¡Ay, Dios mío, qué mamarracha! El Partido Pueblo Soberano (PPSO) se ha superado esta vez. Resulta que están usando la cara de Pilar Cisneros en sus vallas publicitarias, ¡como si fuera su santa patrona política! Esto pasa mientras que la propia Cisneros decía que no conocía al 80% de sus candidatos. Una movida más que alimenta la controversia alrededor de este partido que parece andar buscando problemas, diay.
Para refrescarles la memoria, hace poco Cisneros soltó, con toda la sinceridad del mundo, que no tenía ni idea de quiénes eran la mayoría de los aspirantes a diputado por el PPSO. “No le puedo dar una opinión sobre los diputados electos porque al 80% o más ni siquiera los conozco. Así que no tengo ninguna referencia de cómo son, si son buenos o no, no sé”, declaró, dejando claro que no estaba precisamente promocionando a nadie. Y ahora, ¡bam!, ahí está su mugre cara estampada en vallas por todo el país.
Las imágenes circulan como reguero de pólvora en las redes sociales. En una de ellas, Cisneros aparece junto a Laura Fernández, la candidata presidencial, y otros aspirantes al congreso por Alajuela, ostentando el título de “diputada de honor”. Un cargo que, vale decir, no existe. ¡Un invento puro y duro! Este tipo de prácticas levantan ampollas porque, como todos sabemos, Cisneros está imposibilitada para postularse a una diputación, gracias a las leyes electorales, así que esta publicidad es, en el menor de los males, bastante confusa.
Y esto no es exclusivo de Alajuela. Según fuentes cercanas, situaciones parecidas se han visto en Limón, Guanacaste, la Zona Sur... ¡En casi todas partes! Parece que el PPSO está decididos a meterle mano a la credibilidad de figuras públicas, aprovechándose de su popularidad para impulsar sus propias candidaturas. Una jugada baja, dirían algunos, y vaya que tienen razón. Se nota que andan desesperados por conseguir votos, lo que termina por dañar su imagen aún más.
Pero la cosa no se queda ahí, chunches. Cisneros también dejó claro que no asistió a ninguna asamblea del partido porque no forma parte de él. Ni siquiera está afiliada, ¡y encima dice que no lo apoya! Entonces, ¿qué demonios hace apareciendo en sus vallas? Esto empieza a parecer una telenovela más picante que la que vemos los domingos. “No asistí a la asamblea porque simple y sencillamente no tenía ninguna razón para hacerlo. No soy asambleísta, ni miembro de ese partido, ni tenía nada que estar haciendo ahí”, sentenció con toda la calma del mundo.
Lo curioso es que esto no es la primera vez que ocurre algo parecido. Recordemos la estrategia utilizada por el PPSD en el 2022, cuando también usaron la imagen de Cisneros en provincias donde ella no podía votar. Parecen haber tomado apuntes de ese movimiento, adaptándolo a su propia causa. La insistencia en utilizarla a pesar de su rechazo plantea preguntas sobre las tácticas políticas que están dispuestas a emplear estos partidos para conseguir espacios en la Asamblea Legislativa.
Ahora bien, hablando de la Asamblea Legislativa, las elecciones se acercan rapidito –el 1° de febrero será día de escogencias– y la tensión se puede cortar con un cuchillo. Fernández, la candidata presidencial, ha evitado los debates, prefiriendo conceder entrevistas a medios afines al gobierno. Dice que “no tiene tiempo” para esos “debatitos”. ¡Qué excusas! Pero eso ya es otra vara. Lo importante es que el uso de la imagen de Cisneros demuestra la desesperación de algunos sectores por captar la atención del votante, incluso a costa de la ética y la transparencia.
En fin, un panorama político turbio y lleno de sorpresas. Con tantas idas y venidas, estrategias cuestionables y declaraciones contradictorias, uno no sabe qué esperar. ¿Será que el PPSO seguirá utilizando esta táctica o recapacitará ante la ola de críticas? ¿Logrará Laura Fernández recuperar terreno en las encuestas? Y lo más importante, ¿cómo afectará todo esto la percepción que tiene el pueblo sobre la clase política costarricense? Compas, díganme ustedes: ¿creen que este tipo de estrategias realmente funcionan o simplemente terminan por alejar a los votantes?
Para refrescarles la memoria, hace poco Cisneros soltó, con toda la sinceridad del mundo, que no tenía ni idea de quiénes eran la mayoría de los aspirantes a diputado por el PPSO. “No le puedo dar una opinión sobre los diputados electos porque al 80% o más ni siquiera los conozco. Así que no tengo ninguna referencia de cómo son, si son buenos o no, no sé”, declaró, dejando claro que no estaba precisamente promocionando a nadie. Y ahora, ¡bam!, ahí está su mugre cara estampada en vallas por todo el país.
Las imágenes circulan como reguero de pólvora en las redes sociales. En una de ellas, Cisneros aparece junto a Laura Fernández, la candidata presidencial, y otros aspirantes al congreso por Alajuela, ostentando el título de “diputada de honor”. Un cargo que, vale decir, no existe. ¡Un invento puro y duro! Este tipo de prácticas levantan ampollas porque, como todos sabemos, Cisneros está imposibilitada para postularse a una diputación, gracias a las leyes electorales, así que esta publicidad es, en el menor de los males, bastante confusa.
Y esto no es exclusivo de Alajuela. Según fuentes cercanas, situaciones parecidas se han visto en Limón, Guanacaste, la Zona Sur... ¡En casi todas partes! Parece que el PPSO está decididos a meterle mano a la credibilidad de figuras públicas, aprovechándose de su popularidad para impulsar sus propias candidaturas. Una jugada baja, dirían algunos, y vaya que tienen razón. Se nota que andan desesperados por conseguir votos, lo que termina por dañar su imagen aún más.
Pero la cosa no se queda ahí, chunches. Cisneros también dejó claro que no asistió a ninguna asamblea del partido porque no forma parte de él. Ni siquiera está afiliada, ¡y encima dice que no lo apoya! Entonces, ¿qué demonios hace apareciendo en sus vallas? Esto empieza a parecer una telenovela más picante que la que vemos los domingos. “No asistí a la asamblea porque simple y sencillamente no tenía ninguna razón para hacerlo. No soy asambleísta, ni miembro de ese partido, ni tenía nada que estar haciendo ahí”, sentenció con toda la calma del mundo.
Lo curioso es que esto no es la primera vez que ocurre algo parecido. Recordemos la estrategia utilizada por el PPSD en el 2022, cuando también usaron la imagen de Cisneros en provincias donde ella no podía votar. Parecen haber tomado apuntes de ese movimiento, adaptándolo a su propia causa. La insistencia en utilizarla a pesar de su rechazo plantea preguntas sobre las tácticas políticas que están dispuestas a emplear estos partidos para conseguir espacios en la Asamblea Legislativa.
Ahora bien, hablando de la Asamblea Legislativa, las elecciones se acercan rapidito –el 1° de febrero será día de escogencias– y la tensión se puede cortar con un cuchillo. Fernández, la candidata presidencial, ha evitado los debates, prefiriendo conceder entrevistas a medios afines al gobierno. Dice que “no tiene tiempo” para esos “debatitos”. ¡Qué excusas! Pero eso ya es otra vara. Lo importante es que el uso de la imagen de Cisneros demuestra la desesperación de algunos sectores por captar la atención del votante, incluso a costa de la ética y la transparencia.
En fin, un panorama político turbio y lleno de sorpresas. Con tantas idas y venidas, estrategias cuestionables y declaraciones contradictorias, uno no sabe qué esperar. ¿Será que el PPSO seguirá utilizando esta táctica o recapacitará ante la ola de críticas? ¿Logrará Laura Fernández recuperar terreno en las encuestas? Y lo más importante, ¿cómo afectará todo esto la percepción que tiene el pueblo sobre la clase política costarricense? Compas, díganme ustedes: ¿creen que este tipo de estrategias realmente funcionan o simplemente terminan por alejar a los votantes?