Oyé, oyé, raza. Fernando Zamora, el tipo de Nueva Generación, anda echándole ganas para convencer a la masa de que él es la solución a todos nuestros males nacionales. Lanzó su plan de gobierno a diestra y siniestra, defendiéndolo como el más completo que hayan visto luces. Pero, ¿realmente tiene sustancia o es puro humo pa’ captar votos?
El mae, que viene del PLN pero decidió darle calabazas al partido morado alegando “cuestiones de principios” – y eso que algunos dicen que era porque se le estaba acabando la lana -, quiere posicionarse como la alternativa fresca frente a los viejos fósiles de siempre: los liberacionistas, los caciques del PAC y los socialcristianos, que ya saben, los mismos de antes prometiendo lo mismo.
Según cuenta en su entrevista con El Observador, el problema de Costa Rica es que la gente está harta. Y vaya que tienen razón, diay. Nos quejamos de la seguridad, de la salud pública que parece sacada de un cuento de terror, de la educación que no prepara pa’ nada, y de las carreteras que parecen pistas de carreras improvisadas. El mae dice que siente la incertidumbre en el ambiente, y créeme, la siente hasta el perro.
Zamora, fiero defensor de su plan, afirma que es el más ambicioso de todas las candidaturas. Lo puedes revisar tú mismo en zamorapresidente.org, pa' que te formes una opinión. Entre sus propuestas más llamativas está convertirnos en una potencia agroindustrial, ¡eso sí sería romper el cochinito!, deteniendo toda aquella importación que nos ahoga. Y ahí nomás, buscando darle un empujón al tren, ¿quién necesita carros cuando podemos movernos en teleférico como en Medellín?
En temas de educación, el mae promete rescatar a los maestros, quitarles todo aquel papeleo administrativo que les quita tiempo de enseñar y ponerle orden a la malla curricular. Además, quiere revivir la ley 9999, que dejó bastante polémica. Parece que quieren apelar a un retorno de valores y disciplina, aunque algunos se preguntan si eso no es volver atrás en el tiempo.
Y hablando de cosas urgentes, la seguridad es otro brete que enfrenta el país. Zamora propone mano dura, más policías, e incluso activar a los reservistas. Quiere reformar las leyes para que los delincuentes peligrosos no puedan salir tan fácil de prisión, y fortalece la policía contra el narcotráfico. Aunque, claro, construir cárceles más grandes no es la única solución, ¿verdad?
En cuanto a la Asamblea Legislativa, el candidato confía en poder conseguir suficientes diputados para Nueva Generación. Su discurso suena a esperanza renovada, a querer traer gente nueva, ‘seria, honrada’… vamos a ver si realmente así es o si es otra promesa que se queda en el aire. Ya hemos escuchado tantas veces esas palabras, que uno se queda con la duda, ¿no creen?
Así que, raza, este señor viene con muchas promesas. Un plan ambicioso, lleno de buenas intenciones... pero, ¿será capaz de cumplirlo o caerá en la misma espiral de decepciones que hemos vivido tantas veces? ¿Consideran que las propuestas de Fernando Zamora representan un cambio genuino o es simplemente un nuevo rostro tratando de aprovechar el hartazgo popular?
El mae, que viene del PLN pero decidió darle calabazas al partido morado alegando “cuestiones de principios” – y eso que algunos dicen que era porque se le estaba acabando la lana -, quiere posicionarse como la alternativa fresca frente a los viejos fósiles de siempre: los liberacionistas, los caciques del PAC y los socialcristianos, que ya saben, los mismos de antes prometiendo lo mismo.
Según cuenta en su entrevista con El Observador, el problema de Costa Rica es que la gente está harta. Y vaya que tienen razón, diay. Nos quejamos de la seguridad, de la salud pública que parece sacada de un cuento de terror, de la educación que no prepara pa’ nada, y de las carreteras que parecen pistas de carreras improvisadas. El mae dice que siente la incertidumbre en el ambiente, y créeme, la siente hasta el perro.
Zamora, fiero defensor de su plan, afirma que es el más ambicioso de todas las candidaturas. Lo puedes revisar tú mismo en zamorapresidente.org, pa' que te formes una opinión. Entre sus propuestas más llamativas está convertirnos en una potencia agroindustrial, ¡eso sí sería romper el cochinito!, deteniendo toda aquella importación que nos ahoga. Y ahí nomás, buscando darle un empujón al tren, ¿quién necesita carros cuando podemos movernos en teleférico como en Medellín?
En temas de educación, el mae promete rescatar a los maestros, quitarles todo aquel papeleo administrativo que les quita tiempo de enseñar y ponerle orden a la malla curricular. Además, quiere revivir la ley 9999, que dejó bastante polémica. Parece que quieren apelar a un retorno de valores y disciplina, aunque algunos se preguntan si eso no es volver atrás en el tiempo.
Y hablando de cosas urgentes, la seguridad es otro brete que enfrenta el país. Zamora propone mano dura, más policías, e incluso activar a los reservistas. Quiere reformar las leyes para que los delincuentes peligrosos no puedan salir tan fácil de prisión, y fortalece la policía contra el narcotráfico. Aunque, claro, construir cárceles más grandes no es la única solución, ¿verdad?
En cuanto a la Asamblea Legislativa, el candidato confía en poder conseguir suficientes diputados para Nueva Generación. Su discurso suena a esperanza renovada, a querer traer gente nueva, ‘seria, honrada’… vamos a ver si realmente así es o si es otra promesa que se queda en el aire. Ya hemos escuchado tantas veces esas palabras, que uno se queda con la duda, ¿no creen?
Así que, raza, este señor viene con muchas promesas. Un plan ambicioso, lleno de buenas intenciones... pero, ¿será capaz de cumplirlo o caerá en la misma espiral de decepciones que hemos vivido tantas veces? ¿Consideran que las propuestas de Fernando Zamora representan un cambio genuino o es simplemente un nuevo rostro tratando de aprovechar el hartazgo popular?