¡Ay, Dios mío! La cosa está que arde. Fernando Zamora, el candidato del PNG, soltó la bomba ayer: dice que meterle a Costa Rica en esas alianzas comerciales, como la Alianza del Pacífico, nos va a dejar bien chinchorreados en el tema de comida. No es bronca ideológica, asegura, ¡es pura supervivencia nacional! Parece que quiere ponerle los pelos de punta a la peña.
Según Zamora, estos trataditos son pa’ unos cuantos vivos que se lucran con importar cosas baratas, mientras nuestros campesinos se van al traste. Dice que el agro costarricense ya está sufriendo bastante y que esto sería como echarle gasolina al fuego. Uno piensa, ¿será que los políticos tradicionales le están dando palo al productor nacional?
El mae fue directo al grano: “La defensa del sector productivo no es un tema de izquierda ni derecha, es si queremos comer o no”, declaró durante un discurso que dio mucho de qué hablar. Claramente, quiere proyectarse como el salvavidas del campo tico, el que le pone el freno a las decisiones que, según él, solo benefician a unos pocos privilegiados. Total, cada quien lucha por sus colores, ¿no?
Y no se queda ahí. Zamora puso el ejemplo del arroz, recordando cómo la eliminación de aranceles dejó a muchos agricultores de Parrita mordiéndose las uñas y perdiendo plata. De hecho, con la eliminación de esos impuestos, el Estado perdió más de 25 billones de colones. ¡Una torta! Pero lo peor es que, aunque quitaron los aranceles, el precio del arroz no bajó, sino que subió, gracias a los mismos importadores que se aprovecharon para inflar precios. ¡Qué barbaridad!
Entonces, ¿qué propone el Partido Nueva Generación? Un cambio radical, un “giro de país” donde el agro sea la prioridad número uno. Hablan de organizar a los productores para que puedan negociar con más fuerza, darle apoyo tecnológico a los campos, ofrecer crédito fácil y acabar con las trabas burocráticas. Suena bonito en el papel, pero... ¿realmente podrán cumplirlo?
Entre las ideas clave, proponen invertir en tecnología moderna, como la biotecnología y sistemas de riego eficientes, para aumentar la producción y mejorar la calidad de los productos. También hablan de asistencia técnica directa en las zonas rurales, con personal capacitado que pueda ayudar a los campesinos a resolver sus problemas. Y, por supuesto, buscan facilitar el acceso al crédito, para que los pequeños productores puedan comprar maquinaria, fertilizantes y otros insumos necesarios.
Hay que decirlo, la agricultura costarricense enfrenta desafíos enormes. Desde el cambio climático hasta la competencia internacional, pasando por la falta de mano de obra y la dificultad para acceder a mercados. Por eso, cualquier iniciativa que busque fortalecer este sector es bienvenida. Aunque siempre hay que tomar con pinzas las promesas políticas, especialmente cuando faltan pocos meses para las elecciones. No vaya a ser que prometan la luna y luego les dé corte cumplirlas.
En fin, la discusión está servida. ¿Creen ustedes que realmente los acuerdos comerciales representan una amenaza para la soberanía alimentaria de Costa Rica? ¿Es posible rescatar el agro nacional sin recurrir a medidas proteccionistas que podrían afectar a los consumidores? ¡Déjenme saber su opinión en los comentarios! ¡Vamos a debatir!
Según Zamora, estos trataditos son pa’ unos cuantos vivos que se lucran con importar cosas baratas, mientras nuestros campesinos se van al traste. Dice que el agro costarricense ya está sufriendo bastante y que esto sería como echarle gasolina al fuego. Uno piensa, ¿será que los políticos tradicionales le están dando palo al productor nacional?
El mae fue directo al grano: “La defensa del sector productivo no es un tema de izquierda ni derecha, es si queremos comer o no”, declaró durante un discurso que dio mucho de qué hablar. Claramente, quiere proyectarse como el salvavidas del campo tico, el que le pone el freno a las decisiones que, según él, solo benefician a unos pocos privilegiados. Total, cada quien lucha por sus colores, ¿no?
Y no se queda ahí. Zamora puso el ejemplo del arroz, recordando cómo la eliminación de aranceles dejó a muchos agricultores de Parrita mordiéndose las uñas y perdiendo plata. De hecho, con la eliminación de esos impuestos, el Estado perdió más de 25 billones de colones. ¡Una torta! Pero lo peor es que, aunque quitaron los aranceles, el precio del arroz no bajó, sino que subió, gracias a los mismos importadores que se aprovecharon para inflar precios. ¡Qué barbaridad!
Entonces, ¿qué propone el Partido Nueva Generación? Un cambio radical, un “giro de país” donde el agro sea la prioridad número uno. Hablan de organizar a los productores para que puedan negociar con más fuerza, darle apoyo tecnológico a los campos, ofrecer crédito fácil y acabar con las trabas burocráticas. Suena bonito en el papel, pero... ¿realmente podrán cumplirlo?
Entre las ideas clave, proponen invertir en tecnología moderna, como la biotecnología y sistemas de riego eficientes, para aumentar la producción y mejorar la calidad de los productos. También hablan de asistencia técnica directa en las zonas rurales, con personal capacitado que pueda ayudar a los campesinos a resolver sus problemas. Y, por supuesto, buscan facilitar el acceso al crédito, para que los pequeños productores puedan comprar maquinaria, fertilizantes y otros insumos necesarios.
Hay que decirlo, la agricultura costarricense enfrenta desafíos enormes. Desde el cambio climático hasta la competencia internacional, pasando por la falta de mano de obra y la dificultad para acceder a mercados. Por eso, cualquier iniciativa que busque fortalecer este sector es bienvenida. Aunque siempre hay que tomar con pinzas las promesas políticas, especialmente cuando faltan pocos meses para las elecciones. No vaya a ser que prometan la luna y luego les dé corte cumplirlas.
En fin, la discusión está servida. ¿Creen ustedes que realmente los acuerdos comerciales representan una amenaza para la soberanía alimentaria de Costa Rica? ¿Es posible rescatar el agro nacional sin recurrir a medidas proteccionistas que podrían afectar a los consumidores? ¡Déjenme saber su opinión en los comentarios! ¡Vamos a debatir!