¡Ay, Dios mío! Esto está que arde, pura tortilla. El Consejo Nacional de Producción (CNP), esa institución que debería estar cuidando nuestro bolsillo y garantizando comida en los colegios, hospitales y cárceles, anda con más líos que un gato en caminito. La Contraloría le cayó con todo, revelando un panorama financiero tan feo que hasta el sapo se asusta.
Según el informe de la CGR, estamos hablando de unas seis décadas de millones de colones que no se han podido recuperar. Sí, ¡seis décadas! Ese es el peso de las cuentas por cobrar que van camino a los sesenta mil millones de colones. Además, le deben a los proveedores más de cuatro meses de pago, hay una deuda jugosa de cuatro mil doscientos millones con su propio fideicomiso, y para colmo, ¡han perdido más de mil quinientos millones en alimentos! Uno se queda pensando qué clase de brete están viviendo ahí adentro.
Lo peor de todo es que este problema afecta directamente al Programa de Abastecimiento Institucional (PAI), que es el responsable de llevarle comida a los colegiales, a los enfermos y a los privados de libertad. Este programa, que se lleva casi el 70% del presupuesto del CNP, está ahogado en deudas y no sabe cómo salir adelante. Parece que el mae que maneja eso se jaló una torta bien grande.
Y la cosa no pinta nada bonita, porque el MEP, nuestro Ministerio de Educación Pública, les debe al CNP ¡dieciséis mil millones de colones mensuales! Eso sí es una carga pesadísima. Sumándole unos mil veintisiete millones que aún no han facturado, la deuda del MEP al CNP es para llorar. Claramente, la vara no está bien puesta en el sistema educativo.
Pero no es solo la deuda con el MEP lo preocupante. También tienen problemas con el fideicomiso del BCR. Desde 2022, no han logrado reponer los fondos utilizados, dejando una deuda acumulada de más de cuatro mil millones de colones. ¡Eso es casi el 91% del fondo! Diay, parece que no aprenden la lección. Están yendo directito al traste, si no hacen algo pronto.
Además, resulta que el CNP no está haciendo ningún esfuerzo para cobrar esas deudas. No envían estados de cuenta, no gestionan el cobro... ¡Nada! La gente se desespera esperando los pagos, especialmente los productores agropecuarios que llevan más de ciento cuarenta y cinco días sin ver un colón. Que barbaridad, ese mae del CNP anduvo flojo en esas gestiones.
Para rematar, el informe de la Contraloría señala otras deficiencias graves: un manual de puestos desactualizado desde 1997, veintiocho puestos de confianza sin justificación legal, y nombramientos sin verificar si cumplen los requisitos mínimos. Parece que la organización interna está hecha un desastre, pura distracción. Una verdadera falta de nivel.
En fin, la situación del CNP es crítica y pone en peligro el acceso a alimentos básicos para miles de familias costarricenses. Esperemos que las autoridades tomen cartas en el asunto y pongan orden en esta casa antes de que sea demasiado tarde. Pero dime, ¿crees que el gobierno tomará medidas drásticas para salvar al CNP o estamos ante una pérdida irreparable de confianza en las instituciones públicas?
Según el informe de la CGR, estamos hablando de unas seis décadas de millones de colones que no se han podido recuperar. Sí, ¡seis décadas! Ese es el peso de las cuentas por cobrar que van camino a los sesenta mil millones de colones. Además, le deben a los proveedores más de cuatro meses de pago, hay una deuda jugosa de cuatro mil doscientos millones con su propio fideicomiso, y para colmo, ¡han perdido más de mil quinientos millones en alimentos! Uno se queda pensando qué clase de brete están viviendo ahí adentro.
Lo peor de todo es que este problema afecta directamente al Programa de Abastecimiento Institucional (PAI), que es el responsable de llevarle comida a los colegiales, a los enfermos y a los privados de libertad. Este programa, que se lleva casi el 70% del presupuesto del CNP, está ahogado en deudas y no sabe cómo salir adelante. Parece que el mae que maneja eso se jaló una torta bien grande.
Y la cosa no pinta nada bonita, porque el MEP, nuestro Ministerio de Educación Pública, les debe al CNP ¡dieciséis mil millones de colones mensuales! Eso sí es una carga pesadísima. Sumándole unos mil veintisiete millones que aún no han facturado, la deuda del MEP al CNP es para llorar. Claramente, la vara no está bien puesta en el sistema educativo.
Pero no es solo la deuda con el MEP lo preocupante. También tienen problemas con el fideicomiso del BCR. Desde 2022, no han logrado reponer los fondos utilizados, dejando una deuda acumulada de más de cuatro mil millones de colones. ¡Eso es casi el 91% del fondo! Diay, parece que no aprenden la lección. Están yendo directito al traste, si no hacen algo pronto.
Además, resulta que el CNP no está haciendo ningún esfuerzo para cobrar esas deudas. No envían estados de cuenta, no gestionan el cobro... ¡Nada! La gente se desespera esperando los pagos, especialmente los productores agropecuarios que llevan más de ciento cuarenta y cinco días sin ver un colón. Que barbaridad, ese mae del CNP anduvo flojo en esas gestiones.
Para rematar, el informe de la Contraloría señala otras deficiencias graves: un manual de puestos desactualizado desde 1997, veintiocho puestos de confianza sin justificación legal, y nombramientos sin verificar si cumplen los requisitos mínimos. Parece que la organización interna está hecha un desastre, pura distracción. Una verdadera falta de nivel.
En fin, la situación del CNP es crítica y pone en peligro el acceso a alimentos básicos para miles de familias costarricenses. Esperemos que las autoridades tomen cartas en el asunto y pongan orden en esta casa antes de que sea demasiado tarde. Pero dime, ¿crees que el gobierno tomará medidas drásticas para salvar al CNP o estamos ante una pérdida irreparable de confianza en las instituciones públicas?