¡Ay, Dios mío, qué cargón! Justo cuando pensábamos tener todo planeado, el Ministerio de Educación Pública (MEP) soltó la bomba del nuevo calendario escolar. Resulta que las vacaciones de medio período este 2026… ¡van a ser en pleno mes de julio! Sí, así mismo, entre el 6 y el 17 de julio, para todos los colegios públicos del país. Uno se queda pensando, ¿qué va a pasar ahora con los planes de viaje que ya tenían algunos?
La novedad llegó junto con la presentación del Calendario Escolar 2026, que este año viene con el lema “La escuela nos forma, la escritura nos impulsa y los valores nos guían”. Bonito lema, ¿verdad? Pero la verdad es que lo primero que nos preocupaba a todos – padres, alumnos y hasta profes – era saber cuándo íbamos a poder echarle duro unos días de descanso. Y parece que nos tocará ajustar las expectativas.
Según el comunicado del MEP, estos 15 días de receso buscan darle un respiro tanto a estudiantes como a docentes. Porque, vamos a ser honestos, la rutina escolar puede ser bastante desgastante. Además, muchos ticos aprovechan estas vacaciones para salir de paseo, visitar familiares o simplemente desconectarse un poco del estrés diario. Pero ahora, con el cambio de fecha, habrá que ver si los destinos turísticos estarán tan llenos como otros años.
Pero eso no es todo, porque parece que este año la cosa va aún más lenta. Las clases iniciarán dos semanas más tarde de lo usual, el 23 de febrero, precisamente porque van a dedicar ese tiempo a capacitar a todo el personal educativo: maestros, administrativos, personal de apoyo... ¡hasta los señores de los comedores escolares! Van a estar ahí metidos, coordinados con los sindicatos SEC, ANDE, APSE y SITRACOME, aprendiendo nuevas técnicas y herramientas para mejorar la calidad de la educación.
El MEP justifica este cambio basándose en estudios internacionales, como el TALIS de la OCDE, que supuestamente evidencian la necesidad de fortalecer la formación continua de los educadores. Dicen que los resultados del estudio apuntan a que necesitamos elevar el nivel de nuestras escuelas y preparar mejor a nuestros jóvenes para el futuro. Suena bien en teoría, pero siempre surge la pregunta: ¿esto realmente va a mejorar la educación o solo es otro trámite burocrático?
Ahora, analizando la cosa con calma, se entiende que invertir en la capacitación de los docentes es fundamental. Un profe motivado y actualizado puede hacer maravillas en el aula. Lo que sí preocupa un poquito es cómo afectará esto a las familias que ya tienen sus agendas apretadas y organizadas alrededor del calendario escolar tradicional. Imaginen el jaleo de reorganizar todo para adaptarlo a este nuevo horario. ¡Qué despache!
Más allá del cambio en las fechas de las vacaciones y el inicio tardío de clases, el calendario también incluye otras fechas importantes: Semana Santa (del 29 de marzo al 5 de abril) y finalización del curso lectivo (9 de diciembre), con actos de graduación programados para el 10 y 11 de diciembre. Todo está publicado en la página web del MEP, para que puedan chequearlo y planificar sus vidas en consecuencia. Ya saben, ¡a estar pendientes!
En fin, este nuevo calendario escolar ha generado revuelo y preguntas por doquier. Muchos se preguntan si este ajuste realmente beneficiará a la comunidad educativa o si será solo un cambio innecesario que traerá más complicaciones de las que resuelve. ¿Ustedes qué opinan, colegas? ¿Creen que mover las vacaciones de medio año a julio y capacitar a los docentes es una buena idea, o prefieren mantener el calendario tradicional? ¡Déjenme sus comentarios y hagamos una buena plática!
La novedad llegó junto con la presentación del Calendario Escolar 2026, que este año viene con el lema “La escuela nos forma, la escritura nos impulsa y los valores nos guían”. Bonito lema, ¿verdad? Pero la verdad es que lo primero que nos preocupaba a todos – padres, alumnos y hasta profes – era saber cuándo íbamos a poder echarle duro unos días de descanso. Y parece que nos tocará ajustar las expectativas.
Según el comunicado del MEP, estos 15 días de receso buscan darle un respiro tanto a estudiantes como a docentes. Porque, vamos a ser honestos, la rutina escolar puede ser bastante desgastante. Además, muchos ticos aprovechan estas vacaciones para salir de paseo, visitar familiares o simplemente desconectarse un poco del estrés diario. Pero ahora, con el cambio de fecha, habrá que ver si los destinos turísticos estarán tan llenos como otros años.
Pero eso no es todo, porque parece que este año la cosa va aún más lenta. Las clases iniciarán dos semanas más tarde de lo usual, el 23 de febrero, precisamente porque van a dedicar ese tiempo a capacitar a todo el personal educativo: maestros, administrativos, personal de apoyo... ¡hasta los señores de los comedores escolares! Van a estar ahí metidos, coordinados con los sindicatos SEC, ANDE, APSE y SITRACOME, aprendiendo nuevas técnicas y herramientas para mejorar la calidad de la educación.
El MEP justifica este cambio basándose en estudios internacionales, como el TALIS de la OCDE, que supuestamente evidencian la necesidad de fortalecer la formación continua de los educadores. Dicen que los resultados del estudio apuntan a que necesitamos elevar el nivel de nuestras escuelas y preparar mejor a nuestros jóvenes para el futuro. Suena bien en teoría, pero siempre surge la pregunta: ¿esto realmente va a mejorar la educación o solo es otro trámite burocrático?
Ahora, analizando la cosa con calma, se entiende que invertir en la capacitación de los docentes es fundamental. Un profe motivado y actualizado puede hacer maravillas en el aula. Lo que sí preocupa un poquito es cómo afectará esto a las familias que ya tienen sus agendas apretadas y organizadas alrededor del calendario escolar tradicional. Imaginen el jaleo de reorganizar todo para adaptarlo a este nuevo horario. ¡Qué despache!
Más allá del cambio en las fechas de las vacaciones y el inicio tardío de clases, el calendario también incluye otras fechas importantes: Semana Santa (del 29 de marzo al 5 de abril) y finalización del curso lectivo (9 de diciembre), con actos de graduación programados para el 10 y 11 de diciembre. Todo está publicado en la página web del MEP, para que puedan chequearlo y planificar sus vidas en consecuencia. Ya saben, ¡a estar pendientes!
En fin, este nuevo calendario escolar ha generado revuelo y preguntas por doquier. Muchos se preguntan si este ajuste realmente beneficiará a la comunidad educativa o si será solo un cambio innecesario que traerá más complicaciones de las que resuelve. ¿Ustedes qué opinan, colegas? ¿Creen que mover las vacaciones de medio año a julio y capacitar a los docentes es una buena idea, o prefieren mantener el calendario tradicional? ¡Déjenme sus comentarios y hagamos una buena plática!