¡Ay, Dios mío, qué lío nos cayó encima en Jacó! Resulta que la playa amaneció con una bandera púrpura que, pa’ los que no sabemos, significa peligroso. Y no es cualquier peligro, imagínate… ¡un reptil metido en el agua! Así que, si tenías planes de irte a refrescar, mejor olvídate, porque parece que tenemos un inquilino inesperado causando revuelo.
Todo empezó el jueves pasado, alrededor de las seis de la tarde, cuando los guardavidas vieron algo raro moviéndose en el agua en el sector de Claritas. Según Mar Chen, la jefa de los salvavidas, la marea baja y el mar tranqui facilitan que estos animales se acerquen a la orilla, así que el riesgo aumenta considerablemente. Pa’ que se hagan una idea, estamos hablando de una situación donde el 'mae' podría meterse en problemas gachos, especialmente si hay niños corriendo por ahí pensando que es un jacuzzi natural.
Ahora bien, no se crean que esto es lo único que preocupa a los guardavidas. También tienen banderas rojas en algunos puntos porque las corrientes siguen siendo peligrosas, ¡pa’ colmo! Así que la recomendación es doble: no entrar al agua ni siquiera pa’ mojarte los pies. Hay que tomarlo en serio, aunque sé que a muchos les da unas ganas de ir a chapuzar, como si fueran imanes atraídos por el agua. Pero créeme, mejor prevenir que lamentar, ¿verdad?
Y ojo, que aunque han visto mantarrayas en la zona, los salvavidas insisten en que el reptil representa un peligro mucho mayor. Estos bichos pueden ser impredecibles, y nadie quiere terminar contando historias de terror en vez de fotos bonitas del viaje. Imagínate tener que explicarle a tu abuela que te mordió un reptil en Jacó… ¡qué rezongo te va a dar!
Por ahora, los guardavidas están echándole ojo a toda la playa, vigilando cualquier movimiento sospechoso. Dicen que van a avisarnos si cambia algo, así que mejor estar atentos a las noticias y seguir las indicaciones de los profesionales. No vaya a ser que, queriendo demostrar que somos valientes, terminemos con una aventura que preferiríamos olvidar.
Seamos claros, Jacó siempre ha sido un lugar seguro para visitar, pero esta situación nos recuerda que la naturaleza siempre manda. Tenemos que respetarla y cuidarla, y eso incluye obedecer las señales de advertencia. Mientras se soluciona este brete, toca disfrutar de la playa desde la orilla, mirar el atardecer y quizás echar unos clavos en la arena. ¡Siempre hay opciones pa’ pasarla bien sin ponerse en peligro!
Si piensas que esto es una exageración, acuerdate de aquel caso del tiburón en Tamarindo hace unos años… Ahí sí que se puso el ambiente feo. Así que, por si acaso, mejor aguantémonos las ganas de nadar y esperemos a que las cosas vuelvan a la normalidad. Que no nos ande dando miedo ir a la playa, pero tampoco hay que ir creyéndonos Rambo, ¿me entiendes? ¡La prudencia nunca viene mal!
Entonces dime, ¿crees que deberían cerrar la playa completamente hasta que capturen o identifiquen al reptil, o prefieres que los guardavidas sigan vigilando y permitan el acceso restringido a la orilla? ¡Déjanos tus comentarios en el foro!
Todo empezó el jueves pasado, alrededor de las seis de la tarde, cuando los guardavidas vieron algo raro moviéndose en el agua en el sector de Claritas. Según Mar Chen, la jefa de los salvavidas, la marea baja y el mar tranqui facilitan que estos animales se acerquen a la orilla, así que el riesgo aumenta considerablemente. Pa’ que se hagan una idea, estamos hablando de una situación donde el 'mae' podría meterse en problemas gachos, especialmente si hay niños corriendo por ahí pensando que es un jacuzzi natural.
Ahora bien, no se crean que esto es lo único que preocupa a los guardavidas. También tienen banderas rojas en algunos puntos porque las corrientes siguen siendo peligrosas, ¡pa’ colmo! Así que la recomendación es doble: no entrar al agua ni siquiera pa’ mojarte los pies. Hay que tomarlo en serio, aunque sé que a muchos les da unas ganas de ir a chapuzar, como si fueran imanes atraídos por el agua. Pero créeme, mejor prevenir que lamentar, ¿verdad?
Y ojo, que aunque han visto mantarrayas en la zona, los salvavidas insisten en que el reptil representa un peligro mucho mayor. Estos bichos pueden ser impredecibles, y nadie quiere terminar contando historias de terror en vez de fotos bonitas del viaje. Imagínate tener que explicarle a tu abuela que te mordió un reptil en Jacó… ¡qué rezongo te va a dar!
Por ahora, los guardavidas están echándole ojo a toda la playa, vigilando cualquier movimiento sospechoso. Dicen que van a avisarnos si cambia algo, así que mejor estar atentos a las noticias y seguir las indicaciones de los profesionales. No vaya a ser que, queriendo demostrar que somos valientes, terminemos con una aventura que preferiríamos olvidar.
Seamos claros, Jacó siempre ha sido un lugar seguro para visitar, pero esta situación nos recuerda que la naturaleza siempre manda. Tenemos que respetarla y cuidarla, y eso incluye obedecer las señales de advertencia. Mientras se soluciona este brete, toca disfrutar de la playa desde la orilla, mirar el atardecer y quizás echar unos clavos en la arena. ¡Siempre hay opciones pa’ pasarla bien sin ponerse en peligro!
Si piensas que esto es una exageración, acuerdate de aquel caso del tiburón en Tamarindo hace unos años… Ahí sí que se puso el ambiente feo. Así que, por si acaso, mejor aguantémonos las ganas de nadar y esperemos a que las cosas vuelvan a la normalidad. Que no nos ande dando miedo ir a la playa, pero tampoco hay que ir creyéndonos Rambo, ¿me entiendes? ¡La prudencia nunca viene mal!
Entonces dime, ¿crees que deberían cerrar la playa completamente hasta que capturen o identifiquen al reptil, o prefieres que los guardavidas sigan vigilando y permitan el acceso restringido a la orilla? ¡Déjanos tus comentarios en el foro!