¡Ay, Dios mío! Esto sí que fue un día caótico para la Cruz Roja y para todos nosotros. Parece que el Año Nuevo llegó con ganas de meterle susto al país, porque en menos de media hora tuvimos cinco accidentes acuáticos distintos. ¡Qué despiche! Uno no esperaba empezar el año así, con tanta tragedia en nuestros ríos y represas.
Todo comenzó después del mediodía de este jueves primero de enero, cuando las alarmas empezaron a sonar por distintas partes del territorio nacional. La mayoría de los incidentes involucraron gente que se refrescaba en ríos y lagunas, buscando escapar del calorazo, pero olvidándose de la fuerza bruta de la naturaleza. Este clima loco nos está jugando una mala pasada a veces, diay.
El percance más grave ocurrió en la represa Caño Grande, allá en Venecia de San Carlos. Tres personas siguen desaparecidas, varadas ahí en la corriente, y la búsqueda sigue intensa. Contaban que cinco fueron arrastrados, pero gracias a Dios dos jóvenes pudieron agarrarse de algo y salir a tiempo. Imagínate el susto que se llevaron esos muchachos, ¡qué tremenda experiencia!
Pero eso no fue todo. En San Mateo de Alajuela, justo en el río Machuca, una niña de apenas 12 años sufrió un destino terrible. A pesar de los esfuerzos desesperados de los paramédicos de la Cruz Roja, aplicando maniobras de reanimación cardiopulmonar, lamentablemente no lograron salvarla. Una verdadera tragedia que nos golpea en el corazón. ¡Qué sal!
Y como si fuera poco, apareció otro incidente en Esparza de Puntarenas, precisamente en la catarata El Encanto. Una señora resbaló y cayó a una poza, quedando atrapada en un lugar de muy difícil acceso. Los equipos de rescate tuvieron que trabajar arduamente para llegar hasta ella y evaluar su estado. ¡Esto le pasa a cualquiera!, esos lugares son muy peligrosos.
Luego vino el reporte desde Playa Blanca, en Punta Leona. Allí, la corriente arrastró por lo menos a dos personas. Afortunadamente, llegaron rápidamente los equipos de la Cruz Roja, quienes atendieron a los afectados. Se movilizaron varias ambulancias para asegurar que recibieran la atención médica necesaria. Parece que la marea estaba muy brava hoy.
Para cerrar este día lleno de sobresaltos, en Río Cuarto, alguien decidió darse un chapuzón en la laguna homónima. Afortunadamente, el señor pudo salir por sus propios medios, aunque necesitó asistencia médica básica. La Cruz Roja respondió con rapidez, enviando recursos de soporte básico y un equipo de primeros auxilios. Menos mal que salió bien parado, la laguna puede estar engañosa.
Con tantas tragedias ocurriendo casi al mismo tiempo, es imposible no preguntarnos: ¿Estamos tomando las precauciones necesarias cuando vamos a disfrutar de nuestros ríos y lagunas? ¿Es suficiente la educación pública sobre los riesgos de nadar en lugares desconocidos o con fuertes corrientes? Compartan sus opiniones y experiencias en el foro; necesitamos conversar sobre esto y buscar cómo evitar que estas tragedias se repitan.
Todo comenzó después del mediodía de este jueves primero de enero, cuando las alarmas empezaron a sonar por distintas partes del territorio nacional. La mayoría de los incidentes involucraron gente que se refrescaba en ríos y lagunas, buscando escapar del calorazo, pero olvidándose de la fuerza bruta de la naturaleza. Este clima loco nos está jugando una mala pasada a veces, diay.
El percance más grave ocurrió en la represa Caño Grande, allá en Venecia de San Carlos. Tres personas siguen desaparecidas, varadas ahí en la corriente, y la búsqueda sigue intensa. Contaban que cinco fueron arrastrados, pero gracias a Dios dos jóvenes pudieron agarrarse de algo y salir a tiempo. Imagínate el susto que se llevaron esos muchachos, ¡qué tremenda experiencia!
Pero eso no fue todo. En San Mateo de Alajuela, justo en el río Machuca, una niña de apenas 12 años sufrió un destino terrible. A pesar de los esfuerzos desesperados de los paramédicos de la Cruz Roja, aplicando maniobras de reanimación cardiopulmonar, lamentablemente no lograron salvarla. Una verdadera tragedia que nos golpea en el corazón. ¡Qué sal!
Y como si fuera poco, apareció otro incidente en Esparza de Puntarenas, precisamente en la catarata El Encanto. Una señora resbaló y cayó a una poza, quedando atrapada en un lugar de muy difícil acceso. Los equipos de rescate tuvieron que trabajar arduamente para llegar hasta ella y evaluar su estado. ¡Esto le pasa a cualquiera!, esos lugares son muy peligrosos.
Luego vino el reporte desde Playa Blanca, en Punta Leona. Allí, la corriente arrastró por lo menos a dos personas. Afortunadamente, llegaron rápidamente los equipos de la Cruz Roja, quienes atendieron a los afectados. Se movilizaron varias ambulancias para asegurar que recibieran la atención médica necesaria. Parece que la marea estaba muy brava hoy.
Para cerrar este día lleno de sobresaltos, en Río Cuarto, alguien decidió darse un chapuzón en la laguna homónima. Afortunadamente, el señor pudo salir por sus propios medios, aunque necesitó asistencia médica básica. La Cruz Roja respondió con rapidez, enviando recursos de soporte básico y un equipo de primeros auxilios. Menos mal que salió bien parado, la laguna puede estar engañosa.
Con tantas tragedias ocurriendo casi al mismo tiempo, es imposible no preguntarnos: ¿Estamos tomando las precauciones necesarias cuando vamos a disfrutar de nuestros ríos y lagunas? ¿Es suficiente la educación pública sobre los riesgos de nadar en lugares desconocidos o con fuertes corrientes? Compartan sus opiniones y experiencias en el foro; necesitamos conversar sobre esto y buscar cómo evitar que estas tragedias se repitan.