¡Ay, Dios mío! Aquí estamos otra vez, a unos días de ver cómo nuestros posibles próximos gobernantes se agarran a pellizcos en el debate del Colegio de Ciencias Económicas. Ya saben, la tradicional calentura donde prometen bajar impuestos, mejorar la salud pública y acabar con el tráfico… Lo mismo de siempre, vamos.
El CCECRA ya soltó la lista de quiénes van a estar ahí el 22 de enero a eso de las siete de la noche. Tenemos a Eliécer Feinzaig, pa' los que quieren un poquito más de izquierda; Claudia Dobles, representando a la Coalición Agenda Ciudadana; Fabricio Alvarado, fiel a su Nueva República; Ana Virginia Calzada, del Centro Democrático Social; Natalia Díaz, buscando romperla con Unidos Podemos; Ariel Robles, del Frente Amplio, pa’ esos que le echan ganas a lo progresista; Juan Carlos Hidalgo, representando al PLN, y finalmente, José Aguilar, de Avanza Costa Rica. Un verdadero festival de ideas, ¿eh?
Lo más curioso de todo este circo es cómo definieron el orden de salida. Resulta que hicieron un sorteo público, ¡con notario y todo!, pa' asegurar que nadie tenga ventaja. Porque, claro, en Costa Rica todo hay que certificarlo por escrito, por si algún candidato decide reclamar que le tocaron demasiado tarde. Imagínense la bronca si hubieran tenido que sortear entre pura gente del partido del gobierno... ¡qué despiche!
Y ahora viene lo interesante: los temas que van a tratar. Seguridad, economía, empleo, educación y salud. ¡Uf, qué vara! Temas pesados que dan para debates larguísimos. Seguro veremos promesas grandilocuentes y acusaciones cruzadas. Esperemos que al menos haya un poco de sustancia detrás de toda la palabrería. Aunque, siendo honestos, no nos hagamos ilusiones; algunos llegan solo a lucirse.
Katherine Víquez, la presidenta del CCECR, fue clara: esto no es un concurso de belleza ni una vitrina para lanzar campañas publicitarias. Dicen que buscan ofrecer un espacio ordenado pa' entender las propuestas y comparar visiones. Suena lindo en teoría, pero en la práctica, suele convertirse en un choque de egos y ataques personales. Informar, dicen, es fortalecer la democracia. Veremos si es así, mae.
El debate, por cierto, cuenta con el respaldo de la Universidad Hispanoamericana y se va a transmitir por Multimedios Costa Rica. Así que prepárense para pasar la noche pegados al televisor, viendo cómo estos señores intentan convencerlos de que son la mejor opción. A lo mejor hasta preparan unos chocos para aguantar la maratón. ¡Qué carga!
Como bien sabemos, la política en Costa Rica es un brete complicado. Acuerdos extraños, alianzas inesperadas y promesas incumplidas son parte del juego. Recordemos los últimos acontecimientos, como la polémica alrededor de Laura Fernández y los acuerdos con iglesias evangélicas – ¡una verdadera torta! –, y la desvinculación de la Alianza Evangélica del Foro Mi País. Fabricio Alvarado, con su habitual estilo directo, dice que los conservadores de verdad sabrán distinguir entre verdaderos conservadores y falsos. Y vaya que tenemos de sobra para elegir.
En fin, este debate promete ser un espectáculo. Con tantos candidatos y temas candentes, seguro habrá momentos de tensión, de risa y, probablemente, de decepción. Pero al final del día, la decisión es nuestra. Entonces, mi pregunta para ustedes, compas: ¿cuál es el eje temático que realmente les importa y que deberían abordar los candidatos en el debate, y qué esperanzas tienen de que este ejercicio sirva realmente para informar sus decisiones en las urnas?
El CCECRA ya soltó la lista de quiénes van a estar ahí el 22 de enero a eso de las siete de la noche. Tenemos a Eliécer Feinzaig, pa' los que quieren un poquito más de izquierda; Claudia Dobles, representando a la Coalición Agenda Ciudadana; Fabricio Alvarado, fiel a su Nueva República; Ana Virginia Calzada, del Centro Democrático Social; Natalia Díaz, buscando romperla con Unidos Podemos; Ariel Robles, del Frente Amplio, pa’ esos que le echan ganas a lo progresista; Juan Carlos Hidalgo, representando al PLN, y finalmente, José Aguilar, de Avanza Costa Rica. Un verdadero festival de ideas, ¿eh?
Lo más curioso de todo este circo es cómo definieron el orden de salida. Resulta que hicieron un sorteo público, ¡con notario y todo!, pa' asegurar que nadie tenga ventaja. Porque, claro, en Costa Rica todo hay que certificarlo por escrito, por si algún candidato decide reclamar que le tocaron demasiado tarde. Imagínense la bronca si hubieran tenido que sortear entre pura gente del partido del gobierno... ¡qué despiche!
Y ahora viene lo interesante: los temas que van a tratar. Seguridad, economía, empleo, educación y salud. ¡Uf, qué vara! Temas pesados que dan para debates larguísimos. Seguro veremos promesas grandilocuentes y acusaciones cruzadas. Esperemos que al menos haya un poco de sustancia detrás de toda la palabrería. Aunque, siendo honestos, no nos hagamos ilusiones; algunos llegan solo a lucirse.
Katherine Víquez, la presidenta del CCECR, fue clara: esto no es un concurso de belleza ni una vitrina para lanzar campañas publicitarias. Dicen que buscan ofrecer un espacio ordenado pa' entender las propuestas y comparar visiones. Suena lindo en teoría, pero en la práctica, suele convertirse en un choque de egos y ataques personales. Informar, dicen, es fortalecer la democracia. Veremos si es así, mae.
El debate, por cierto, cuenta con el respaldo de la Universidad Hispanoamericana y se va a transmitir por Multimedios Costa Rica. Así que prepárense para pasar la noche pegados al televisor, viendo cómo estos señores intentan convencerlos de que son la mejor opción. A lo mejor hasta preparan unos chocos para aguantar la maratón. ¡Qué carga!
Como bien sabemos, la política en Costa Rica es un brete complicado. Acuerdos extraños, alianzas inesperadas y promesas incumplidas son parte del juego. Recordemos los últimos acontecimientos, como la polémica alrededor de Laura Fernández y los acuerdos con iglesias evangélicas – ¡una verdadera torta! –, y la desvinculación de la Alianza Evangélica del Foro Mi País. Fabricio Alvarado, con su habitual estilo directo, dice que los conservadores de verdad sabrán distinguir entre verdaderos conservadores y falsos. Y vaya que tenemos de sobra para elegir.
En fin, este debate promete ser un espectáculo. Con tantos candidatos y temas candentes, seguro habrá momentos de tensión, de risa y, probablemente, de decepción. Pero al final del día, la decisión es nuestra. Entonces, mi pregunta para ustedes, compas: ¿cuál es el eje temático que realmente les importa y que deberían abordar los candidatos en el debate, y qué esperanzas tienen de que este ejercicio sirva realmente para informar sus decisiones en las urnas?