¡Aguante, pura vida! Aquí les va la jugada: resulta que los partidos políticos ya andan moviéndose con los billetes para la próxima contienda electoral de 2026. Pero ojo, no se andan fajando con sus bolsillos propios, sino pidiendo prestado a chorro al Banco Crédito BCT. ¡Una torta eso!
Según el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), el PLN quiere meterle al brete unos ¢3.400 millones, el Frente Amplio pide ¢900 millones y la PUSC anda buscando ¢2 mil millones. Imagínate la lana que se van a gastar para tratar de convencer al pueblo de que ellos son los que van a poner a pata el país… ¡diay!
Lo curioso es que todavía no han recibido ni un solo colón del adelanto de la contribución estatal, que es el dinerito que les da el gobierno para las campañas. Así que parece que ya se están preparando para seguir pegándole al bote y dejando una deuda gigante. ¡Qué barbaridad!
Mientras tanto, otros grupos políticos, como la Coalición Agenda Ciudadana y el PLN nuevamente, han presentado garantías bancarias por alrededor de ¢235 millones cada uno, tratando de asegurar ese adelanto estatal. Esto demuestra que hay varios maes con ganas de meterle duro a la campaña y obtener esos beneficios.
Nueva República tampoco se quiso quedar atrás y pidió una garantía de cumplimiento por ¢200 millones al Banco Promérica. Parece que todos quieren asegurarse de tener el respaldo financiero necesario para competir en estas elecciones, aunque sea pidiendo prestado. Y vaya que sí han usado los bancos para esto.
Pero la que más curiosidad ha levantado es la ausencia del Partido Pueblo Soberano (PPSO). A pesar de haber echado cañas por todas partes con publicidad en tele, vallas y redes sociales, no aparece ningún préstamo reportado ante el TSE. ¿Será que están financiando la campaña con magia? O tal vez, como dice la candidata Laura Fernández, se están apolillando con donaciones de sus seguidores.
Fernández, con su estilo relajado, asegura que todo el financiamiento viene de pequeños aportes de personas que confían en su proyecto. Dice que llevan un control estricto de dónde sale el dinero y que cumplen con todas las regulaciones del TSE. Y agrega, con un toque de ironía, que el PLN tiene el apoyo del Banco BCT, mientras que ellos cuentan con el apoyo de la “gente humilde”. ¡Qué bronca!
Ahora bien, con toda esta movida de préstamos y donaciones, me pregunto: ¿Realmente estamos viendo una competencia justa y transparente en estas elecciones, o simplemente estamos presenciando un juego de poder donde el dinero manda? ¿Ustedes qué opinan, paisanos?
Según el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), el PLN quiere meterle al brete unos ¢3.400 millones, el Frente Amplio pide ¢900 millones y la PUSC anda buscando ¢2 mil millones. Imagínate la lana que se van a gastar para tratar de convencer al pueblo de que ellos son los que van a poner a pata el país… ¡diay!
Lo curioso es que todavía no han recibido ni un solo colón del adelanto de la contribución estatal, que es el dinerito que les da el gobierno para las campañas. Así que parece que ya se están preparando para seguir pegándole al bote y dejando una deuda gigante. ¡Qué barbaridad!
Mientras tanto, otros grupos políticos, como la Coalición Agenda Ciudadana y el PLN nuevamente, han presentado garantías bancarias por alrededor de ¢235 millones cada uno, tratando de asegurar ese adelanto estatal. Esto demuestra que hay varios maes con ganas de meterle duro a la campaña y obtener esos beneficios.
Nueva República tampoco se quiso quedar atrás y pidió una garantía de cumplimiento por ¢200 millones al Banco Promérica. Parece que todos quieren asegurarse de tener el respaldo financiero necesario para competir en estas elecciones, aunque sea pidiendo prestado. Y vaya que sí han usado los bancos para esto.
Pero la que más curiosidad ha levantado es la ausencia del Partido Pueblo Soberano (PPSO). A pesar de haber echado cañas por todas partes con publicidad en tele, vallas y redes sociales, no aparece ningún préstamo reportado ante el TSE. ¿Será que están financiando la campaña con magia? O tal vez, como dice la candidata Laura Fernández, se están apolillando con donaciones de sus seguidores.
Fernández, con su estilo relajado, asegura que todo el financiamiento viene de pequeños aportes de personas que confían en su proyecto. Dice que llevan un control estricto de dónde sale el dinero y que cumplen con todas las regulaciones del TSE. Y agrega, con un toque de ironía, que el PLN tiene el apoyo del Banco BCT, mientras que ellos cuentan con el apoyo de la “gente humilde”. ¡Qué bronca!
Ahora bien, con toda esta movida de préstamos y donaciones, me pregunto: ¿Realmente estamos viendo una competencia justa y transparente en estas elecciones, o simplemente estamos presenciando un juego de poder donde el dinero manda? ¿Ustedes qué opinan, paisanos?