¡Ay, mándale, qué vareta! El Cartaginés sigue moviéndose, cambiacitos así como quien cambia de camisa. Resulta que Marcos Ureña, el delantero curtido en mil batallas, se va del club. Después de un par de temporadas defendiendo la blanquiazul, le puso el clavo al ataúd a su tiempo ahí. Parece que la llegada del profe Villatoro lo dejó fuera de los planes, ¡qué pesar!
Para refrescarles la memoria, Ureña llegó al Cartaginés en julio del 2022, trayendo consigo toda su experiencia. Se convirtió rápidamente en una pieza clave del ataque, aunque tampoco era un pibe corriendo que quemaba etapas. Renovó el contrato por seis meses en julio del año pasado, justo cuando empezaron a sonar rumores de un posible retorno a Alajuela, con Don Óscar Ramírez tirándole el anzuelo. Pero Ureña prefirió quedarse en Tibás, a pesar de que la cosa no pintaba precisamente color de rosa.
Esta temporada, el veterano delantero demostró que todavía tenía pólvora seca, apareciendo en 28 partidos entre el campeonato nacional y la Copa Centroamericana. Marcó nueve goles y dio una asistencia, dejando claro que, a pesar de la edad, todavía podía aportar al equipo. No era un goleador implacable, pero siempre estaba ahí para romper el cerrojo y darle aire al ataque cartagines. A veces hasta parecía que jugaba por amor a la camiseta, ¡qué fe!
Pero ahora la cosa cambió. Con la salida de Andrés Carevic y la llegada del técnico guatemalteco Villatoro, el Cartaginés está en modo transición. Están haciendo cambios en la planilla, buscando nuevos aires y refrescando el panorama. Se rumora que quieren jóvenes con ganas de comérselo el mundo, y ahí es donde Ureña, con su dilatada carrera, empezó a quedar corto. No es fácil dejar ir a un ídolo, pero a veces hay que tomar decisiones difíciles. ¡Qué brete!
Este cambio también plantea interrogantes sobre el futuro del ataque cartagines. ¿Quién ocupará el lugar de Ureña? ¿Podrá Villatoro encontrar un reemplazo adecuado? El profe tiene mucho que demostrar, y la afición espera ver un equipo competitivo y vistoso. Porque bueno, nadie quiere ver al Cartaginés sufriendo, diay.
Ahora bien, no todo es tristeza. Ureña cierra un capítulo importante en su carrera deportiva, dejando recuerdos imborrables en la afición brumosa. Su entrega y compromiso con el club fueron evidentes en cada partido, y eso siempre será recordado. Además, se abre la puerta a nuevas oportunidades, quién sabe si tal vez regrese a Alajuela como algunos especularon antes. ¡Una vida llena de fútbol!
Y hablando de oportunidades, este movimiento podría ser beneficioso para el Cartaginés a largo plazo. Liberar la ficha de Ureña les permite tener mayor flexibilidad financiera para traer refuerzos de calidad, jóvenes talentos que puedan marcar la diferencia en el próximo torneo. Aunque duele verlo partir, hay que reconocer que el fútbol es así, un negocio implacable donde las decisiones se toman pensando en el beneficio del club. ¡Qué carga!
Así que, chava, ¿crees que la salida de Marcos Ureña es lo mejor para el Cartaginés? ¿Podrá Villatoro armar un equipo competitivo sin la experiencia del delantero? ¡Déjanos tus comentarios en el foro y cuéntanos qué opinas del futuro del Club Sport Cartaginés!
Para refrescarles la memoria, Ureña llegó al Cartaginés en julio del 2022, trayendo consigo toda su experiencia. Se convirtió rápidamente en una pieza clave del ataque, aunque tampoco era un pibe corriendo que quemaba etapas. Renovó el contrato por seis meses en julio del año pasado, justo cuando empezaron a sonar rumores de un posible retorno a Alajuela, con Don Óscar Ramírez tirándole el anzuelo. Pero Ureña prefirió quedarse en Tibás, a pesar de que la cosa no pintaba precisamente color de rosa.
Esta temporada, el veterano delantero demostró que todavía tenía pólvora seca, apareciendo en 28 partidos entre el campeonato nacional y la Copa Centroamericana. Marcó nueve goles y dio una asistencia, dejando claro que, a pesar de la edad, todavía podía aportar al equipo. No era un goleador implacable, pero siempre estaba ahí para romper el cerrojo y darle aire al ataque cartagines. A veces hasta parecía que jugaba por amor a la camiseta, ¡qué fe!
Pero ahora la cosa cambió. Con la salida de Andrés Carevic y la llegada del técnico guatemalteco Villatoro, el Cartaginés está en modo transición. Están haciendo cambios en la planilla, buscando nuevos aires y refrescando el panorama. Se rumora que quieren jóvenes con ganas de comérselo el mundo, y ahí es donde Ureña, con su dilatada carrera, empezó a quedar corto. No es fácil dejar ir a un ídolo, pero a veces hay que tomar decisiones difíciles. ¡Qué brete!
Este cambio también plantea interrogantes sobre el futuro del ataque cartagines. ¿Quién ocupará el lugar de Ureña? ¿Podrá Villatoro encontrar un reemplazo adecuado? El profe tiene mucho que demostrar, y la afición espera ver un equipo competitivo y vistoso. Porque bueno, nadie quiere ver al Cartaginés sufriendo, diay.
Ahora bien, no todo es tristeza. Ureña cierra un capítulo importante en su carrera deportiva, dejando recuerdos imborrables en la afición brumosa. Su entrega y compromiso con el club fueron evidentes en cada partido, y eso siempre será recordado. Además, se abre la puerta a nuevas oportunidades, quién sabe si tal vez regrese a Alajuela como algunos especularon antes. ¡Una vida llena de fútbol!
Y hablando de oportunidades, este movimiento podría ser beneficioso para el Cartaginés a largo plazo. Liberar la ficha de Ureña les permite tener mayor flexibilidad financiera para traer refuerzos de calidad, jóvenes talentos que puedan marcar la diferencia en el próximo torneo. Aunque duele verlo partir, hay que reconocer que el fútbol es así, un negocio implacable donde las decisiones se toman pensando en el beneficio del club. ¡Qué carga!
Así que, chava, ¿crees que la salida de Marcos Ureña es lo mejor para el Cartaginés? ¿Podrá Villatoro armar un equipo competitivo sin la experiencia del delantero? ¡Déjanos tus comentarios en el foro y cuéntanos qué opinas del futuro del Club Sport Cartaginés!