¡Ay, Dios mío, qué torta nos cayó encima! Resulta que una empresa tranquilita ahí en La Cabaña, San Francisco de Dos Ríos, estaba haciendo cosas más picantes que un picante caribeño. Según el OIJ y la Fiscalía, esa “empresa” de productos de poliéster no era más que la fachada perfecta para una banda dedicada al narcotráfico y al tráfico ilegal de armas. Uno se queda boquiabierto, diay.
La movida pasó totalmente desapercibida en la zona residencial. Imagínate, la gente pasando todos los días frente a la casa sin sospechar ni siquiera que estaban cerca de semejante brete. Pero los judiciales, esos sí que tienen ojo avizor; con vigilancias y seguimientos, descubrieron que un tipo llamado Beckford andaba mandando y recibiendo drogas y armas en una microbús blanca. Parece que este señor le gustaba moverse a lo grande, chunches exclusivos y tratos turbios.
Y eso no es todo, mael. Las armas y la droga aparecían desde un lujoso apartamento en una torre del Paseo Colón. ¡Qué nivel de seguridad tenían estos tipos! Se nota que no escatimaban en gastos para mantener su negocio ilícito. ¡Tremendo!
Pero lo más escalofriante es que de esas mismas torres salieron 10 fusiles de asalto AR-15 que terminaron en manos de un menor de edad en Limón, allá por noviembre pasado. ¡Imagínate la responsabilidad que tienen esos delincuentes! Poner en riesgo la vida de jóvenes inocentes por sus ambiciones... Qué pena.
Este jueves, el OIJ y la Fiscalía pusieron caña y allanaron cinco propiedades: la casa en San Francisco, un almacén en Granadilla de Curridabat (donde encontraron sacos repletos de droga), una torre de apartamentos en el Paseo Colón y otras dos residencias más. No dejaron piedra sin remover, buscando pruebas y rastreando los movimientos de esta banda organizada. ¡Trabajo digno de aplaudir!
Hasta ahora han capturado a cuatro sospechosos, pero todavía anda suelto uno de los cabecillas. Según el director del OIJ, Michael Soto, esta organización no solo distribuía armas, sino que además las fabricaba, transformando fusiles AR-15 y AK-47, así como pistolas 9 milímetros, en verdaderas armas automáticas. ¡Un peligro para toda la sociedad!
Parece que estas armas iban destinadas a grupos criminales en Limón, alimentando la violencia y la inseguridad en esa región. Una cadena de complicidades y negocios ilícitos que ha puesto en alerta a las autoridades. El gobierno necesita ponerle más atención a esta problemática, porque ya estamos viendo las consecuencias en las calles.
Con tanto revuelo, uno se pregunta: ¿Cómo es posible que una banda de narcotraficantes opere tan a la vista, utilizando empresas legítimas como tapadera? ¿Será que necesitamos revisar nuestros sistemas de control y vigilancia para evitar que esto vuelva a pasar? ¿Ustedes creen que el país está perdiendo la batalla contra el crimen organizado?
La movida pasó totalmente desapercibida en la zona residencial. Imagínate, la gente pasando todos los días frente a la casa sin sospechar ni siquiera que estaban cerca de semejante brete. Pero los judiciales, esos sí que tienen ojo avizor; con vigilancias y seguimientos, descubrieron que un tipo llamado Beckford andaba mandando y recibiendo drogas y armas en una microbús blanca. Parece que este señor le gustaba moverse a lo grande, chunches exclusivos y tratos turbios.
Y eso no es todo, mael. Las armas y la droga aparecían desde un lujoso apartamento en una torre del Paseo Colón. ¡Qué nivel de seguridad tenían estos tipos! Se nota que no escatimaban en gastos para mantener su negocio ilícito. ¡Tremendo!
Pero lo más escalofriante es que de esas mismas torres salieron 10 fusiles de asalto AR-15 que terminaron en manos de un menor de edad en Limón, allá por noviembre pasado. ¡Imagínate la responsabilidad que tienen esos delincuentes! Poner en riesgo la vida de jóvenes inocentes por sus ambiciones... Qué pena.
Este jueves, el OIJ y la Fiscalía pusieron caña y allanaron cinco propiedades: la casa en San Francisco, un almacén en Granadilla de Curridabat (donde encontraron sacos repletos de droga), una torre de apartamentos en el Paseo Colón y otras dos residencias más. No dejaron piedra sin remover, buscando pruebas y rastreando los movimientos de esta banda organizada. ¡Trabajo digno de aplaudir!
Hasta ahora han capturado a cuatro sospechosos, pero todavía anda suelto uno de los cabecillas. Según el director del OIJ, Michael Soto, esta organización no solo distribuía armas, sino que además las fabricaba, transformando fusiles AR-15 y AK-47, así como pistolas 9 milímetros, en verdaderas armas automáticas. ¡Un peligro para toda la sociedad!
Parece que estas armas iban destinadas a grupos criminales en Limón, alimentando la violencia y la inseguridad en esa región. Una cadena de complicidades y negocios ilícitos que ha puesto en alerta a las autoridades. El gobierno necesita ponerle más atención a esta problemática, porque ya estamos viendo las consecuencias en las calles.
Con tanto revuelo, uno se pregunta: ¿Cómo es posible que una banda de narcotraficantes opere tan a la vista, utilizando empresas legítimas como tapadera? ¿Será que necesitamos revisar nuestros sistemas de control y vigilancia para evitar que esto vuelva a pasar? ¿Ustedes creen que el país está perdiendo la batalla contra el crimen organizado?