¡Ay, Dios mío! Este caso del diputado Alexander Barrantes Chacón se pone más mamón cada día. Resulta que ahora se incapacita justo cuando tenía que presentarse ante la jueza, ¡qué sal! Parece sacado de novela, pero esto está pasando en carne viva y hueso, mi gente.
Como recordarán, Barrantes está acusado por el fiscal Carlo Díaz de ofrecirle puestos en el gobierno o embajadas a la diputada Sofía Guillén a cambio de apoyo en temas de Eurobonos. Guillén, valiente, lo denunció públicamente hace tiempo, y la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia ya había dado luz verde para que enfrentara la justicia. Un brete tremendo para el oficialismo, porque Barrantes era parte importante de la fracción.
Ahora, el legislador dice que está incapacitado por “razones médicas” del 12 al 16 de enero. Claro, justo cuando iba a empezar el juicio. Dice que va a comparecer tan pronto como se sienta mejor, pero muchos se preguntan si esto es una jugada para ganar tiempo. Las audiencias ya habían sido reprogramadas dos veces, una por la licencia de maternidad de Guillén y otra por problemas de agenda en la Sala Tercera. ¡Qué torta!
El comunicado de su despacho insiste en que él siempre ha dispuesto a colaborar con la justicia, pero vaya que está haciendo las cosas difíciles. Lo que me pregunto es, ¿realmente necesita estar ahí en persona para que avance el proceso? Porque a estas alturas, con tanta idas y vueltas, la gente ya está cansada de tanto diluvio. Ya queremos ver resultados, diay.
Y no nos olvidemos del fiscal Carlo Díaz, que ahora va a tener que representar al Ministerio Público en el juicio. Él salió pintado defendiendo la legalidad del proceso y criticando cualquier intento de obstrucción. Esta vara se les complica a ambos lados, de verdad. Se armó un chinchorro político de lujo con esta cosa.
Muchos analistas políticos comentan que esta situación podría afectar la imagen del partido oficialista, especialmente de cara a las elecciones futuras. Que si eso daña la confianza de los votantes, que si los escándalos empañan el gobierno... Pues sí, señores, estos casos dejan una mancha difícil de borrar. Además, el tema de los Eurobonos ya es bastante espinoso por sí solo.
Lo que más preocupa a mucha gente es la percepción de impunidad. Cuando ves que un diputado se puede excusar así de sus obligaciones judiciales, te preguntas qué pasa con los demás ciudadanos. Esto no ayuda a fortalecer la confianza en las instituciones y a combatir la corrupción. Tenemos que exigir cuentas, ¿eh?
En fin, este caso sigue dando de qué hablar. Veremos cómo termina esta telenovela judicial. Pero me queda la duda: ¿cree usted que esta incapacidad médica es genuina o una estrategia para retrasar el proceso judicial? Déjeme saber su opinión en los comentarios, ¡queremos escucharla!
Como recordarán, Barrantes está acusado por el fiscal Carlo Díaz de ofrecirle puestos en el gobierno o embajadas a la diputada Sofía Guillén a cambio de apoyo en temas de Eurobonos. Guillén, valiente, lo denunció públicamente hace tiempo, y la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia ya había dado luz verde para que enfrentara la justicia. Un brete tremendo para el oficialismo, porque Barrantes era parte importante de la fracción.
Ahora, el legislador dice que está incapacitado por “razones médicas” del 12 al 16 de enero. Claro, justo cuando iba a empezar el juicio. Dice que va a comparecer tan pronto como se sienta mejor, pero muchos se preguntan si esto es una jugada para ganar tiempo. Las audiencias ya habían sido reprogramadas dos veces, una por la licencia de maternidad de Guillén y otra por problemas de agenda en la Sala Tercera. ¡Qué torta!
El comunicado de su despacho insiste en que él siempre ha dispuesto a colaborar con la justicia, pero vaya que está haciendo las cosas difíciles. Lo que me pregunto es, ¿realmente necesita estar ahí en persona para que avance el proceso? Porque a estas alturas, con tanta idas y vueltas, la gente ya está cansada de tanto diluvio. Ya queremos ver resultados, diay.
Y no nos olvidemos del fiscal Carlo Díaz, que ahora va a tener que representar al Ministerio Público en el juicio. Él salió pintado defendiendo la legalidad del proceso y criticando cualquier intento de obstrucción. Esta vara se les complica a ambos lados, de verdad. Se armó un chinchorro político de lujo con esta cosa.
Muchos analistas políticos comentan que esta situación podría afectar la imagen del partido oficialista, especialmente de cara a las elecciones futuras. Que si eso daña la confianza de los votantes, que si los escándalos empañan el gobierno... Pues sí, señores, estos casos dejan una mancha difícil de borrar. Además, el tema de los Eurobonos ya es bastante espinoso por sí solo.
Lo que más preocupa a mucha gente es la percepción de impunidad. Cuando ves que un diputado se puede excusar así de sus obligaciones judiciales, te preguntas qué pasa con los demás ciudadanos. Esto no ayuda a fortalecer la confianza en las instituciones y a combatir la corrupción. Tenemos que exigir cuentas, ¿eh?
En fin, este caso sigue dando de qué hablar. Veremos cómo termina esta telenovela judicial. Pero me queda la duda: ¿cree usted que esta incapacidad médica es genuina o una estrategia para retrasar el proceso judicial? Déjeme saber su opinión en los comentarios, ¡queremos escucharla!