¡Ay, mamita! Se agarró un sustazo tremendo en la Asamblea Legislativa este lunes. Un buen sismo de 4.4 sacudió el edificio justo cuando estaban terminando de aprobar a reglamento el proyecto antisiacate. Imagínate la bronca, los diputados estaban ahí firmando y de repente… ¡pum!, todo empezó a vibrar. Parecía que el techo se nos caía encima.
Todo esto ocurrió alrededor de las 5:09 de la tarde, mientras debatían a fondo cómo endurecer las penas para los encargados de mandar matar. Ya tenían casi todo cerrado, los ánimos estaban caldeados entre a favor y en contra, cuando el suelo empezó a moverse. Según el Observatorio Volcanológico y Sismológico de Costa Rica (OVSICORI), el epicentro estaba ubicado en Montes de Oca, así que ya saben, cerca del centro, donde vive mucha gente.
Lo primero que hicieron, obviamente, fue gritos y confusión generalizada. Algunos se agarraron de las sillas, otros intentaban mantener la calma, pero la verdad es que nadie quería hacerse el chulo. La diputada presidenta en ejercicio, Vanessa Castro, demostró gallito y rápidamente tomó el control de la situación, gritándole a todos que evacuaran el plenario sin perder tiempo. No había tiempo para discutir si era “mucho” o “poco” temblor, ¡había que salir corriendo!
Y corrimos, diay, como nunca. Fotos y videos circulan por todas partes mostrando a los diputados saliendo a toda velocidad del edificio, algunos aún con documentos en mano. Fue un panorama digno de ver, la verdad. Algunos de los más viejitos tuvieron que apoyarse para caminar, porque bueno, a estas alturas ya no somos tan ágiles como antes. Uno incluso comentó que parecía una película de terremotos, pero en versión legislativa.
Por supuesto, la sesión tuvo que suspenderse inmediatamente. La seguridad interna revisó todo el edificio para asegurarse de que no hubiera daños estructurales graves, pero afortunadamente todo salió bien. Ni grietas ni goteras, gracias a Dios. Parece que nuestros edificios sí están cumpliendo con sus normas sísmicas, aunque no sean de las más modernas. Pero bueno, aquí en Costa Rica estamos acostumbrados a vivir con un pie en la falla tectónica, ¿no es cierto?
Este sismo nos recuerda, una vez más, que vivimos en un país muy lindo, pero también activo geológicamente. Recordando que tenemos que estar siempre preparados y tener un plan familiar en caso de emergencia. Porque aunque no lo queramos, estos temblores van a seguir viniendo. Y ya sabemos que la Madre Tierra siempre tiene la última palabra, y a veces nos da unos sustazos de esos que te dejan helao.
Ahora, queda esperar a ver si este incidente retrasa la entrada en vigor del nuevo proyecto antisiacate. La verdad es que muchos esperábamos que fuera aprobado pronto, porque la inseguridad ha ido escalando y necesitamos medidas contundentes para frenar la violencia. Esperemos que este pequeño contratiempo no le quite fuerza a la iniciativa, porque el país necesita soluciones, y rápido.
¿Ustedes qué opinan, compas? Con tanta inestabilidad política y ahora estos temblores, ¿creen que deberíamos enfocarnos más en fortalecer nuestra infraestructura y preparación ante emergencias, o seguir priorizando otras agendas? Dejen sus comentarios abajo, me interesa saber qué piensan al respecto.
Todo esto ocurrió alrededor de las 5:09 de la tarde, mientras debatían a fondo cómo endurecer las penas para los encargados de mandar matar. Ya tenían casi todo cerrado, los ánimos estaban caldeados entre a favor y en contra, cuando el suelo empezó a moverse. Según el Observatorio Volcanológico y Sismológico de Costa Rica (OVSICORI), el epicentro estaba ubicado en Montes de Oca, así que ya saben, cerca del centro, donde vive mucha gente.
Lo primero que hicieron, obviamente, fue gritos y confusión generalizada. Algunos se agarraron de las sillas, otros intentaban mantener la calma, pero la verdad es que nadie quería hacerse el chulo. La diputada presidenta en ejercicio, Vanessa Castro, demostró gallito y rápidamente tomó el control de la situación, gritándole a todos que evacuaran el plenario sin perder tiempo. No había tiempo para discutir si era “mucho” o “poco” temblor, ¡había que salir corriendo!
Y corrimos, diay, como nunca. Fotos y videos circulan por todas partes mostrando a los diputados saliendo a toda velocidad del edificio, algunos aún con documentos en mano. Fue un panorama digno de ver, la verdad. Algunos de los más viejitos tuvieron que apoyarse para caminar, porque bueno, a estas alturas ya no somos tan ágiles como antes. Uno incluso comentó que parecía una película de terremotos, pero en versión legislativa.
Por supuesto, la sesión tuvo que suspenderse inmediatamente. La seguridad interna revisó todo el edificio para asegurarse de que no hubiera daños estructurales graves, pero afortunadamente todo salió bien. Ni grietas ni goteras, gracias a Dios. Parece que nuestros edificios sí están cumpliendo con sus normas sísmicas, aunque no sean de las más modernas. Pero bueno, aquí en Costa Rica estamos acostumbrados a vivir con un pie en la falla tectónica, ¿no es cierto?
Este sismo nos recuerda, una vez más, que vivimos en un país muy lindo, pero también activo geológicamente. Recordando que tenemos que estar siempre preparados y tener un plan familiar en caso de emergencia. Porque aunque no lo queramos, estos temblores van a seguir viniendo. Y ya sabemos que la Madre Tierra siempre tiene la última palabra, y a veces nos da unos sustazos de esos que te dejan helao.
Ahora, queda esperar a ver si este incidente retrasa la entrada en vigor del nuevo proyecto antisiacate. La verdad es que muchos esperábamos que fuera aprobado pronto, porque la inseguridad ha ido escalando y necesitamos medidas contundentes para frenar la violencia. Esperemos que este pequeño contratiempo no le quite fuerza a la iniciativa, porque el país necesita soluciones, y rápido.
¿Ustedes qué opinan, compas? Con tanta inestabilidad política y ahora estos temblores, ¿creen que deberíamos enfocarnos más en fortalecer nuestra infraestructura y preparación ante emergencias, o seguir priorizando otras agendas? Dejen sus comentarios abajo, me interesa saber qué piensan al respecto.