Maes, seamos honestos. Últimamente, cada vez que uno abre redes sociales, es el mismo pánico: que si la Inteligencia Artificial nos va a quitar el brete, que si los robots van a dominar el mundo, que si ChatGPT ya escribe mejores poemas que su compa el intenso. Y diay, el sustillo es real. Pero mientras medio mundo está en ese despiche mental, me topé una vara de CINDE que me dejó pensando. Parece que aquí, en nuestro pedacito de tierra, la jugada es completamente otra. En lugar de estar asustados, parece que nos estamos poniendo a la vanguardia. ¡Qué nivel!
La vara es así: el artículo hablaba con un pez gordo de una empresa llamada ServiceNow, un tal Kevin McBride. Y el mae, en una conversación con la jefa de CINDE, Marianela Urgellés, básicamente confirmó lo que muchos sospechábamos: el modelo de brete en servicios que conocíamos ya fue. La idea de que Costa Rica era solo un lugar para poner un call center o para hacer bretes transaccionales y repetitivos está más muerta que la música de plancha en un rave. Ahora, estos centros de servicios (que les dicen GBS, por las siglas en inglés) se están convirtiendo en el mero “cerebrito” estratégico de las empresas multinacionales. Ya no es solo seguir un manual, es usar IA y automatización para innovar y tomar decisiones clave.
Y aquí es donde, para mí, la vara se pone realmente a cachete. Según este mae McBride, el éxito de toda esta transformación no depende solo de tener la tecnología más nueva o los chunches más caros. No, el ingrediente secreto, la salsita Lizano de todo este gallo pinto, es el talento. ¡Nuestra gente! Dice que se necesita liderazgo, gente que se adapte y, sobre todo, un compromiso para formar profesionales que no le tengan miedo al futuro. Y ahí es donde Costa Rica, según él, sigue brillando. La verdad, ¡qué carga que un mae de ese calibre ponga al país en ese pedestal! No es paja, es que aquí la gente la pulsea y aprende rápido.
Claro, no podemos ser ingenuos. La llegada masiva de la IA va a cambiar las reglas del juego para todos. Muchos de los bretes que existen hoy probablemente no van a existir en diez años, o van a ser muy diferentes. Pero lo que plantea esta conversación es que el enfoque no es de reemplazo, sino de evolución. No se trata de que la IA nos quite el trabajo, sino de que nosotros nos convirtamos en los maes que manejan la IA. Dejamos de ser los que pican los datos a mano para ser los que diseñan y supervisan el sistema que lo hace automáticamente. Pasamos de ser operarios a ser estrategas. Es un cambio de mentalidad brutal, pero es ahí donde está la oportunidad de oro.
Al final, este asunto me deja con más optimismo que pesimismo. Ver que gigantes como ServiceNow no solo se quedan en el país, sino que redoblan su apuesta por el talento tico para liderar esta nueva era, es una señal potentísima. Significa que el mundo no nos ve como mano de obra barata, sino como materia gris de calidad. Ya no estamos para servir el café, estamos para diseñar la cafetera inteligente que lo prepara sola. Pero bueno, esa es mi lectura de la situación. Me encantaría saber qué piensan ustedes.
Maes, y ustedes, ¿cómo la ven? En sus bretes, ¿ya están sintiendo este cambio? ¿Creen que de verdad estamos tan 'a cachete' como dicen estos maes, o nos falta mucho para comernos el mundo con la IA?
La vara es así: el artículo hablaba con un pez gordo de una empresa llamada ServiceNow, un tal Kevin McBride. Y el mae, en una conversación con la jefa de CINDE, Marianela Urgellés, básicamente confirmó lo que muchos sospechábamos: el modelo de brete en servicios que conocíamos ya fue. La idea de que Costa Rica era solo un lugar para poner un call center o para hacer bretes transaccionales y repetitivos está más muerta que la música de plancha en un rave. Ahora, estos centros de servicios (que les dicen GBS, por las siglas en inglés) se están convirtiendo en el mero “cerebrito” estratégico de las empresas multinacionales. Ya no es solo seguir un manual, es usar IA y automatización para innovar y tomar decisiones clave.
Y aquí es donde, para mí, la vara se pone realmente a cachete. Según este mae McBride, el éxito de toda esta transformación no depende solo de tener la tecnología más nueva o los chunches más caros. No, el ingrediente secreto, la salsita Lizano de todo este gallo pinto, es el talento. ¡Nuestra gente! Dice que se necesita liderazgo, gente que se adapte y, sobre todo, un compromiso para formar profesionales que no le tengan miedo al futuro. Y ahí es donde Costa Rica, según él, sigue brillando. La verdad, ¡qué carga que un mae de ese calibre ponga al país en ese pedestal! No es paja, es que aquí la gente la pulsea y aprende rápido.
Claro, no podemos ser ingenuos. La llegada masiva de la IA va a cambiar las reglas del juego para todos. Muchos de los bretes que existen hoy probablemente no van a existir en diez años, o van a ser muy diferentes. Pero lo que plantea esta conversación es que el enfoque no es de reemplazo, sino de evolución. No se trata de que la IA nos quite el trabajo, sino de que nosotros nos convirtamos en los maes que manejan la IA. Dejamos de ser los que pican los datos a mano para ser los que diseñan y supervisan el sistema que lo hace automáticamente. Pasamos de ser operarios a ser estrategas. Es un cambio de mentalidad brutal, pero es ahí donde está la oportunidad de oro.
Al final, este asunto me deja con más optimismo que pesimismo. Ver que gigantes como ServiceNow no solo se quedan en el país, sino que redoblan su apuesta por el talento tico para liderar esta nueva era, es una señal potentísima. Significa que el mundo no nos ve como mano de obra barata, sino como materia gris de calidad. Ya no estamos para servir el café, estamos para diseñar la cafetera inteligente que lo prepara sola. Pero bueno, esa es mi lectura de la situación. Me encantaría saber qué piensan ustedes.
Maes, y ustedes, ¿cómo la ven? En sus bretes, ¿ya están sintiendo este cambio? ¿Creen que de verdad estamos tan 'a cachete' como dicen estos maes, o nos falta mucho para comernos el mundo con la IA?