¡Aguafiestas! Parece que la carrera presidencial de Juan Carlos Hidalgo va tomando forma, y no precisamente con poca pompa. El exministro Esteban Brenes, figura que ya anduvo por varios bretes en la política nacional – recuerdo cuando era rector en INCAE, pura partida –, acaba de darle su espaldazo al candidato del PUSC. Esto, señores, suma puntos, especialmente considerando que Brenes no se anda con rodeos ni da apoyos a diestra y siniestra. Ahora la pregunta es si este respaldo le dará el empujón que necesita Hidalgo para despegarse de la competencia.
Para refrescarle la memoria a los más jóvenes, Brenes ya tuvo varias vueltas en el ruedo político. Estuvo en el MAG y luego en Micitt, allá por finales de los '90. Un tipo con experiencia, vamos. Y ahora, después de años, decide apoyar a Hidalgo, calificándolo como alguien con una propuesta “responsable, honesta y profundamente preparada”. En fin, palabras bonitas, pero ¿serán suficientes para convencer al electorado?
Hidalgo, por su parte, viene construyendo su perfil poco a poco. Su formación académica, con esos estudios de posgrado en Estados Unidos, le dan cierto barniz internacional. No obstante, muchos cuestionan si esa experiencia académica se traduce en una comprensión real de los problemas que le aquejan a la gente común. Y sí, claro, se graduó en la UNA y trabajó en la Asamblea, pero...¿eso es suficiente para gobernar un país tan complejo como Costa Rica?
Otro punto interesante es su paso por el Instituto Cato en Washington. Según Brenes, ahí Hidalgo entendió las “limitaciones estructurales” que nos frenan. ¡Ay, qué larga y pesada es la palabra ‘estructural’! Pero bueno, parece que Hidalgo agarró la onda y ahora quiere aplicar esos conocimientos acá. Veremos si sus ideas son realmente aplicables en nuestra realidad o si terminaremos jalandonos una torta tratando de implementar modelos importados.
Además, Hidalgo se presenta como un defensor de la iniciativa privada y un crítico del crecimiento desmedido del Estado. Dice que quiere poner a la persona “en el centro de la acción pública”. Eso suena bien en teoría, pero sabemos cómo funciona esto: cuando llegas al poder, la presión es grande y a veces cambian las cosas. Ese idealismo de campaña puede irse al traste rápido, diay.
Lo que me lleva a pensar que el plan de gobierno de Hidalgo, al que tanto halaga Brenes, podría ser el factor determinante. Dicen que es el más completo, con “soluciones prácticas y realistas” e incluso fuentes frescas de financiamiento. Pero, ¿son tan frescas esas fuentes como dicen? Porque a veces los planes de gobierno están llenos de promesas vacías y trucos contables que terminan generando más problemas que soluciones. Necesitamos ver números reales, compas, no solo discursos bonitos.
Este apoyo de Brenes, sumado al de Miguel Ángel Rodríguez, le da a Hidalgo cierta credibilidad, sí señor. Ya no es el candidato desconocido que salió de la nada. Ahora tiene padrinos importantes que le abren puertas y le dan visibilidad. Pero, ¿es suficiente para superar la imagen de candidato ‘con más chance’ pero poco atractivo para el votante indeciso? Tenemos que estar ojo avizor con estas movidas porque la política es un jueguito complicado y a veces los resultados son inesperados. ¡Qué carga!
En fin, con todo este panorama, la pregunta que dejo en el foro es: ¿cree usted que el apoyo de figuras como Esteban Brenes y Miguel Ángel Rodríguez cambiará el rumbo de la elección, o será simplemente un revuelo pasajero que no logrará convencer al electorado? ¿Considera que Juan Carlos Hidalgo ofrece una alternativa genuina a los problemas del país, o estamos frente a otro candidato que promete mucho y cumple poco? Comparta su opinión, ¡queremos saber qué piensa usted!
Para refrescarle la memoria a los más jóvenes, Brenes ya tuvo varias vueltas en el ruedo político. Estuvo en el MAG y luego en Micitt, allá por finales de los '90. Un tipo con experiencia, vamos. Y ahora, después de años, decide apoyar a Hidalgo, calificándolo como alguien con una propuesta “responsable, honesta y profundamente preparada”. En fin, palabras bonitas, pero ¿serán suficientes para convencer al electorado?
Hidalgo, por su parte, viene construyendo su perfil poco a poco. Su formación académica, con esos estudios de posgrado en Estados Unidos, le dan cierto barniz internacional. No obstante, muchos cuestionan si esa experiencia académica se traduce en una comprensión real de los problemas que le aquejan a la gente común. Y sí, claro, se graduó en la UNA y trabajó en la Asamblea, pero...¿eso es suficiente para gobernar un país tan complejo como Costa Rica?
Otro punto interesante es su paso por el Instituto Cato en Washington. Según Brenes, ahí Hidalgo entendió las “limitaciones estructurales” que nos frenan. ¡Ay, qué larga y pesada es la palabra ‘estructural’! Pero bueno, parece que Hidalgo agarró la onda y ahora quiere aplicar esos conocimientos acá. Veremos si sus ideas son realmente aplicables en nuestra realidad o si terminaremos jalandonos una torta tratando de implementar modelos importados.
Además, Hidalgo se presenta como un defensor de la iniciativa privada y un crítico del crecimiento desmedido del Estado. Dice que quiere poner a la persona “en el centro de la acción pública”. Eso suena bien en teoría, pero sabemos cómo funciona esto: cuando llegas al poder, la presión es grande y a veces cambian las cosas. Ese idealismo de campaña puede irse al traste rápido, diay.
Lo que me lleva a pensar que el plan de gobierno de Hidalgo, al que tanto halaga Brenes, podría ser el factor determinante. Dicen que es el más completo, con “soluciones prácticas y realistas” e incluso fuentes frescas de financiamiento. Pero, ¿son tan frescas esas fuentes como dicen? Porque a veces los planes de gobierno están llenos de promesas vacías y trucos contables que terminan generando más problemas que soluciones. Necesitamos ver números reales, compas, no solo discursos bonitos.
Este apoyo de Brenes, sumado al de Miguel Ángel Rodríguez, le da a Hidalgo cierta credibilidad, sí señor. Ya no es el candidato desconocido que salió de la nada. Ahora tiene padrinos importantes que le abren puertas y le dan visibilidad. Pero, ¿es suficiente para superar la imagen de candidato ‘con más chance’ pero poco atractivo para el votante indeciso? Tenemos que estar ojo avizor con estas movidas porque la política es un jueguito complicado y a veces los resultados son inesperados. ¡Qué carga!
En fin, con todo este panorama, la pregunta que dejo en el foro es: ¿cree usted que el apoyo de figuras como Esteban Brenes y Miguel Ángel Rodríguez cambiará el rumbo de la elección, o será simplemente un revuelo pasajero que no logrará convencer al electorado? ¿Considera que Juan Carlos Hidalgo ofrece una alternativa genuina a los problemas del país, o estamos frente a otro candidato que promete mucho y cumple poco? Comparta su opinión, ¡queremos saber qué piensa usted!