¡Ay, Dios mío! Quién lo diría, el Cañero, don Jorge Arturo, soltando verdades como mazorcas en agosto. Después de tanto tiempo en Repretel, parece que la cosa no era tan miel sobre hojuelas como pintaban. Él, que siempre ha sido un tipo sincero, salió con la lengua afuera contando lo que vivió, y vaya si hubo bronca.
Como bien saben los que nos movemos por estos lados, Cañero estuvo dando entrevistas a La Nación, contándole cómo se fueron las cosas. Dice que todo empezó a torcerse luego de que cambiaron la gente arriba en Repretel, a mediados del 2024. Desde ahí, sintió que su cupo estaba en peligro, como cuando te dicen que el gallito no va a pelear más.
Al principio, se lo tomó con calma, pensando que las cosas podían mejorar. Pero dice que no, que llegó un punto en que se sentía aislado, como un chancho entre lobos. Confiesa que se puso medio salado porque veía caras largas y actitudes raras por parte de algunos compañeros. Uno de ellos, el famoso Gustavo Gamboa, cayó directo en la mira del comentarista taurino.
Cañero acusó a Gamboa de llegar con una idea preconcebida sobre él, inflenciado por terceros, como si estuviera viendo un documental en lugar de conversar con un colega. Según él, el humorista nunca le dio la mano amiga, manteniendo una distancia que consideró poco profesional. ¡Imagínate la bronca! Una cosa es trabajar juntos y otra es irse al traste por tonterías.
Por otro lado, también mencionó a Charlyn López, la presentadora de Giros. Don Jorge confesó que quedó sorprendido por ciertos gestos que interpretó como desagrado, a pesar de que, según él, siempre tuvo una excelente relación con la familia de la conductora. De hecho, afirma que siempre habló bien de ella en público. ¡Una verdadera vara! Parece que en Repretel hay más drama que en una telenovela mexicana.
Charlyn, fiel a su estilo, prefirió guardarse silencio ante las acusaciones. No quiso dar ni una sola declaración, dejando que la polémica siga rodando como una pelota de ping pong. Algunos dicen que es sabia, otros que es cobarde… ¡Ya cada quien saque sus propias conclusiones!
Esta historia pinta feo para Repretel, ¿eh? Porque aunque sean profesionales, esos ambientes laborales cargados de tensión terminan pasándose factura. Cañero se fue efectivo desde el primero de enero, poniendo fin a una etapa que comenzó en 2018, después de pasar por Teletica. Y así, se cierra un capítulo lleno de emociones fuertes, corridas de toros y, aparentemente, bastante despiche. La televisora tendrá que ponerle chinches a esto, porque así no se puede seguir, creando un ambiente donde la gente se sienta incómoda y no pueda hacer su trabajo con alegría.
Después de escuchar toda esta movida, me pregunto: ¿Crees que los medios de comunicación deberían implementar políticas más estrictas para fomentar un ambiente laboral respetuoso y libre de conflictos, o es inevitable que surjan choques personales en cualquier entorno de trabajo?
Como bien saben los que nos movemos por estos lados, Cañero estuvo dando entrevistas a La Nación, contándole cómo se fueron las cosas. Dice que todo empezó a torcerse luego de que cambiaron la gente arriba en Repretel, a mediados del 2024. Desde ahí, sintió que su cupo estaba en peligro, como cuando te dicen que el gallito no va a pelear más.
Al principio, se lo tomó con calma, pensando que las cosas podían mejorar. Pero dice que no, que llegó un punto en que se sentía aislado, como un chancho entre lobos. Confiesa que se puso medio salado porque veía caras largas y actitudes raras por parte de algunos compañeros. Uno de ellos, el famoso Gustavo Gamboa, cayó directo en la mira del comentarista taurino.
Cañero acusó a Gamboa de llegar con una idea preconcebida sobre él, inflenciado por terceros, como si estuviera viendo un documental en lugar de conversar con un colega. Según él, el humorista nunca le dio la mano amiga, manteniendo una distancia que consideró poco profesional. ¡Imagínate la bronca! Una cosa es trabajar juntos y otra es irse al traste por tonterías.
Por otro lado, también mencionó a Charlyn López, la presentadora de Giros. Don Jorge confesó que quedó sorprendido por ciertos gestos que interpretó como desagrado, a pesar de que, según él, siempre tuvo una excelente relación con la familia de la conductora. De hecho, afirma que siempre habló bien de ella en público. ¡Una verdadera vara! Parece que en Repretel hay más drama que en una telenovela mexicana.
Charlyn, fiel a su estilo, prefirió guardarse silencio ante las acusaciones. No quiso dar ni una sola declaración, dejando que la polémica siga rodando como una pelota de ping pong. Algunos dicen que es sabia, otros que es cobarde… ¡Ya cada quien saque sus propias conclusiones!
Esta historia pinta feo para Repretel, ¿eh? Porque aunque sean profesionales, esos ambientes laborales cargados de tensión terminan pasándose factura. Cañero se fue efectivo desde el primero de enero, poniendo fin a una etapa que comenzó en 2018, después de pasar por Teletica. Y así, se cierra un capítulo lleno de emociones fuertes, corridas de toros y, aparentemente, bastante despiche. La televisora tendrá que ponerle chinches a esto, porque así no se puede seguir, creando un ambiente donde la gente se sienta incómoda y no pueda hacer su trabajo con alegría.
Después de escuchar toda esta movida, me pregunto: ¿Crees que los medios de comunicación deberían implementar políticas más estrictas para fomentar un ambiente laboral respetuoso y libre de conflictos, o es inevitable que surjan choques personales en cualquier entorno de trabajo?