciones apresuradas. Hay que darle el beneficio de la duda a la mamá, que parece estar sufriendo de verdad. Esta señora necesita apoyo, no criticas, chunches.
Mientras tanto, siguen buscando al conductor del picop que se fue corriendo sin prestar auxilio. ¡Qué despiche! Esa persona merece que la agarren y que pague por lo que hizo. No es posible dejar a un niño indefenso tirado en la calle como si nada. Conductor, ¡entrégate ya! Eso digo yo, que no haya impunidad en este caso. Ojalá las autoridades hagan lo suyo y lo atrapen pronto.
En fin, este caso nos deja varias preguntas flotando en el aire: ¿Cómo pudo un niño de dos años salir solo de su casa a esa hora? ¿Realmente hubo negligencia por parte de los padres o fue simplemente un desafortunado accidente? ¿Y cuál será el desenlace final de esta historia tan triste? Les dejo pensando, ¿ustedes creen que los padres deberían enfrentar cargos penales o sería suficiente con medidas de protección para el niño?