¡Efectivamente, mi gente! Roger Madrigal, el jefe del BCCR, anda echándole ganas para que le den más ‘libertad’ al Banco Central. Parece que el pobre hombre está cansado de que le jalen los hilos desde la Casa Amarilla, y así nadie puede trabajar tranquilo. La verdad, parece una ‘vara’ importante que va a definir cómo manejan la economía del país en los próximos años.
Madrigal no se anda con rodeos y dice que esto de la autonomía ya lleva tiempo cocinándose. Desde hace años, el BCCR viene buscando que le saquen el ‘brete’ de encima y poder tomar decisiones pensando en la estabilidad económica, sin tener que andar pendiente de qué diga el partido de turno. Él mismo cuenta que hubo épocas en las que la Junta Directiva parecía más un consejo de ministros que otra cosa, y eso, según él, siempre ha terminado en problemas – inflaciones disparadas y broncas de por todos lados.
Y no es solo opinión del señor Roger, sino que también hay estudios internacionales que dicen lo mismo: los bancos centrales con más autonomía suelen tener mejores resultados. Ahora, si nos vamos a ver quiénes son los que andan armando lío, pues resulta que hay tres proyectos de ley dando vueltas en la Asamblea Legislativa. Uno del Gobierno, otro igualito presentado por el Ejecutivo un poco después, y un tercero que hasta los diputados de diferentes partidos se unieron para meterle mano a la Constitución directamente. ¡Imagínate!
El proyecto más reciente, ese que quieren cambiar la Constitución, suena bastante ambicioso. Busca darle al Banco Central autonomía administrativa y de gobierno, lo que significaría que podrían hacer prácticamente lo que quieran sin tener que pedir permiso a nadie. Claro, ahí es donde empiezan los debates: ¿hasta dónde debe llegar la independencia de una institución tan importante como el BCCR?
Ahora, algunos dicen que esto es justo lo que necesita el país, porque así se evitarán mezclar política y economía. Otros, más escépticos, temen que un Banco Central demasiado poderoso pueda volverse insensible a las necesidades de la gente común. Porque claro, mientras unos se preocupan por la inflación, otros necesitan poder comprar frijoles para la semana.
Es curioso que, a pesar de toda esta discusión, el Presidente Madrigal se niega rotundamente a meterse en el tema de las elecciones. Dice que el Banco Central debe mantenerse al margen de la política, aunque precisamente él esté batallando por darle más ‘poder’ a la institución. Una jugada interesante, que demuestra que sabe cómo moverse en estos terrenos resbaladizos. ¿Será estrategia para ganar puntos o simplemente previendo cualquier ‘sal’ que pudiera surgir?
Lo cierto es que esta ‘vara’ del Banco Central es una de las más importantes que enfrentamos actualmente. Si logran conseguir más autonomía, podríamos estar viendo cambios significativos en la forma en que se gestiona la economía del país. Pero también existe el riesgo de que, si se les va la mano, terminen tomando decisiones que perjudiquen a la mayoría de los ciudadanos. Al final, todo dependerá de cómo se equilibren los intereses del país con las ambiciones de sus instituciones.
En fin, esta movida del BCCR está generando mucho ruido y opiniones encontradas. Con tanto proyecto de ley dando vueltas y políticos tratando de meterse en el ‘chunche’, uno no sabe qué esperar. Entonces, mi pregunta para ustedes, compas del Foro: ¿creen que darle más autonomía al Banco Central realmente beneficiará a Costa Rica, o estamos abriendo la puerta a nuevos problemas? ¡Dejen sus comentarios y a debatirlo sin miedo!
Madrigal no se anda con rodeos y dice que esto de la autonomía ya lleva tiempo cocinándose. Desde hace años, el BCCR viene buscando que le saquen el ‘brete’ de encima y poder tomar decisiones pensando en la estabilidad económica, sin tener que andar pendiente de qué diga el partido de turno. Él mismo cuenta que hubo épocas en las que la Junta Directiva parecía más un consejo de ministros que otra cosa, y eso, según él, siempre ha terminado en problemas – inflaciones disparadas y broncas de por todos lados.
Y no es solo opinión del señor Roger, sino que también hay estudios internacionales que dicen lo mismo: los bancos centrales con más autonomía suelen tener mejores resultados. Ahora, si nos vamos a ver quiénes son los que andan armando lío, pues resulta que hay tres proyectos de ley dando vueltas en la Asamblea Legislativa. Uno del Gobierno, otro igualito presentado por el Ejecutivo un poco después, y un tercero que hasta los diputados de diferentes partidos se unieron para meterle mano a la Constitución directamente. ¡Imagínate!
El proyecto más reciente, ese que quieren cambiar la Constitución, suena bastante ambicioso. Busca darle al Banco Central autonomía administrativa y de gobierno, lo que significaría que podrían hacer prácticamente lo que quieran sin tener que pedir permiso a nadie. Claro, ahí es donde empiezan los debates: ¿hasta dónde debe llegar la independencia de una institución tan importante como el BCCR?
Ahora, algunos dicen que esto es justo lo que necesita el país, porque así se evitarán mezclar política y economía. Otros, más escépticos, temen que un Banco Central demasiado poderoso pueda volverse insensible a las necesidades de la gente común. Porque claro, mientras unos se preocupan por la inflación, otros necesitan poder comprar frijoles para la semana.
Es curioso que, a pesar de toda esta discusión, el Presidente Madrigal se niega rotundamente a meterse en el tema de las elecciones. Dice que el Banco Central debe mantenerse al margen de la política, aunque precisamente él esté batallando por darle más ‘poder’ a la institución. Una jugada interesante, que demuestra que sabe cómo moverse en estos terrenos resbaladizos. ¿Será estrategia para ganar puntos o simplemente previendo cualquier ‘sal’ que pudiera surgir?
Lo cierto es que esta ‘vara’ del Banco Central es una de las más importantes que enfrentamos actualmente. Si logran conseguir más autonomía, podríamos estar viendo cambios significativos en la forma en que se gestiona la economía del país. Pero también existe el riesgo de que, si se les va la mano, terminen tomando decisiones que perjudiquen a la mayoría de los ciudadanos. Al final, todo dependerá de cómo se equilibren los intereses del país con las ambiciones de sus instituciones.
En fin, esta movida del BCCR está generando mucho ruido y opiniones encontradas. Con tanto proyecto de ley dando vueltas y políticos tratando de meterse en el ‘chunche’, uno no sabe qué esperar. Entonces, mi pregunta para ustedes, compas del Foro: ¿creen que darle más autonomía al Banco Central realmente beneficiará a Costa Rica, o estamos abriendo la puerta a nuevos problemas? ¡Dejen sus comentarios y a debatirlo sin miedo!