¡Ay, Dios mío! Esto sí que está que arde. Resulta que la Fiscalía y el OIJ desenmascararon una banda reguetonera de tráfico de armas que operaba desde Heredia y San José, utilizando empresas fantasmas para meterle pa’ adentro componentes de AR-15. Parece sacado de una película, pero es pura vida aquí en nuestro país, ¿quién lo diría?
La movida comenzó hace unos meses, cuando se incautaron 10 fusiles AR-15 en Limón, escondidos dentro de una encomienda que llevaba un jovencito. Ahí fue cuando los judiciales empezaron a jalarle duro a la vara, investigando quiénes estaban detrás de este negocio turbio. Parece que alguien andaba haciendo macanas, tratando de armar a diestra y siniestra.
Según el Director Interino del OIJ, Michael Soto, la preocupación es grande porque estos tipos estaban convirtiendo pistolas comunes en armas automáticas, usando repuestos importados como si fueran llaves de celular. ¡Imagínate el peligro! Soto advierte que esto ha estado desangrando al país durante años, facilitando que gente sin escrúpulos consiga armas de alto poder de fuego. Un brete el que tenemos, de verdad.
La investigación llevó a los detectives hasta unas casas en Paseo Colón, donde encontraron aparatos para armar las armas, marihuana y hasta fosas clandestinas donde escondían la mercancía ilegal. ¡Parece set filmando una telenovela! Y eso no es todo, resultó que tienen relación con otro caso anterior en el que allanaron una empresa llamada “Multillaves”, lo que confirma que esta vaina va mucho más allá de lo que aparentaba al principio. Un maje metido en camisa de once varas.
El Fiscal General Carlo Díaz explicó que la investigación arrancó por el tráfico de armas y que tenían la sospecha de que esta organización se dedicaba a importar partes de AR-15 y luego las armaban. “Utilizaban empresas como fachadas para poder pasar esto sin que nadie se diera cuenta,” declaró Díaz, dejando claro que este tipo de operaciones requiere de una planificación muy elaborada. No cualquiera puede andar importando cositas así, chunches peligrosos.
Lo más grave es que las autoridades creen que este grupo podría estar sirviendo como proveedor de armas modificadas para otras bandas criminales, además de encargarse de almacenar y distribuir drogas. Esto pinta feísimo para la seguridad ciudadana, y nos obliga a preguntarnos cómo podemos frenar este tipo de actividades ilícitas. Es un verdadero desafío, ¿eh?
Durante los allanamientos, encontraron “switches”, esas piezas que convierten pistolas semiautomáticas en armas automáticas, aumentando significativamente su poder de fuego. Imagínate el daño que pueden causar esos juguetes en manos equivocadas. Parece que alguien quería hacer de Costa Rica un patio trasero para el crimen organizado, pero afortunadamente las autoridades le pusieron el freno.
Esta operación deja muchas preguntas en el aire y nos hace reflexionar sobre la necesidad de fortalecer los controles en la importación de repuestos de armas. ¿Será suficiente con endurecer las leyes o necesitamos implementar medidas más drásticas para combatir este flagelo? ¿Ustedes qué opinan, colegas del Foro? ¡Den su punto de vista!
La movida comenzó hace unos meses, cuando se incautaron 10 fusiles AR-15 en Limón, escondidos dentro de una encomienda que llevaba un jovencito. Ahí fue cuando los judiciales empezaron a jalarle duro a la vara, investigando quiénes estaban detrás de este negocio turbio. Parece que alguien andaba haciendo macanas, tratando de armar a diestra y siniestra.
Según el Director Interino del OIJ, Michael Soto, la preocupación es grande porque estos tipos estaban convirtiendo pistolas comunes en armas automáticas, usando repuestos importados como si fueran llaves de celular. ¡Imagínate el peligro! Soto advierte que esto ha estado desangrando al país durante años, facilitando que gente sin escrúpulos consiga armas de alto poder de fuego. Un brete el que tenemos, de verdad.
La investigación llevó a los detectives hasta unas casas en Paseo Colón, donde encontraron aparatos para armar las armas, marihuana y hasta fosas clandestinas donde escondían la mercancía ilegal. ¡Parece set filmando una telenovela! Y eso no es todo, resultó que tienen relación con otro caso anterior en el que allanaron una empresa llamada “Multillaves”, lo que confirma que esta vaina va mucho más allá de lo que aparentaba al principio. Un maje metido en camisa de once varas.
El Fiscal General Carlo Díaz explicó que la investigación arrancó por el tráfico de armas y que tenían la sospecha de que esta organización se dedicaba a importar partes de AR-15 y luego las armaban. “Utilizaban empresas como fachadas para poder pasar esto sin que nadie se diera cuenta,” declaró Díaz, dejando claro que este tipo de operaciones requiere de una planificación muy elaborada. No cualquiera puede andar importando cositas así, chunches peligrosos.
Lo más grave es que las autoridades creen que este grupo podría estar sirviendo como proveedor de armas modificadas para otras bandas criminales, además de encargarse de almacenar y distribuir drogas. Esto pinta feísimo para la seguridad ciudadana, y nos obliga a preguntarnos cómo podemos frenar este tipo de actividades ilícitas. Es un verdadero desafío, ¿eh?
Durante los allanamientos, encontraron “switches”, esas piezas que convierten pistolas semiautomáticas en armas automáticas, aumentando significativamente su poder de fuego. Imagínate el daño que pueden causar esos juguetes en manos equivocadas. Parece que alguien quería hacer de Costa Rica un patio trasero para el crimen organizado, pero afortunadamente las autoridades le pusieron el freno.
Esta operación deja muchas preguntas en el aire y nos hace reflexionar sobre la necesidad de fortalecer los controles en la importación de repuestos de armas. ¿Será suficiente con endurecer las leyes o necesitamos implementar medidas más drásticas para combatir este flagelo? ¿Ustedes qué opinan, colegas del Foro? ¡Den su punto de vista!