¡Ay, Dios mío! Se armó un quite tremendo aquí en Parrita. Un gringo, parece que turista o residente, acabó encontrado sin vida en Esterillos Oeste la noche de este miércoles. Esto sí que da qué pensar, porque siempre hemos tenido fama de tranquilos por acá, aunque ya saben cómo va la cosa, nunca se sabe cuándo te cae encima la mala suerte.
Según nos cuentan los vecinos, el pobre mae se llamaba Chandler, tenía unos 45 años y era yankee. Caminaba tranquilito por ahí cerca de donde vive, cuando aparecieron dos tipos en una moto. De repente, ¡pum!, le empezaron a disparar. Dicen que fueron varias balas y ahí quedó tumbadito, sin poder hacer más. Qué pena, diay, la verdad.
Los polis del OIJ llegaron rapidísimo, acordonaron toda la zona y empezaron a recoger pruebas. Dicen que recogieron casquillos y preguntándole a la gente si vieron algo. Pero bueno, aquí en Esterillos, como todos se hacen los dormidos, difícil sacarles información. Hay quien dice que lo vio todo, pero nadie quiere meterse en líos. Ya saben cómo son algunos… prefieren hacerse los chinos.
La versión oficial, que nos mandaron por WhatsApp, es que el tipo iba entrando a su casa cuando lo agarraron por sorpresa. Pero algunos dicen que andaba haciendo negocios turbios, que estaba metido en cosas que no debiera. No sé yo, la verdad, pero esto huele raro. Acá en la vecindad se rumorea de todo, desde que lo mataron por una deuda hasta que se equivocaron de persona. El brete es que nadie sabe bien qué pasó.
Y ahora, ¿qué vamos a decir? Que el país se fue al traste por culpa de la violencia. Uno piensa que aquí somos tranquilos, pero mira nomás, los extranjeros vienen a invertir y terminan así. Da tristeza, diay. La policía dice que no descarta nada, que están investigando todas las líneas, pero ya saben cómo van esas investigaciones… suelen tardar una eternidad y al final no se llega a nada.
Lo que más preocupa a la gente es que esto pase justo aquí, en un lugar turístico como Esterillos. Ahora quién va a querer venir de vacaciones si andan matando a la gente en plena calle. Este negocio afecta el turismo, y eso es lo que mantiene a muchos de nosotros trabajando. Con lo que tanto nos hemos esforzado para poner el nombre de Parrita en alto, y venga alguien a echarlo abajo con estos actos violentos.
Además, esto me recuerda a otras situaciones similares que hemos vivido en la zona. Hace unos años le pasó algo parecido a otro extranjero, y nunca supimos quiénes fueron los responsables. Parece que tenemos una plaga de maleantes que no tienen respeto por la vida humana. Y lo peor es que, parece que no hay quien los pare. Esta vara se puso pesada, ¡diay!
Ahora la pregunta queda abierta: ¿Cómo podemos garantizar la seguridad de los turistas y residentes en nuestras comunidades costeras? ¿Es suficiente la presencia policial actual o necesitamos medidas más drásticas? ¿Creen que esto reflejará un impacto negativo en el turismo de nuestra región?
Según nos cuentan los vecinos, el pobre mae se llamaba Chandler, tenía unos 45 años y era yankee. Caminaba tranquilito por ahí cerca de donde vive, cuando aparecieron dos tipos en una moto. De repente, ¡pum!, le empezaron a disparar. Dicen que fueron varias balas y ahí quedó tumbadito, sin poder hacer más. Qué pena, diay, la verdad.
Los polis del OIJ llegaron rapidísimo, acordonaron toda la zona y empezaron a recoger pruebas. Dicen que recogieron casquillos y preguntándole a la gente si vieron algo. Pero bueno, aquí en Esterillos, como todos se hacen los dormidos, difícil sacarles información. Hay quien dice que lo vio todo, pero nadie quiere meterse en líos. Ya saben cómo son algunos… prefieren hacerse los chinos.
La versión oficial, que nos mandaron por WhatsApp, es que el tipo iba entrando a su casa cuando lo agarraron por sorpresa. Pero algunos dicen que andaba haciendo negocios turbios, que estaba metido en cosas que no debiera. No sé yo, la verdad, pero esto huele raro. Acá en la vecindad se rumorea de todo, desde que lo mataron por una deuda hasta que se equivocaron de persona. El brete es que nadie sabe bien qué pasó.
Y ahora, ¿qué vamos a decir? Que el país se fue al traste por culpa de la violencia. Uno piensa que aquí somos tranquilos, pero mira nomás, los extranjeros vienen a invertir y terminan así. Da tristeza, diay. La policía dice que no descarta nada, que están investigando todas las líneas, pero ya saben cómo van esas investigaciones… suelen tardar una eternidad y al final no se llega a nada.
Lo que más preocupa a la gente es que esto pase justo aquí, en un lugar turístico como Esterillos. Ahora quién va a querer venir de vacaciones si andan matando a la gente en plena calle. Este negocio afecta el turismo, y eso es lo que mantiene a muchos de nosotros trabajando. Con lo que tanto nos hemos esforzado para poner el nombre de Parrita en alto, y venga alguien a echarlo abajo con estos actos violentos.
Además, esto me recuerda a otras situaciones similares que hemos vivido en la zona. Hace unos años le pasó algo parecido a otro extranjero, y nunca supimos quiénes fueron los responsables. Parece que tenemos una plaga de maleantes que no tienen respeto por la vida humana. Y lo peor es que, parece que no hay quien los pare. Esta vara se puso pesada, ¡diay!
Ahora la pregunta queda abierta: ¿Cómo podemos garantizar la seguridad de los turistas y residentes en nuestras comunidades costeras? ¿Es suficiente la presencia policial actual o necesitamos medidas más drásticas? ¿Creen que esto reflejará un impacto negativo en el turismo de nuestra región?