¡Aguántense! El PLN no se anduvo con rodeos y le declaró la guerra semántica a Pueblo Soberano. Resulta que Miguel Guillén, el secretario general liberacionista, prendió la mecha presentando una denuncia formal ante el TSE alegando que Pueblo Soberano anda jugando sucio con publicidad engañosa. Ya saben, esos trucos baratos que usan algunos pa’ tratar de ganar votos.
La bronca viene porque Pueblo Soberano puso vallas publicitarias presentándola a Pilar Cisneros como ‘diputada de honor’. ¡Diputada de honor! ¿En dónde quedó eso? Aquí en Costa Rica, la diputación es clara: elegida por el pueblo o nombrada por el Presidente. No hay ‘diputada de honor’, a menos que hayan inventado un nuevo cargo político mientras yo dormía. Esto, obviamente, ha encendido las alarmas en el PLN, quienes ven en esto un intento burdo de confundir al electorado.
Guillén, como buen abogado, desenfundó sus argumentos más punteros diciendo que esta movida no es ningún desliz accidental, sino una estrategia intencional para inducir a error al votante promedio. “Esto es capaz de confundir a la gente, haciéndoles creer que esta señora tiene algún tipo de respaldo oficial cuando no es así,” sentenció el secretario general, visiblemente molesto. Uno tiene que reconocerle el temple al mae, defendiendo los principios democráticos como quien defiende su gallina ponedora.
Y claro, el tema legal entra en juego. Aunque acá en Costa Rica tenemos libertad de expresión y no censuramos la propaganda electoral (lo cual es bueno), eso no significa que se pueda mentir descaradamente, ¿verdad? Como dice el dicho, “la verdad siempre sale a la luz”. Según Guillén, esto va más allá de una simple opinión política; son hechos que pueden violar el derecho del ciudadano a estar bien informado. Es importante recordar que el Código Electoral tiene reglas claras y, si alguien las incumple, tiene que pagar las consecuencias.
El TSE ahora tiene el balón en su tejado. Se espera que revisen la situación de estas vallas y determinen si realmente constituyen publicidad engañosa. El artículo 136 del Código Electoral es bastante claro: la propaganda electoral debe ser limpia, transparente y respetuosa. Además, prohíbe instalar vallas en lugares prohibidos o que puedan alterar la equidad del proceso. A ver si los magistrados se ponen las pilas y hacen lo correcto, porque este asunto puede sentar un precedente interesante para futuras elecciones.
Desde el PLN insisten en que la democracia no se construye con trucos ni ambigüedades. Dicen que todas las fuerzas políticas deben jugar limpio y respetar las reglas del juego. ¡Totalmente de acuerdo! El electorado merecer respeto y transparencia, no manipulaciones baratas para intentar obtener unos cuantos votos extra. Al final, nosotros somos los que decidimos quién nos va a representar, y queremos hacerlo con toda la información necesaria y sin que nadie nos esté tomando el pelo. Es como decir, ‘ya mándale pum!’ a la honestidad y a la ética.
Esta polémica ha levantado ampollas en el ambiente político costarricense, generando debates acalorados en redes sociales y entre amigos de café. Algunos dicen que el PLN está exagerando, que es una nimiedad. Otros aseguran que Pueblo Soberano sí intentó engañar al electorado. La verdad es que ambos partidos tienen razón hasta cierto punto, pero lo importante es que se ponga fin a esta controversia pronto y se centre en discutir temas más importantes para el país, como la seguridad, la educación y la economía… ya saben, esas varas que de verdad importan.
Ahora, cuéntenme, ¿creen que Pueblo Soberano se excedió con la ‘diputada de honor’ o es una exageración del PLN para buscar protagonismo? ¿Cómo deberían actuar los magistrados del TSE? Compartan sus opiniones en el foro y veamos qué piensa el pueblo sobre esta bronca política. ¡A ver cómo se pone el debate!
La bronca viene porque Pueblo Soberano puso vallas publicitarias presentándola a Pilar Cisneros como ‘diputada de honor’. ¡Diputada de honor! ¿En dónde quedó eso? Aquí en Costa Rica, la diputación es clara: elegida por el pueblo o nombrada por el Presidente. No hay ‘diputada de honor’, a menos que hayan inventado un nuevo cargo político mientras yo dormía. Esto, obviamente, ha encendido las alarmas en el PLN, quienes ven en esto un intento burdo de confundir al electorado.
Guillén, como buen abogado, desenfundó sus argumentos más punteros diciendo que esta movida no es ningún desliz accidental, sino una estrategia intencional para inducir a error al votante promedio. “Esto es capaz de confundir a la gente, haciéndoles creer que esta señora tiene algún tipo de respaldo oficial cuando no es así,” sentenció el secretario general, visiblemente molesto. Uno tiene que reconocerle el temple al mae, defendiendo los principios democráticos como quien defiende su gallina ponedora.
Y claro, el tema legal entra en juego. Aunque acá en Costa Rica tenemos libertad de expresión y no censuramos la propaganda electoral (lo cual es bueno), eso no significa que se pueda mentir descaradamente, ¿verdad? Como dice el dicho, “la verdad siempre sale a la luz”. Según Guillén, esto va más allá de una simple opinión política; son hechos que pueden violar el derecho del ciudadano a estar bien informado. Es importante recordar que el Código Electoral tiene reglas claras y, si alguien las incumple, tiene que pagar las consecuencias.
El TSE ahora tiene el balón en su tejado. Se espera que revisen la situación de estas vallas y determinen si realmente constituyen publicidad engañosa. El artículo 136 del Código Electoral es bastante claro: la propaganda electoral debe ser limpia, transparente y respetuosa. Además, prohíbe instalar vallas en lugares prohibidos o que puedan alterar la equidad del proceso. A ver si los magistrados se ponen las pilas y hacen lo correcto, porque este asunto puede sentar un precedente interesante para futuras elecciones.
Desde el PLN insisten en que la democracia no se construye con trucos ni ambigüedades. Dicen que todas las fuerzas políticas deben jugar limpio y respetar las reglas del juego. ¡Totalmente de acuerdo! El electorado merecer respeto y transparencia, no manipulaciones baratas para intentar obtener unos cuantos votos extra. Al final, nosotros somos los que decidimos quién nos va a representar, y queremos hacerlo con toda la información necesaria y sin que nadie nos esté tomando el pelo. Es como decir, ‘ya mándale pum!’ a la honestidad y a la ética.
Esta polémica ha levantado ampollas en el ambiente político costarricense, generando debates acalorados en redes sociales y entre amigos de café. Algunos dicen que el PLN está exagerando, que es una nimiedad. Otros aseguran que Pueblo Soberano sí intentó engañar al electorado. La verdad es que ambos partidos tienen razón hasta cierto punto, pero lo importante es que se ponga fin a esta controversia pronto y se centre en discutir temas más importantes para el país, como la seguridad, la educación y la economía… ya saben, esas varas que de verdad importan.
Ahora, cuéntenme, ¿creen que Pueblo Soberano se excedió con la ‘diputada de honor’ o es una exageración del PLN para buscar protagonismo? ¿Cómo deberían actuar los magistrados del TSE? Compartan sus opiniones en el foro y veamos qué piensa el pueblo sobre esta bronca política. ¡A ver cómo se pone el debate!