¡Ay, Dios mío! Después de tanto tiempo esperando, parece que por fin le dieron cariño a ‘La Cali’. Ya queda habilitada para el paso, señores, y eso sí que es un alivio porque transitar por allá era un brete, una torta de nervios todos los días.
Como saben, la calle 21, cariñosamente apodada “La Cali” por los vecinos, es un punto clave en San José. Conecta directamente los barrios de La California y González Lahmann, y hasta sirve de ruta para llegar a la Estación al Atlántico desde el centro de la capital. Pero vamos, estaba fatal, llena de baches y con una infraestructura vieja que daba pena verla. Imagínate caminar por ahí con cuidado de no romperte un pie… ¡qué sal!
El Banco Interamericano de Desarrollo puso la plata – unos $1.67 millones, pa’ que se hagan una idea – y el Ministerio de Obras Públicas se hizo cargo del trabajo, coordinándose con la Municipalidad. Un esfuerzo serio, vamos, porque esto no salió gratis. Lo bueno es que ahora tenemos una vía decente, digan lo que digan los aguafiestas.
Lo que hicieron fue una remodelación completa. Reconstruyeron el pavimento, cambiaron las tuberías de agua, sanitaria y pluvial – que andaban re viejas, créanme–, pusieron señales nuevas y bonitas, y hasta ampliaron las aceras. Ahora hay espacio para caminar tranquilamente, sin andar chocando con la gente ni esquivando carros estacionados en doble fila. ¡Eso es progreso!
Y no se quedaron cortos, chunches. Además de todo eso, hicieron pasos peatonales a nivel de acera, pusieron jardineras con plantitas para darle vida al lugar, y hasta llevaron el cableado eléctrico bajo tierra por un lado de la calle. ¡Imaginen qué diferencia hace no tener cables colgando por todas partes! Se ve más ordenado, más moderno... vaya cambio.
El alcalde Diego Miranda, como siempre, dio su discurso de rigor diciendo que ahora el tránsito estará más fluido, que tendremos más espacios para caminar y que recuperamos unas zonas verdes. Total, dice, todo esto para que la zona sea más segura y funcional. Esperemos que no sea solo campaña y que realmente lo mantengan así, porque ya sabemos cómo suelen ir las cosas por acá... ¡ya les pasó antes!
Ahora entran en un período de “notificación de defectos”. Eso significa que los obreros van a estar por ahí arreglando cosillas pequeñas que puedan haber quedado pendientes. Así que, aunque ya se puede circular, todavía habrá algunos trabajos menores de vez en cuando. Pero tranquilos, no deberían afectar mucho el tráfico, aseguran desde la municipalidad. Y encima, van a ampliar las aceras y la avenida central entre las calles 21 y 23, con otros 85 millones de colones. ¡Qué nivel!
En fin, ‘La Cali’ volvió a nacer. Una buena noticia para los vecinos de la zona y para todos aquellos que transitamos por ahí. Ahora, díganme, ¿ustedes creen que estas mejoras harán que la zona sea más amigable para los peatones o seguirá siendo un lugar dominado por los carros y motos? ¡Dejen sus opiniones en los comentarios!
Como saben, la calle 21, cariñosamente apodada “La Cali” por los vecinos, es un punto clave en San José. Conecta directamente los barrios de La California y González Lahmann, y hasta sirve de ruta para llegar a la Estación al Atlántico desde el centro de la capital. Pero vamos, estaba fatal, llena de baches y con una infraestructura vieja que daba pena verla. Imagínate caminar por ahí con cuidado de no romperte un pie… ¡qué sal!
El Banco Interamericano de Desarrollo puso la plata – unos $1.67 millones, pa’ que se hagan una idea – y el Ministerio de Obras Públicas se hizo cargo del trabajo, coordinándose con la Municipalidad. Un esfuerzo serio, vamos, porque esto no salió gratis. Lo bueno es que ahora tenemos una vía decente, digan lo que digan los aguafiestas.
Lo que hicieron fue una remodelación completa. Reconstruyeron el pavimento, cambiaron las tuberías de agua, sanitaria y pluvial – que andaban re viejas, créanme–, pusieron señales nuevas y bonitas, y hasta ampliaron las aceras. Ahora hay espacio para caminar tranquilamente, sin andar chocando con la gente ni esquivando carros estacionados en doble fila. ¡Eso es progreso!
Y no se quedaron cortos, chunches. Además de todo eso, hicieron pasos peatonales a nivel de acera, pusieron jardineras con plantitas para darle vida al lugar, y hasta llevaron el cableado eléctrico bajo tierra por un lado de la calle. ¡Imaginen qué diferencia hace no tener cables colgando por todas partes! Se ve más ordenado, más moderno... vaya cambio.
El alcalde Diego Miranda, como siempre, dio su discurso de rigor diciendo que ahora el tránsito estará más fluido, que tendremos más espacios para caminar y que recuperamos unas zonas verdes. Total, dice, todo esto para que la zona sea más segura y funcional. Esperemos que no sea solo campaña y que realmente lo mantengan así, porque ya sabemos cómo suelen ir las cosas por acá... ¡ya les pasó antes!
Ahora entran en un período de “notificación de defectos”. Eso significa que los obreros van a estar por ahí arreglando cosillas pequeñas que puedan haber quedado pendientes. Así que, aunque ya se puede circular, todavía habrá algunos trabajos menores de vez en cuando. Pero tranquilos, no deberían afectar mucho el tráfico, aseguran desde la municipalidad. Y encima, van a ampliar las aceras y la avenida central entre las calles 21 y 23, con otros 85 millones de colones. ¡Qué nivel!
En fin, ‘La Cali’ volvió a nacer. Una buena noticia para los vecinos de la zona y para todos aquellos que transitamos por ahí. Ahora, díganme, ¿ustedes creen que estas mejoras harán que la zona sea más amigable para los peatones o seguirá siendo un lugar dominado por los carros y motos? ¡Dejen sus opiniones en los comentarios!