¡Ay, Dios mío! Aquí seguimos, justo a unas semanas de las elecciones y la cosa está más caliente que gallina pochada. Don Miguel Ángel Rodríguez, el ex presidente, rompió el silencio y echó por tierra las especulaciones: va con todo por Juan Carlos Hidalgo del PUSC. Un comunicado larguísimo, pa' ponerle fin a los rumores y dejar claro cuál es su apuesta.
Verán, esto tiene tela. Rodríguez, que dirigió el país entre 1998 y 2002, no se anduvo con rodeos. Dijo que la democracia necesita que la gente participe y que Hidalgo es el tipo preparado para manejar las riendas. Hay que darle crédito, el hombre sabe de lo que habla; aunque algunos digan que ahora se está poniendo del lado del que le puede dar beneficios… ¡Qué pasa, mae!
Pero bueno, dejando atrás esas sospechas, Rodríguez puso énfasis en las propuestas de Hidalgo, especialmente en temas que nos duelen a todos: seguridad ciudadana, esa que parece un brete imposible de resolver, la educación, que necesita urgentemente un empujón, la salud, con esas filas interminables en la Caja, y por supuesto, el empleo formal, que es lo que realmente permite a la gente tener una vida digna. Él dice que sin eso, sin seguridad ni oportunidades, no hay libertad de verdad.
Lo que más me llamó la atención, y creo que muchos estarán pensando igual, fue cómo exaltó la vida de Hidalgo. No se limitó a hablar de propuestas políticas, sino que destacó sus orígenes humildes, creciendo en San Carlos, esa Costa Rica rural y trabajadora que siempre ha sido el motor del país. Hijo de una madre soltera, criado con esfuerzo y dignidad, educándose para salir adelante... Un cuento que inspira, sin lugar a dudas, y que conecta con la idiosincrasia tica.
Ahora, mientras don Miguel Ángel se pone del lado del PUSC, otras figuras presidenciales también han mostrado sus cartas. Claudia Dobles cuenta con el respaldo de luminarias como Carlos Alvarado, Luis Guillermo Solís y hasta el controversial Rafael Ángel Calderón, quien, curiosamente, también perteneció al PUSC. Esto demuestra que la política es un juego de alianzas, donde el interés personal suele jugar un papel importante, diay.
Álvaro Ramos, por otro lado, logró convencer a Óscar Arias, figura histórica de nuestra política. Pero aún queda incertidumbre sobre las decisiones de José María Figueres y Laura Chinchilla. Sus silencios generan expectativa y especulación, y la gente anda tratando de descifrar si van a apoyar a alguno de los candidatos restantes o se quedarán al margen de la contienda. Se armó un chinchorreo político interesante, ¿verdad?
Es curioso, ¿no les parece?, cómo los presidentes suelen meterse en la campaña electoral. Como si ya no fuera suficiente haber ejercido el cargo, ahora tienen que opinar y decidir por quién debemos votar nosotros. A veces dan la impresión de querer seguir controlando las cosas desde las sombras, aunque ya no tengan el poder directamente. Eso sí que es un despiche, ¡qué vaya!
Y así estamos, maes, a pocos días de elegir nuestro próximo gobierno. Con Rodríguez respaldando a Hidalgo, Dobles atrayendo a veteranos políticos y Ramos buscando acuerdos estratégicos, la carrera presidencial promete estar llena de sorpresas. ¿Ustedes creen que el apoyo de un expresidente puede influir significativamente en la decisión de los votantes, o ya nadie le hace caso a esos viejos lobos de mar? Déjennos sus opiniones en los comentarios, ¡queremos saber qué piensan!
Verán, esto tiene tela. Rodríguez, que dirigió el país entre 1998 y 2002, no se anduvo con rodeos. Dijo que la democracia necesita que la gente participe y que Hidalgo es el tipo preparado para manejar las riendas. Hay que darle crédito, el hombre sabe de lo que habla; aunque algunos digan que ahora se está poniendo del lado del que le puede dar beneficios… ¡Qué pasa, mae!
Pero bueno, dejando atrás esas sospechas, Rodríguez puso énfasis en las propuestas de Hidalgo, especialmente en temas que nos duelen a todos: seguridad ciudadana, esa que parece un brete imposible de resolver, la educación, que necesita urgentemente un empujón, la salud, con esas filas interminables en la Caja, y por supuesto, el empleo formal, que es lo que realmente permite a la gente tener una vida digna. Él dice que sin eso, sin seguridad ni oportunidades, no hay libertad de verdad.
Lo que más me llamó la atención, y creo que muchos estarán pensando igual, fue cómo exaltó la vida de Hidalgo. No se limitó a hablar de propuestas políticas, sino que destacó sus orígenes humildes, creciendo en San Carlos, esa Costa Rica rural y trabajadora que siempre ha sido el motor del país. Hijo de una madre soltera, criado con esfuerzo y dignidad, educándose para salir adelante... Un cuento que inspira, sin lugar a dudas, y que conecta con la idiosincrasia tica.
Ahora, mientras don Miguel Ángel se pone del lado del PUSC, otras figuras presidenciales también han mostrado sus cartas. Claudia Dobles cuenta con el respaldo de luminarias como Carlos Alvarado, Luis Guillermo Solís y hasta el controversial Rafael Ángel Calderón, quien, curiosamente, también perteneció al PUSC. Esto demuestra que la política es un juego de alianzas, donde el interés personal suele jugar un papel importante, diay.
Álvaro Ramos, por otro lado, logró convencer a Óscar Arias, figura histórica de nuestra política. Pero aún queda incertidumbre sobre las decisiones de José María Figueres y Laura Chinchilla. Sus silencios generan expectativa y especulación, y la gente anda tratando de descifrar si van a apoyar a alguno de los candidatos restantes o se quedarán al margen de la contienda. Se armó un chinchorreo político interesante, ¿verdad?
Es curioso, ¿no les parece?, cómo los presidentes suelen meterse en la campaña electoral. Como si ya no fuera suficiente haber ejercido el cargo, ahora tienen que opinar y decidir por quién debemos votar nosotros. A veces dan la impresión de querer seguir controlando las cosas desde las sombras, aunque ya no tengan el poder directamente. Eso sí que es un despiche, ¡qué vaya!
Y así estamos, maes, a pocos días de elegir nuestro próximo gobierno. Con Rodríguez respaldando a Hidalgo, Dobles atrayendo a veteranos políticos y Ramos buscando acuerdos estratégicos, la carrera presidencial promete estar llena de sorpresas. ¿Ustedes creen que el apoyo de un expresidente puede influir significativamente en la decisión de los votantes, o ya nadie le hace caso a esos viejos lobos de mar? Déjennos sus opiniones en los comentarios, ¡queremos saber qué piensan!