¡Na mada! Ya estamos casi ahí, septiembre a la vuelta de la esquina y eso significa que toca desembolsarle al bolsillo por los útiles escolares. Todos sabemos cómo anda la cosa, ni regalado anda el tingo y la inflación no perdona. Pero calma, mi pana, que no todo está perdido. Con un poquito de planificación y cabeza fría, podemos sobrevivir a este brete sin tener que vender la casa o pedir prestado.
Según datos del Colegio de Contadores Públicos, el costazo promedio de los útiles básicos para los pajaritos de primaria y los jóvenes hasta tercero de secundaria anduvo rondando los ¢70 mil colones durante el año pasado. Esto sin contar los uniformes, que pa’ remate pueden sumar otros buenos billetes. Así que si no te preparaste desde enero, ¡aguanta vos!, porque esto va a doler un poquito.
Pero no te desesperes todavía, porque hay varias cosas que puedes hacer para minimizar el daño. Primero, revisa bien qué útiles quedaron decentes del año anterior. Esa mochila que parece sacada del cañón, esos lapiceros que todavía funcionan… todo suma. Reutilizar es la onda, mi pana, y le haces un favor al planeta además de ahorrar unos cuantos lulos.
Luego, haz una listilla detallada de todo lo que necesitas. No te vayas improvisando por ahí, que al final terminas comprando cosas que ni usabas. Mira bien el reglamento del colegio, identifica exactamente qué piden y no te dejes llevar por las modas ni por los anuncios engañosos. Prioriza lo esencial, los cuadernos, los lápices, los colores básicos... y deja esas varillas especiales para artes plásticas para después. ¡No seas despachador!
Y hablando de precios, compara, compara y compara. No te quedes con la primera tienda que veas. Busca en diferentes establecimientos, tanto físicos como online. Hoy en día tienes toda la tecnología a tu disposición, así que aprovecha para investigar y encontrar las mejores ofertas. ¡Que no te engañen con los precios inflados!
Además, considera la calidad de los materiales. Un cuaderno barato que se deshace a la primera lluvia no vale la pena. Mejor invertir en unos pocos artículos de buena calidad que te duren todo el año. Piénsalo así, a la larga te sale más económico. Igual con los uniformes, busca telas resistentes y zapatos que aguanten el trajín diario. ¡Ni que fueran modelos de pasarela!
Ahora bien, un consejillo de pura cepa: no esperes hasta el último minuto para hacer las compras. Si lo dejas para octubre, vas a terminar pagando el doble y encima corriendo como loco buscando lo que no encuentras. Anticiparte es la clave, mi pana. Empieza a buscar precios ahora mismo, organiza tu presupuesto y compra gradualmente. ¡Así evitas el estrés y el desmadre generalizado!
En fin, organizar bien el presupuesto y comprar con conciencia es la clave para enfrentar este desafío sin que te vaya el coco. Pero dime, ¿cuál es tu mejor truquito para ahorrar en los útiles escolares? ¿Tienes algún consejo para compartir con nuestros lectores?
Según datos del Colegio de Contadores Públicos, el costazo promedio de los útiles básicos para los pajaritos de primaria y los jóvenes hasta tercero de secundaria anduvo rondando los ¢70 mil colones durante el año pasado. Esto sin contar los uniformes, que pa’ remate pueden sumar otros buenos billetes. Así que si no te preparaste desde enero, ¡aguanta vos!, porque esto va a doler un poquito.
Pero no te desesperes todavía, porque hay varias cosas que puedes hacer para minimizar el daño. Primero, revisa bien qué útiles quedaron decentes del año anterior. Esa mochila que parece sacada del cañón, esos lapiceros que todavía funcionan… todo suma. Reutilizar es la onda, mi pana, y le haces un favor al planeta además de ahorrar unos cuantos lulos.
Luego, haz una listilla detallada de todo lo que necesitas. No te vayas improvisando por ahí, que al final terminas comprando cosas que ni usabas. Mira bien el reglamento del colegio, identifica exactamente qué piden y no te dejes llevar por las modas ni por los anuncios engañosos. Prioriza lo esencial, los cuadernos, los lápices, los colores básicos... y deja esas varillas especiales para artes plásticas para después. ¡No seas despachador!
Y hablando de precios, compara, compara y compara. No te quedes con la primera tienda que veas. Busca en diferentes establecimientos, tanto físicos como online. Hoy en día tienes toda la tecnología a tu disposición, así que aprovecha para investigar y encontrar las mejores ofertas. ¡Que no te engañen con los precios inflados!
Además, considera la calidad de los materiales. Un cuaderno barato que se deshace a la primera lluvia no vale la pena. Mejor invertir en unos pocos artículos de buena calidad que te duren todo el año. Piénsalo así, a la larga te sale más económico. Igual con los uniformes, busca telas resistentes y zapatos que aguanten el trajín diario. ¡Ni que fueran modelos de pasarela!
Ahora bien, un consejillo de pura cepa: no esperes hasta el último minuto para hacer las compras. Si lo dejas para octubre, vas a terminar pagando el doble y encima corriendo como loco buscando lo que no encuentras. Anticiparte es la clave, mi pana. Empieza a buscar precios ahora mismo, organiza tu presupuesto y compra gradualmente. ¡Así evitas el estrés y el desmadre generalizado!
En fin, organizar bien el presupuesto y comprar con conciencia es la clave para enfrentar este desafío sin que te vaya el coco. Pero dime, ¿cuál es tu mejor truquito para ahorrar en los útiles escolares? ¿Tienes algún consejo para compartir con nuestros lectores?