¡Ay, Dios mío! Aquí estamos otra vez con el circo político en Costa Rica. Ana Virginia Calzada, la candidata del CDS, mandó a parar a Pilar Cisneros, jefa de fracción del PSD, con una querella por calumnia y difamación. Claramente, la Vargas está servida, porque esto pinta para un brete legal largo y costoso.
Todo empezó con un spot publicitario de la campaña de Calzada que, usando inteligencia artificial (sí, ya estamos en esos niveles, chango), ubicaba a varios personajes políticos –incluyendo a Cisneros, al Presidente Chaves, y otros– en una especie de mansión lujosa, describiéndola como un “narco infierno”. Un poquito exagerado, ¿verdad? Pero así es la política, pura picardía.
Cisneros, obviamente molesta, había dicho que respondería cuando Calzada apareciera dentro del margen de error de las encuestas. ¡Imagínate la valentía! También le soltó unas cuantas, llamándola “sinvergüenza” y “pensionada de lujo”. Eso sí que fue subir la apuesta, mae. Las redes explotaron, como era de esperarse.
Calzada, desde un principio, había afirmado que el Presidente Chaves también sería un “pensionado de lujo más”. Luego, cambió la jugada y urgió a detener el continuismo. Ahora, con la querella, busca mostrarse como defensora de la oposición y de todos aquellos que, según ella, han sido víctimas de ataques personales. Dice que quiere ponerle fin a los gritos, insultos y mentiras en la política nacional, que acá somos pueblo trabajador y digno, diay... suena bonito.
Pero la verdad, esto huele a bronca personal, a pique político más allá de cualquier idealismo. No nos engañemos, la política es un juego sucio, y estos señores no escatiman en recursos para atacarse. De hecho, Cisneros, en declaraciones posteriores, aseguró que tenía todas las pruebas para demostrar que Calzada es igual de culpable, y hasta peor. ¡Qué desenfreno!
Federico Campos, el abogado contratado por Calzada, llevará el caso ante los tribunales. Habrá que ver cómo le va, porque esto parece tener tela que cortar. Según fuentes cercanas, el caso podría tardar meses, incluso años, en resolverse, generando aún más controversia y desgaste para ambas partes. El Observador está esperando una respuesta de Cisneros, pero bueno, ya sabemos cómo son las cosas por acá…
Lo cierto es que esta querella llega en un momento clave de la campaña electoral. Con las elecciones acercándose, los candidatos buscan desesperadamente diferenciarse y ganar terreno en las encuestas. Este tipo de polémicas puede atraer atención, pero también puede alejar a votantes indecisos que buscan propuestas serias y soluciones reales a los problemas del país. Ya vimos qué pasó con la defensa de su pensión, la oposición a las pensiones de expresidentes y su apoyo a reformas en el poder judicial, todo ha generado bastante conversación.
Ahora bien, ¿creen ustedes que estas querelas y acusaciones son necesarias para debatir ideas y confrontar posturas políticas, o simplemente son una muestra más de la polarización y el bajo nivel del discurso público en Costa Rica? ¡Den su opinión en el foro, vamos a ver qué sale de tanto cerebro tico!
Todo empezó con un spot publicitario de la campaña de Calzada que, usando inteligencia artificial (sí, ya estamos en esos niveles, chango), ubicaba a varios personajes políticos –incluyendo a Cisneros, al Presidente Chaves, y otros– en una especie de mansión lujosa, describiéndola como un “narco infierno”. Un poquito exagerado, ¿verdad? Pero así es la política, pura picardía.
Cisneros, obviamente molesta, había dicho que respondería cuando Calzada apareciera dentro del margen de error de las encuestas. ¡Imagínate la valentía! También le soltó unas cuantas, llamándola “sinvergüenza” y “pensionada de lujo”. Eso sí que fue subir la apuesta, mae. Las redes explotaron, como era de esperarse.
Calzada, desde un principio, había afirmado que el Presidente Chaves también sería un “pensionado de lujo más”. Luego, cambió la jugada y urgió a detener el continuismo. Ahora, con la querella, busca mostrarse como defensora de la oposición y de todos aquellos que, según ella, han sido víctimas de ataques personales. Dice que quiere ponerle fin a los gritos, insultos y mentiras en la política nacional, que acá somos pueblo trabajador y digno, diay... suena bonito.
Pero la verdad, esto huele a bronca personal, a pique político más allá de cualquier idealismo. No nos engañemos, la política es un juego sucio, y estos señores no escatiman en recursos para atacarse. De hecho, Cisneros, en declaraciones posteriores, aseguró que tenía todas las pruebas para demostrar que Calzada es igual de culpable, y hasta peor. ¡Qué desenfreno!
Federico Campos, el abogado contratado por Calzada, llevará el caso ante los tribunales. Habrá que ver cómo le va, porque esto parece tener tela que cortar. Según fuentes cercanas, el caso podría tardar meses, incluso años, en resolverse, generando aún más controversia y desgaste para ambas partes. El Observador está esperando una respuesta de Cisneros, pero bueno, ya sabemos cómo son las cosas por acá…
Lo cierto es que esta querella llega en un momento clave de la campaña electoral. Con las elecciones acercándose, los candidatos buscan desesperadamente diferenciarse y ganar terreno en las encuestas. Este tipo de polémicas puede atraer atención, pero también puede alejar a votantes indecisos que buscan propuestas serias y soluciones reales a los problemas del país. Ya vimos qué pasó con la defensa de su pensión, la oposición a las pensiones de expresidentes y su apoyo a reformas en el poder judicial, todo ha generado bastante conversación.
Ahora bien, ¿creen ustedes que estas querelas y acusaciones son necesarias para debatir ideas y confrontar posturas políticas, o simplemente son una muestra más de la polarización y el bajo nivel del discurso público en Costa Rica? ¡Den su opinión en el foro, vamos a ver qué sale de tanto cerebro tico!