¡Diay, qué rollo! Después de tanto ayo, parece que el presidente Rodrigo Chaves va a asistir al debate sobre si le quitan o no la inmunidad. Pilar Cisneros, jefa de fracción del oficialismo, lo confirmó, y la verdad, nos dejó a todos boquiabiertos. Pensábamos que se iba a esconder como rata, pero al parecer, ahora quiere estar ahí pa' defenderse.
Para ponerlos al día, la cosa va así: hace unos días se definió que el martes 16 de diciembre se va a discutir y votar el informe que recomienda sacarle el fuero al Presidente. Este tema ha generado un brete tremendo en el país, con gente apoyándolo a capa y espada y otros gritándole “¡Renuncia!”. Todo esto surge de 15 supuestos actos de beligerancia política, según lo denunciado al TSE.
Y recuerden que la última vez que intentaron tocarle la inmunidad a Chaves, el mae ni apareció. Se ausentó por decisión propia, dejando a todos pensando si tenía miedo o simplemente no le importaba lo que pensaran los diputados. Esta vez, parece que ha cambiado de estrategia, buscando tener la oportunidad de hablar directamente al plenario legislativo y refutar las acusaciones que le hacen.
Imagínense la escena: el Presidente, frente a los diputados, defendiendo su posición. Va a poder exponer lo que él considera anómalo en este proceso político y responder a las preguntas de los legisladores. Un verdadero espectáculo, vamos a ver cómo se desenvoluce, porque eso sí, el mae tiene lengua viperina. El debate promete ser largo, desde las 2 p.m. hasta las 7 p.m., seguido de la votación crucial.
Ahora bien, para que le quiten la inmunidad al Presidente, se necesitan 38 votos en el plenario. Ahí es donde la cosa se pone interesante, porque depende totalmente de los votos del PUSC y Nueva República. Estos dos partidos ya han frenado intentos anteriores de destituirlo, cuando se discutió un supuesto delito de concusión – que, para los que no saben, es un tipo de corrupción. ¡Qué sal! Parece que van a seguir siendo el salvavidas del Presidente.
La beligerancia, en pocas palabras, es usar los recursos del Estado o hacer declaraciones públicas para favorecer a algún partido político durante las elecciones. Si lo encuentran culpable, Chaves no podría ocupar cargos en el sector público por hasta cuatro años y, en el peor de los casos, ¡hasta podrían separarlo de su cargo! ¡Un verdadera carga si eso pasa!
La decisión final recae en el plenario legislativo, y si logran conseguir esos 38 votos, adiós inmunidad para Chaves. Este fuero, como algunos dirán, es una protección que tiene el Presidente para evitar ser acusado mientras esté en el cargo. Pero si se levanta la inmunidad, el TSE podría iniciar una investigación a fondo. Sería la primera vez en la historia de Costa Rica que algo así sucediera, ¡una vara única, diay!
En fin, todo este circo político nos deja pensando: ¿cree usted que la presencia de Chaves en el debate cambiará el resultado de la votación o será solo teatro? ¿Es justo que el Presidente tenga inmunidad mientras enfrenta estas acusaciones, o debería quitarse el fuero voluntariamente?
Para ponerlos al día, la cosa va así: hace unos días se definió que el martes 16 de diciembre se va a discutir y votar el informe que recomienda sacarle el fuero al Presidente. Este tema ha generado un brete tremendo en el país, con gente apoyándolo a capa y espada y otros gritándole “¡Renuncia!”. Todo esto surge de 15 supuestos actos de beligerancia política, según lo denunciado al TSE.
Y recuerden que la última vez que intentaron tocarle la inmunidad a Chaves, el mae ni apareció. Se ausentó por decisión propia, dejando a todos pensando si tenía miedo o simplemente no le importaba lo que pensaran los diputados. Esta vez, parece que ha cambiado de estrategia, buscando tener la oportunidad de hablar directamente al plenario legislativo y refutar las acusaciones que le hacen.
Imagínense la escena: el Presidente, frente a los diputados, defendiendo su posición. Va a poder exponer lo que él considera anómalo en este proceso político y responder a las preguntas de los legisladores. Un verdadero espectáculo, vamos a ver cómo se desenvoluce, porque eso sí, el mae tiene lengua viperina. El debate promete ser largo, desde las 2 p.m. hasta las 7 p.m., seguido de la votación crucial.
Ahora bien, para que le quiten la inmunidad al Presidente, se necesitan 38 votos en el plenario. Ahí es donde la cosa se pone interesante, porque depende totalmente de los votos del PUSC y Nueva República. Estos dos partidos ya han frenado intentos anteriores de destituirlo, cuando se discutió un supuesto delito de concusión – que, para los que no saben, es un tipo de corrupción. ¡Qué sal! Parece que van a seguir siendo el salvavidas del Presidente.
La beligerancia, en pocas palabras, es usar los recursos del Estado o hacer declaraciones públicas para favorecer a algún partido político durante las elecciones. Si lo encuentran culpable, Chaves no podría ocupar cargos en el sector público por hasta cuatro años y, en el peor de los casos, ¡hasta podrían separarlo de su cargo! ¡Un verdadera carga si eso pasa!
La decisión final recae en el plenario legislativo, y si logran conseguir esos 38 votos, adiós inmunidad para Chaves. Este fuero, como algunos dirán, es una protección que tiene el Presidente para evitar ser acusado mientras esté en el cargo. Pero si se levanta la inmunidad, el TSE podría iniciar una investigación a fondo. Sería la primera vez en la historia de Costa Rica que algo así sucediera, ¡una vara única, diay!
En fin, todo este circo político nos deja pensando: ¿cree usted que la presencia de Chaves en el debate cambiará el resultado de la votación o será solo teatro? ¿Es justo que el Presidente tenga inmunidad mientras enfrenta estas acusaciones, o debería quitarse el fuero voluntariamente?