Oyé, oyé, mi gente del Foro. Resulta que nuestros vecinos centroamericanos andan haciendo cuentas y parece que 2026 va a venir con ritmos distintos en cada país. Algunos acelerando, otros tomándose las cosas con más calma. Los números hablan, claro, pero nos queda preguntarnos si este ‘crecimiento’ significa que todos vamos a andar bien, ¿eh?
Según los gurús económicos – el Banco Mundial, el FMI y hasta la CEPAL – Panamá, Guatemala y República Dominicana van a ser los que pisen firme, arrastrando la región con ellos. Costa Rica, Honduras y Nicaragua también van avanzando, pero a un brinco más corto. Digamos que algunos ya tienen el carro puesto en la autopista y otros todavía buscando dónde aparcar, ¿me entienden?
Ahora, no nos hagamos ilusiones, la cosa no pinta tan rosita. Aunque el comercio exterior y las remesas le estén dando un empujón a la economía, todavía hay muchas brechas sociales y productivas que tapar. Es como construir una casa de madera encima de un río turbulento, siempre anda amenazando con derrumbarse. Necesitamos más que números bonitos, necesitamos políticas sólidas que lleguen a la gente.
Y hablando de plata que llega desde afuera, las remesas siguen siendo un salvavidas importante para muchas familias. Se habla de unos 55 mil millones de dólares entrando a la región en 2025, ¡una locura! Eso ayuda a muchas personas a llegar a fin de mes, pero también depende demasiado de lo que pase allá afuera. Somos como barcos a la deriva, esperando que el viento nos lleve en la dirección correcta.
Pero ojo, no todo es malo. Se ha visto un buen dinamismo en las exportaciones, especialmente de café, carne, piña y hasta esos arneses para carros que hacen aquí. Eso demuestra que podemos competir, que tenemos potencial. Lo que necesitamos es apostar por diversificar nuestra economía, no depender tanto de unos pocos productos. Sino quedamos fregados cuando cambie el precio mundial.!
Lo interesante es ver cómo la CEPAL ha revisado sus proyecciones. Antes decían que Costa Rica iba a crecer a un ritmo más tranquilo, ahora nos ven disparándonos hasta el 4%. ¡Eso sí es darle vuelta al turrón! Pero también te recuerdan que somos dependientes de Estados Unidos, del cambio climático y de poder conseguir crédito. Hay que tomarlo con pinzas, como diría mi abuela.
Entonces, viendo todo esto, me pregunto... ¿Realmente estamos preparados para aprovechar este momento? ¿Estamos invirtiendo en educación, salud y tecnología? ¿O seguimos parcheando el techo mientras la casa se hunde? Porque si no agarramos el toro por los cuernos, nos vamos a quedar viendo como pasan los demás, ¿eh?
Con todo este panorama, me pregunto, ¿qué medidas específicas deberían implementar los próximos gobiernos en toda la región para asegurar un crecimiento económico realmente inclusivo y sostenible? ¿Creemos que los países más pequeños como Belice o El Salvador pueden superar sus desafíos actuales o necesitan apoyo externo para hacerlo? ¡Déjenme sus opiniones en el foro!
Según los gurús económicos – el Banco Mundial, el FMI y hasta la CEPAL – Panamá, Guatemala y República Dominicana van a ser los que pisen firme, arrastrando la región con ellos. Costa Rica, Honduras y Nicaragua también van avanzando, pero a un brinco más corto. Digamos que algunos ya tienen el carro puesto en la autopista y otros todavía buscando dónde aparcar, ¿me entienden?
Ahora, no nos hagamos ilusiones, la cosa no pinta tan rosita. Aunque el comercio exterior y las remesas le estén dando un empujón a la economía, todavía hay muchas brechas sociales y productivas que tapar. Es como construir una casa de madera encima de un río turbulento, siempre anda amenazando con derrumbarse. Necesitamos más que números bonitos, necesitamos políticas sólidas que lleguen a la gente.
Y hablando de plata que llega desde afuera, las remesas siguen siendo un salvavidas importante para muchas familias. Se habla de unos 55 mil millones de dólares entrando a la región en 2025, ¡una locura! Eso ayuda a muchas personas a llegar a fin de mes, pero también depende demasiado de lo que pase allá afuera. Somos como barcos a la deriva, esperando que el viento nos lleve en la dirección correcta.
Pero ojo, no todo es malo. Se ha visto un buen dinamismo en las exportaciones, especialmente de café, carne, piña y hasta esos arneses para carros que hacen aquí. Eso demuestra que podemos competir, que tenemos potencial. Lo que necesitamos es apostar por diversificar nuestra economía, no depender tanto de unos pocos productos. Sino quedamos fregados cuando cambie el precio mundial.!
Lo interesante es ver cómo la CEPAL ha revisado sus proyecciones. Antes decían que Costa Rica iba a crecer a un ritmo más tranquilo, ahora nos ven disparándonos hasta el 4%. ¡Eso sí es darle vuelta al turrón! Pero también te recuerdan que somos dependientes de Estados Unidos, del cambio climático y de poder conseguir crédito. Hay que tomarlo con pinzas, como diría mi abuela.
Entonces, viendo todo esto, me pregunto... ¿Realmente estamos preparados para aprovechar este momento? ¿Estamos invirtiendo en educación, salud y tecnología? ¿O seguimos parcheando el techo mientras la casa se hunde? Porque si no agarramos el toro por los cuernos, nos vamos a quedar viendo como pasan los demás, ¿eh?
Con todo este panorama, me pregunto, ¿qué medidas específicas deberían implementar los próximos gobiernos en toda la región para asegurar un crecimiento económico realmente inclusivo y sostenible? ¿Creemos que los países más pequeños como Belice o El Salvador pueden superar sus desafíos actuales o necesitan apoyo externo para hacerlo? ¡Déjenme sus opiniones en el foro!