¡Aguántense! Que tenemos un temita que está dando vuelta y vuelta en el Foro, y es nada menos que cómo la política gringa, esa que siempre anda metiéndose en nuestros bretes, podría afectar nuestras vidas acá en Costa Rica. Parece que el presidente Trump está armando unas jugadas fuertes con esta “doctrina Donroe”, que no es más que darle carta blanca para meterse donde le dé la gana en Latinoamérica. Y eso, mis queridos, sí que nos debería sonar a alarma.
Para empezar, entiendan esto: la “doctrina Donroe” es básicamente una versión maquillada de la antigua Doctrina Monroe, esa que usaban los yanquis para decir que eran los jefes del patio y que nadie más podía meterse en América Latina. Ahora, Trump le pone su sello “MAGA” y dice que tiene derecho a intervenir en cualquier país que considere una amenaza para sus intereses. Eso suena peligrosísimo, ¿verdad?
Según los analistas, la idea es controlar los recursos naturales de la región, especialmente el petróleo venezolano. Claro, ellos dicen que quieren combatir el narcotráfico y el crimen organizado, pero vamos, ¡diay!, todos sabemos que el petróleo es la verdadera razón. Y si nosotros pensamos que estamos tranquilos acá en nuestro cantón, nos equivocamos. Porque si empeoran las cosas en la región, los efectos se sentirán en nuestra economía, en nuestra seguridad, ¡en todo!
Lo peor es que esta doctrina no tiene límites. Podrían inventarle cualquier excusa para meterse en cualquier país, y ahí nomás. Ya vimos lo que pasó con Venezuela, con esa operación militar que parecía sacada de una película de Hollywood. Dicen que buscan un cambio de comportamiento del régimen, pero la realidad es que quieren instalar sus propios títeres, o algo así. Qué carga de nervios da pensar en ello, ¡qué torta!
Y ojo, porque esto no solo afecta a Venezuela. Según algunos expertos, Trump también anda mirando con ganas a Groenlandia, que ahora es territorio danés, y hasta podrían amenazar la OTAN si siguen adelante con sus planes. Entonces, imagínense qué pasaría con nosotros, si deciden que Costa Rica les conviene más dentro de su esfera de influencia. No vaya a ser que nos empiecen a exigir que hagamos cosas que van en contra de nuestros principios.
Ahora, no todo está perdido. Tenemos que estar atentos a lo que pasa, informar a nuestros amigos y familiares, y exigirle a nuestros políticos que defiendan nuestra soberanía. No podemos quedarnos cruzados de brazos mientras los gringos andan planeando cómo manejar nuestra casa. Tenemos que demostrarles que somos ticos valientes, que sabemos defender lo nuestro y que no nos dejamos intimidar por nadie.
Lo que más preocupa es que esta nueva estrategia parece ser más personal que política, basada en los gustos y manías de Trump, sin importar las consecuencias. Ya hemos visto cómo manipulan la información y cómo cambian de opinión de un día para otro. Eso, señores, es peligroso para la estabilidad de toda la región. Y a nosotros, como nación pequeña y pacífica, nos puede tocar la lotería de quedar en medio del fuego cruzado. ¡Qué sal!
Entonces, mi pregunta para ustedes, compañeros del Foro: ¿Cómo creen que Costa Rica debería enfrentar esta creciente injerencia de Estados Unidos en la región, y qué medidas concretas deberían tomar nuestros líderes para proteger nuestra soberanía y asegurar nuestro futuro?
Para empezar, entiendan esto: la “doctrina Donroe” es básicamente una versión maquillada de la antigua Doctrina Monroe, esa que usaban los yanquis para decir que eran los jefes del patio y que nadie más podía meterse en América Latina. Ahora, Trump le pone su sello “MAGA” y dice que tiene derecho a intervenir en cualquier país que considere una amenaza para sus intereses. Eso suena peligrosísimo, ¿verdad?
Según los analistas, la idea es controlar los recursos naturales de la región, especialmente el petróleo venezolano. Claro, ellos dicen que quieren combatir el narcotráfico y el crimen organizado, pero vamos, ¡diay!, todos sabemos que el petróleo es la verdadera razón. Y si nosotros pensamos que estamos tranquilos acá en nuestro cantón, nos equivocamos. Porque si empeoran las cosas en la región, los efectos se sentirán en nuestra economía, en nuestra seguridad, ¡en todo!
Lo peor es que esta doctrina no tiene límites. Podrían inventarle cualquier excusa para meterse en cualquier país, y ahí nomás. Ya vimos lo que pasó con Venezuela, con esa operación militar que parecía sacada de una película de Hollywood. Dicen que buscan un cambio de comportamiento del régimen, pero la realidad es que quieren instalar sus propios títeres, o algo así. Qué carga de nervios da pensar en ello, ¡qué torta!
Y ojo, porque esto no solo afecta a Venezuela. Según algunos expertos, Trump también anda mirando con ganas a Groenlandia, que ahora es territorio danés, y hasta podrían amenazar la OTAN si siguen adelante con sus planes. Entonces, imagínense qué pasaría con nosotros, si deciden que Costa Rica les conviene más dentro de su esfera de influencia. No vaya a ser que nos empiecen a exigir que hagamos cosas que van en contra de nuestros principios.
Ahora, no todo está perdido. Tenemos que estar atentos a lo que pasa, informar a nuestros amigos y familiares, y exigirle a nuestros políticos que defiendan nuestra soberanía. No podemos quedarnos cruzados de brazos mientras los gringos andan planeando cómo manejar nuestra casa. Tenemos que demostrarles que somos ticos valientes, que sabemos defender lo nuestro y que no nos dejamos intimidar por nadie.
Lo que más preocupa es que esta nueva estrategia parece ser más personal que política, basada en los gustos y manías de Trump, sin importar las consecuencias. Ya hemos visto cómo manipulan la información y cómo cambian de opinión de un día para otro. Eso, señores, es peligroso para la estabilidad de toda la región. Y a nosotros, como nación pequeña y pacífica, nos puede tocar la lotería de quedar en medio del fuego cruzado. ¡Qué sal!
Entonces, mi pregunta para ustedes, compañeros del Foro: ¿Cómo creen que Costa Rica debería enfrentar esta creciente injerencia de Estados Unidos en la región, y qué medidas concretas deberían tomar nuestros líderes para proteger nuestra soberanía y asegurar nuestro futuro?