Pues fíjate tú, la Teletón 2025 cerró sus puertas este fin de semana, y aunque hubo mucho cariño y movida, parece que nos quedamos cortos. Al final, la pizarra acumuló ¢555.590.828, lo cual sí es una suma importante, pero lejos de esos ¢600 millones que queríamos juntar. ¡Un buen susto nos dimos!
Como ya sabes, este año la onda fue enfocarnos en mejorar las áreas de rehabilitación funcional y el hospital de día del Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología Dr. Raúl Blanco Cervantes. Era una brete grande, porque estos señores y señoras necesitan toda la ayuda posible para recuperar la funcionalidad y tener calidad de vida. La verdad, la intención era buena y la movilización considerable.
El evento central se vivió el viernes y sábado en el Anfiteatro Grupo Moreno en Pavas, con todo el rollo de artistas y gente animando. Se vivieron momentos bonitos, de solidaridad y unión, que son característicos de nosotros los ticos. Pero al final, eso no se tradujo en la recaudación esperada. Lo bueno es que siempre hay margen para mejorar, ¿verdad?
Cuando apagaron las luces el sábado por la noche, la pizarra mostraba unos ¢504 millones, lo que daba esperanzas de alcanzar la meta. Incluso, la Teletón siguió recibiendo donativos a través de sus canales oficiales. Parecía que íbamos a poder darle ese empujoncito final, pero lastimosamente no fue suficiente. Un poquito de sal, diría yo.
Muchos se preguntan qué pasó. ¿Fue la economía? ¿La apatía? ¿Que la gente ya estaba cansada de tanto pedirle? No sé, mae, ahí hay varias cosas que podrían haber influido. De hecho, leí en internet que algunos estaban comentando que tal vez la estrategia de marketing no funcionó tan bien como esperaban. Qué vara, si se esforzaron bastante.
Claro, desde la organización quieren agradecer a todos los que colaboraron, y es justo reconocerlo. Muchos negocios, familias y personas individuales hicieron su granito de arena, y eso siempre vale la pena aplaudirlo. Que no quede duda, ese corazón tico siempre está dispuesto a ayudar a quien lo necesita. En eso somos fuertes, sin lugar a dudas.
Y hablando de apoyos, también quiero mencionar que este año tuvimos la visita de algunas figuras internacionales, como Channing Tatum y su novia, que anduvieron por acá más de una semana relajándose. Eso, obviamente, nos da visibilidad internacional y puede generar un impacto positivo en el turismo, aunque quizás no haya sido directamente reflejado en la recolección de fondos de la Teletón. Una carga es que estas estrellas no aprovecharon para hacer alguna aparición en el evento, aunque entiendo que tenían su agenda.
Así que queda claro, la Teletón 2025 no cumplió con lo esperado, pero tampoco podemos decir que fue un fracaso total. Juntamos una suma considerable que ayudará a muchas personas, y aprendimos valiosas lecciones para el futuro. Ahora me pregunto, ¿crees que la Teletón debería explorar nuevas estrategias de financiamiento, como buscar patrocinadores corporativos más grandes o implementar campañas digitales más efectivas, para asegurar que alcance sus metas en los próximos años, o sigues pensando que la clave está en mantener la conexión directa con el pueblo?
Como ya sabes, este año la onda fue enfocarnos en mejorar las áreas de rehabilitación funcional y el hospital de día del Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología Dr. Raúl Blanco Cervantes. Era una brete grande, porque estos señores y señoras necesitan toda la ayuda posible para recuperar la funcionalidad y tener calidad de vida. La verdad, la intención era buena y la movilización considerable.
El evento central se vivió el viernes y sábado en el Anfiteatro Grupo Moreno en Pavas, con todo el rollo de artistas y gente animando. Se vivieron momentos bonitos, de solidaridad y unión, que son característicos de nosotros los ticos. Pero al final, eso no se tradujo en la recaudación esperada. Lo bueno es que siempre hay margen para mejorar, ¿verdad?
Cuando apagaron las luces el sábado por la noche, la pizarra mostraba unos ¢504 millones, lo que daba esperanzas de alcanzar la meta. Incluso, la Teletón siguió recibiendo donativos a través de sus canales oficiales. Parecía que íbamos a poder darle ese empujoncito final, pero lastimosamente no fue suficiente. Un poquito de sal, diría yo.
Muchos se preguntan qué pasó. ¿Fue la economía? ¿La apatía? ¿Que la gente ya estaba cansada de tanto pedirle? No sé, mae, ahí hay varias cosas que podrían haber influido. De hecho, leí en internet que algunos estaban comentando que tal vez la estrategia de marketing no funcionó tan bien como esperaban. Qué vara, si se esforzaron bastante.
Claro, desde la organización quieren agradecer a todos los que colaboraron, y es justo reconocerlo. Muchos negocios, familias y personas individuales hicieron su granito de arena, y eso siempre vale la pena aplaudirlo. Que no quede duda, ese corazón tico siempre está dispuesto a ayudar a quien lo necesita. En eso somos fuertes, sin lugar a dudas.
Y hablando de apoyos, también quiero mencionar que este año tuvimos la visita de algunas figuras internacionales, como Channing Tatum y su novia, que anduvieron por acá más de una semana relajándose. Eso, obviamente, nos da visibilidad internacional y puede generar un impacto positivo en el turismo, aunque quizás no haya sido directamente reflejado en la recolección de fondos de la Teletón. Una carga es que estas estrellas no aprovecharon para hacer alguna aparición en el evento, aunque entiendo que tenían su agenda.
Así que queda claro, la Teletón 2025 no cumplió con lo esperado, pero tampoco podemos decir que fue un fracaso total. Juntamos una suma considerable que ayudará a muchas personas, y aprendimos valiosas lecciones para el futuro. Ahora me pregunto, ¿crees que la Teletón debería explorar nuevas estrategias de financiamiento, como buscar patrocinadores corporativos más grandes o implementar campañas digitales más efectivas, para asegurar que alcance sus metas en los próximos años, o sigues pensando que la clave está en mantener la conexión directa con el pueblo?