Ay, compa, qué vaina. La campaña presidencial ya está prendiendo fuego a todo lado y ahora tenemos esto: el Foro Mi País, esos mismos que siempre andan buscando cómo meterse en movidas políticas, le piden a unos pastores evangélicos que metan mano en la campaña de Laura Fernández del Pueblo Soberano. ¡Esto huele a pollo frito, diay!
Resulta que Fabricio Alvarado, ese que siempre anda diciendo que él es el verdaderito conservador, no tardó ni un segundo en soltar unas verdades bien sentaditas. Le dijo a El Observador que los cristianos, tanto evangélicos como católicos, ‘no negociamos nuestros principios’. Imagínate, como si fuera novedad. Parece que recién se acordaron que tener convicciones es importante en estos tiempos.
Y ahí siguió, Fabricio, con su discurso de que el voto evangélico se hizo 'apetecible' para todos después de las elecciones del 2018. ¡Claro, mae! Porque cuando la cosa pinta rara, todos quieren agarrarle el pie al sector religioso. Recuerdo cuando él mismo se aferraba a esos mismos votos, ¡qué cambio de parecer! Eso sí que es pura jugada política, ey.
Pero la cosa no queda ahí, pues resulta que Foro Mi País tuvo un encuentro privado con los pastores donde les pidieron que repartieran volantes a favor de Laura Fernández después de los cultos. Según videos que circularon en las redes sociales, Reinaldo Salazar, el líder de esa organización, les dijo directamente que recogieran los volantes y los distribuyeran. ¡Directo al grano, sin rodeos!
Y ojo, porque esos volantes no eran cualquier cosa. Prometen que si Laura Fernández llega a la presidencia, Foro Mi País tendrá influencia directa en la Defensoría de los Habitantes, el Poder Judicial e incluso en el servicio exterior. ¡Una verdadera jugada maestra para controlar el país desde las sombras! Además, hablan de formar una fracción legislativa llena de diputados cristianos evangélicos... vaya ambición.
Por supuesto, el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) ya recibió consultas sobre la legalidad de todo esto. Pero bueno, ya sabemos cómo van esas cosas; trámites lentos, investigaciones a medias y al final, todo sigue igual. Ya estamos acostumbrados a la chinchorrea de promesas incumplidas y movimientos turbios en la política nacional.
Fabricio Alvarado, fiel a su estilo, dice que el 1 de febrero se verá “quiénes son conservadores de verdad y quiénes no”. Como si con eso resolviera el problema. Claro, porque en Costa Rica ser conservador es como cambiar de camisa, depende del día y de a quién le estés hablando. Lo cierto es que la polarización está a todas luces y cada bando busca desesperadamente captar la atención del electorado.
En fin, qué desmadre político, ¿verdad? Entre promesas falsas, voluntades sospechosas y un TSE que parece andar arrastrando los pies, nos queda preguntarnos: ¿Hasta dónde llegarán estos políticos para conseguir el poder y realmente piensan en el bienestar del país, o solo buscan llenar sus propios bolsillos?
Resulta que Fabricio Alvarado, ese que siempre anda diciendo que él es el verdaderito conservador, no tardó ni un segundo en soltar unas verdades bien sentaditas. Le dijo a El Observador que los cristianos, tanto evangélicos como católicos, ‘no negociamos nuestros principios’. Imagínate, como si fuera novedad. Parece que recién se acordaron que tener convicciones es importante en estos tiempos.
Y ahí siguió, Fabricio, con su discurso de que el voto evangélico se hizo 'apetecible' para todos después de las elecciones del 2018. ¡Claro, mae! Porque cuando la cosa pinta rara, todos quieren agarrarle el pie al sector religioso. Recuerdo cuando él mismo se aferraba a esos mismos votos, ¡qué cambio de parecer! Eso sí que es pura jugada política, ey.
Pero la cosa no queda ahí, pues resulta que Foro Mi País tuvo un encuentro privado con los pastores donde les pidieron que repartieran volantes a favor de Laura Fernández después de los cultos. Según videos que circularon en las redes sociales, Reinaldo Salazar, el líder de esa organización, les dijo directamente que recogieran los volantes y los distribuyeran. ¡Directo al grano, sin rodeos!
Y ojo, porque esos volantes no eran cualquier cosa. Prometen que si Laura Fernández llega a la presidencia, Foro Mi País tendrá influencia directa en la Defensoría de los Habitantes, el Poder Judicial e incluso en el servicio exterior. ¡Una verdadera jugada maestra para controlar el país desde las sombras! Además, hablan de formar una fracción legislativa llena de diputados cristianos evangélicos... vaya ambición.
Por supuesto, el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) ya recibió consultas sobre la legalidad de todo esto. Pero bueno, ya sabemos cómo van esas cosas; trámites lentos, investigaciones a medias y al final, todo sigue igual. Ya estamos acostumbrados a la chinchorrea de promesas incumplidas y movimientos turbios en la política nacional.
Fabricio Alvarado, fiel a su estilo, dice que el 1 de febrero se verá “quiénes son conservadores de verdad y quiénes no”. Como si con eso resolviera el problema. Claro, porque en Costa Rica ser conservador es como cambiar de camisa, depende del día y de a quién le estés hablando. Lo cierto es que la polarización está a todas luces y cada bando busca desesperadamente captar la atención del electorado.
En fin, qué desmadre político, ¿verdad? Entre promesas falsas, voluntades sospechosas y un TSE que parece andar arrastrando los pies, nos queda preguntarnos: ¿Hasta dónde llegarán estos políticos para conseguir el poder y realmente piensan en el bienestar del país, o solo buscan llenar sus propios bolsillos?