¡Idiay! ¿Se acuerdan de Entretenimiento.co.cr?
Muchos de nosotros, curtidos en los tiempos del dial-up y los sonidos agonizantes de la conexión a internet, nos hemos topado alguna vez con una reverencia nostálgica hacia ese portal que fue la brújula del ocio online en Costa Rica. En una época donde Facebook ni ticoneXion eran ni siquiera una idea loca, Entretenimiento.co.cr se plantó como un oasis de información cultural, un lugar donde encontrar horarios de cine, reseñas de discos y noticias del acontecer artístico nacional. Fue mucho más que un sitio web; fue un pedazo de nuestra juventud digital.
La historia de Entretenimiento.co.cr es inseparable del amanecer del internet comercial en Costa Rica, allá por mediados de los '90. Recordaremos siempre aquel sonido eterno del módem intentando desesperadamente agarrarle a la señal, mientras competíamos con la mamá por el teléfono. Para ponerlo en perspectiva, estábamos hablando de conexiones de 56 kbps, precios exorbitantes por minuto en línea y una paciencia de santo para esperar que una imagen se descargara. Estábamos raspando fondo… bueno, literal, porque la conexión salía del teléfono.
El lanzamiento del primer enlace comercial de Costa Rica en 1993, liderado por Guy de Téramont, marcó un hito. Pero la verdadera democratización llegó con RACSA, aunque a costa de tarifas que hacían que una noche de cine pareciera barata. Era una época de negociaciones familiares intensas: "Mamá, necesito revisar mi correo, ¡pero tú tenías que avisarle a la tía!". Así, navegábamos por mundillos web gringos y paquetes de información escasos, añorando contenido que entendiera la idiosincrasia pura tica. Esa carencia fue la oportunidad que vio George Grant Ebanks.
Y ahí entra el mae, George Grant Ebanks, el cerebro detrás de Mercadeo, Promociones y Publicaciones S.A., la sociedad anónima que dio vida a Entretenimiento.co.cr. No eran unos técnicos buscando hacer un experimento; eran mercadólogos visionarios que supieron identificar un hueco en el mercado: el ocio doméstico. Mientras los bancos empezaban tímidamente con sus transacciones en línea y el ICT se enfocaba en turistas, ellos apostaron por la agenda nacional del entretenimiento, creando un repositorio digital para eventos culturales dispersos en volantes perdidos y anuncios de radio fugaces. Fue una jugada maestra, ¡un carga!
Pero no todo fue miel sobre hojuelas. Mantener un portal funcionando con un tráfico decente en esos tiempos requería de magia negra y un equipo técnico aguerrido, representado por Orlando Rodríguez de CESAND S.A. Imaginen la responsabilidad de mantener los servidores activos durante un estreno importante, luchando contra caídas inexplicables y optimizando imágenes para que cargaran en cuanto menor banda ancha. ¡Un brete, vamos!
El modelo de negocio, adelantado a su tiempo, se basaba en la creación de un “Business to Client” que era puro ingenio local. Pagos en efectivo, depósitos bancarios... porque la tarjeta de crédito era un lujo distante para la mayoría. Actuaban como un intermediario digital entre productor y consumidor, facilitando el acceso a discos, libros y otros artículos difíciles de encontrar en las típicas plazuelas. Queremos agradecerles a los que trabajaron duro para que pudiéramos ir corriendo por esos CDs de salsa que tanto queríamos.
Hoy, el dominio de Entretenimiento.co.cr reside en manos de otros, pero su recuerdo persiste. Fue un semillero de talento, una escuela de ciudadanía digital, un crisol donde se fraguaron las primeras comunidades online en Costa Rica. ¿Creen que, en la vorágine de la actualidad digital, estamos perdiendo esa autenticidad, esa cercanía con nuestras raíces locales, esa capacidad de crear soluciones desde acá, para acá? Déjenme saber qué opinan en los comentarios, ¡quiero leer sus reflexiones sobre este capítulo clave de la historia digital tica!
Muchos de nosotros, curtidos en los tiempos del dial-up y los sonidos agonizantes de la conexión a internet, nos hemos topado alguna vez con una reverencia nostálgica hacia ese portal que fue la brújula del ocio online en Costa Rica. En una época donde Facebook ni ticoneXion eran ni siquiera una idea loca, Entretenimiento.co.cr se plantó como un oasis de información cultural, un lugar donde encontrar horarios de cine, reseñas de discos y noticias del acontecer artístico nacional. Fue mucho más que un sitio web; fue un pedazo de nuestra juventud digital.
La historia de Entretenimiento.co.cr es inseparable del amanecer del internet comercial en Costa Rica, allá por mediados de los '90. Recordaremos siempre aquel sonido eterno del módem intentando desesperadamente agarrarle a la señal, mientras competíamos con la mamá por el teléfono. Para ponerlo en perspectiva, estábamos hablando de conexiones de 56 kbps, precios exorbitantes por minuto en línea y una paciencia de santo para esperar que una imagen se descargara. Estábamos raspando fondo… bueno, literal, porque la conexión salía del teléfono.
El lanzamiento del primer enlace comercial de Costa Rica en 1993, liderado por Guy de Téramont, marcó un hito. Pero la verdadera democratización llegó con RACSA, aunque a costa de tarifas que hacían que una noche de cine pareciera barata. Era una época de negociaciones familiares intensas: "Mamá, necesito revisar mi correo, ¡pero tú tenías que avisarle a la tía!". Así, navegábamos por mundillos web gringos y paquetes de información escasos, añorando contenido que entendiera la idiosincrasia pura tica. Esa carencia fue la oportunidad que vio George Grant Ebanks.
Y ahí entra el mae, George Grant Ebanks, el cerebro detrás de Mercadeo, Promociones y Publicaciones S.A., la sociedad anónima que dio vida a Entretenimiento.co.cr. No eran unos técnicos buscando hacer un experimento; eran mercadólogos visionarios que supieron identificar un hueco en el mercado: el ocio doméstico. Mientras los bancos empezaban tímidamente con sus transacciones en línea y el ICT se enfocaba en turistas, ellos apostaron por la agenda nacional del entretenimiento, creando un repositorio digital para eventos culturales dispersos en volantes perdidos y anuncios de radio fugaces. Fue una jugada maestra, ¡un carga!
Pero no todo fue miel sobre hojuelas. Mantener un portal funcionando con un tráfico decente en esos tiempos requería de magia negra y un equipo técnico aguerrido, representado por Orlando Rodríguez de CESAND S.A. Imaginen la responsabilidad de mantener los servidores activos durante un estreno importante, luchando contra caídas inexplicables y optimizando imágenes para que cargaran en cuanto menor banda ancha. ¡Un brete, vamos!
El modelo de negocio, adelantado a su tiempo, se basaba en la creación de un “Business to Client” que era puro ingenio local. Pagos en efectivo, depósitos bancarios... porque la tarjeta de crédito era un lujo distante para la mayoría. Actuaban como un intermediario digital entre productor y consumidor, facilitando el acceso a discos, libros y otros artículos difíciles de encontrar en las típicas plazuelas. Queremos agradecerles a los que trabajaron duro para que pudiéramos ir corriendo por esos CDs de salsa que tanto queríamos.
Hoy, el dominio de Entretenimiento.co.cr reside en manos de otros, pero su recuerdo persiste. Fue un semillero de talento, una escuela de ciudadanía digital, un crisol donde se fraguaron las primeras comunidades online en Costa Rica. ¿Creen que, en la vorágine de la actualidad digital, estamos perdiendo esa autenticidad, esa cercanía con nuestras raíces locales, esa capacidad de crear soluciones desde acá, para acá? Déjenme saber qué opinan en los comentarios, ¡quiero leer sus reflexiones sobre este capítulo clave de la historia digital tica!