Bueno, pues ahí va la vaina. Después de unas semanitas de relajarnos por Navidad y Año Nuevo, la Asamblea Legislativa se puso a trabajar de nuevo el lunes pasado. Parece que los diputados se acordaron que todavía tienen chamba por hacer antes de irse a casa a dormir tranquilos el 30 de abril. Ya saben, el final del periodo constitucional está pegándose, y hay varios temas que necesitan echarle ojo rápido.
Esto significa que los próximos meses van a estar bastante movidos en la curul. Tenemos el cierre de las sesiones extraordinarias, que terminan a fines de enero, y luego arrancan las sesiones ordinarias de febrero a abril. Así que la presión anda alta, porque muchos quieren meterle empujón a sus proyectos favoritos antes de que se acabe el tiempo. ¡Y vaya que hay varios!
Uno de los que está dando más conversación es el tema de las jornadas excepcionales de 12 horas. Según Pilar Cisneros, la jefa de la fracción oficialista, “nosotros no vamos a renunciar a eso”. Dicen que quieren tratarlo en algún momento, ya sea al cerrar las sesiones extraordinarias o cuando empiecen las ordinarias. Pero vaya que ha sido complicado mover ese proyecto; desde julio hasta noviembre anduvieron dándole, pero con pocas muescas. Han votado un montón de mociones, sí, pero ¡qué torta!, aún queda mucho camino por recorrer.
Además, otra vara importante en la agenda es el proyecto para permitir la exploración y explotación de oro en Crucitas. Ese asunto siempre levanta polémica, y aunque intentaron sacarlo adelante con la vía rápida a finales del año pasado, no lograron juntar los votos suficientes. Ahora toca ver si pueden encontrar una manera de darle movimiento a ese tema, porque también es clave para algunos sectores del gobierno. Ya ven, el brete está servido.
Pero no todo es oro, literalmente. También están discutiendo el Régimen Obligatorio de Pensiones Complementarias (ROPC), que es un tema que le pega a todos los trabajadores. Hay dos proyectos sobre la mesa, uno de la diputada Ada Acuña y otro del diputado Gilberth Jiménez. Ambos se están estudiando en la Comisión de Asuntos Sociales, y el Gobierno quiere que avancen pronto. La propuesta de Acuña básicamente busca que, al jubilarse, la gente pueda disponer de su ROPC dependiendo de sus ingresos. Una opción es una renta temporal para los que ganan poco, y otra es retirar todo el dinero para los que tienen pensiones más altas. Ahí hay opiniones divididas, claro, porque nadie quiere que le toquen sus ahorritos.
Y ni hablar del proyecto de crédito por unos $770 millones para construir la carretera San José–San Ramón. Eso también está en manos de la Comisión de Asuntos Hacendarios, y los diputados andan con dudas sobre cómo se va a financiar todo con el BCIE. El Gobierno quiere aprobarlo antes de que termine el periodo legislativo, para que la obra pueda arrancar pronto, pero la cosa se complica con tantas preguntas sobre las condiciones del préstamo. Ya me imagino las protestas de los nayistas… ¡siempre hay alguien que se queja!
Por si fuera poco, el Gobierno también está buscando autorización para emitir eurobonos por ¡$13.500 millones! Sí, tremenda cifra. Quieren colocar deuda en el mercado internacional para conseguir más lana, pero el Congreso ya les dijo que no a propuestas anteriores. Ahora tendrán que buscar nuevas formas de convencer a los legisladores, y veremos si logran sacar esto adelante. No olvidemos que la última vez que intentaron algo así, el PLN se opuso y tuvieron que recurrir al mercado local, lo cual encareció las cosas. ¡Qué sal!
Con tanto tema pendiente, parece que los diputados no van a tener mucho tiempo libre en los próximos meses. Entre los eurobonos, el ROPC, las jornadas extras y la carretera, vaya que tienen trabajo. Este cierre de periodo legislativo promete ser interesante, y estoy seguro de que habrá muchas sorpresas. Entonces, pensando en todas estas decisiones que tomarán nuestros representantes, ¿creen que realmente están poniendo el interés del país por encima de intereses políticos partidistas, o estamos ante otro capítulo de debates infructuosos y promesas incumplidas?
Esto significa que los próximos meses van a estar bastante movidos en la curul. Tenemos el cierre de las sesiones extraordinarias, que terminan a fines de enero, y luego arrancan las sesiones ordinarias de febrero a abril. Así que la presión anda alta, porque muchos quieren meterle empujón a sus proyectos favoritos antes de que se acabe el tiempo. ¡Y vaya que hay varios!
Uno de los que está dando más conversación es el tema de las jornadas excepcionales de 12 horas. Según Pilar Cisneros, la jefa de la fracción oficialista, “nosotros no vamos a renunciar a eso”. Dicen que quieren tratarlo en algún momento, ya sea al cerrar las sesiones extraordinarias o cuando empiecen las ordinarias. Pero vaya que ha sido complicado mover ese proyecto; desde julio hasta noviembre anduvieron dándole, pero con pocas muescas. Han votado un montón de mociones, sí, pero ¡qué torta!, aún queda mucho camino por recorrer.
Además, otra vara importante en la agenda es el proyecto para permitir la exploración y explotación de oro en Crucitas. Ese asunto siempre levanta polémica, y aunque intentaron sacarlo adelante con la vía rápida a finales del año pasado, no lograron juntar los votos suficientes. Ahora toca ver si pueden encontrar una manera de darle movimiento a ese tema, porque también es clave para algunos sectores del gobierno. Ya ven, el brete está servido.
Pero no todo es oro, literalmente. También están discutiendo el Régimen Obligatorio de Pensiones Complementarias (ROPC), que es un tema que le pega a todos los trabajadores. Hay dos proyectos sobre la mesa, uno de la diputada Ada Acuña y otro del diputado Gilberth Jiménez. Ambos se están estudiando en la Comisión de Asuntos Sociales, y el Gobierno quiere que avancen pronto. La propuesta de Acuña básicamente busca que, al jubilarse, la gente pueda disponer de su ROPC dependiendo de sus ingresos. Una opción es una renta temporal para los que ganan poco, y otra es retirar todo el dinero para los que tienen pensiones más altas. Ahí hay opiniones divididas, claro, porque nadie quiere que le toquen sus ahorritos.
Y ni hablar del proyecto de crédito por unos $770 millones para construir la carretera San José–San Ramón. Eso también está en manos de la Comisión de Asuntos Hacendarios, y los diputados andan con dudas sobre cómo se va a financiar todo con el BCIE. El Gobierno quiere aprobarlo antes de que termine el periodo legislativo, para que la obra pueda arrancar pronto, pero la cosa se complica con tantas preguntas sobre las condiciones del préstamo. Ya me imagino las protestas de los nayistas… ¡siempre hay alguien que se queja!
Por si fuera poco, el Gobierno también está buscando autorización para emitir eurobonos por ¡$13.500 millones! Sí, tremenda cifra. Quieren colocar deuda en el mercado internacional para conseguir más lana, pero el Congreso ya les dijo que no a propuestas anteriores. Ahora tendrán que buscar nuevas formas de convencer a los legisladores, y veremos si logran sacar esto adelante. No olvidemos que la última vez que intentaron algo así, el PLN se opuso y tuvieron que recurrir al mercado local, lo cual encareció las cosas. ¡Qué sal!
Con tanto tema pendiente, parece que los diputados no van a tener mucho tiempo libre en los próximos meses. Entre los eurobonos, el ROPC, las jornadas extras y la carretera, vaya que tienen trabajo. Este cierre de periodo legislativo promete ser interesante, y estoy seguro de que habrá muchas sorpresas. Entonces, pensando en todas estas decisiones que tomarán nuestros representantes, ¿creen que realmente están poniendo el interés del país por encima de intereses políticos partidistas, o estamos ante otro capítulo de debates infructuosos y promesas incumplidas?