¡Ay, dios mío! El tema del dólar sigue dando pa’ conversar, ¿eh? Desde que se mandó la bajada histórica, pasando de casi ¢700 a estar rondando los ¢500, se armó un pincho entre todos: empresarios, el Gobierno, el BCCR… cada quien con su propia vaina. Parece que nadie está de acuerdo en cómo manejar la cosa, y eso a nosotros, los que vivimos acá, nos afecta directo.
El Gobierno de Don Rodri, desde el principio, estaba buscando un tipo de cambio cerca de los ¢500. Tanto el exministro Nogui como el mismísimo Presidente se dieron aires diciendo que esto era gracias a su gestión. Pero el Banco Central, con su rollo de ’nosotros somos independientes’, dice que el mercado decide, pura oferta y demanda, ¿entendés? Como si fuera tan simple, mae.
Pero la verdad es que la cosa no es tan blanca o negra. Hay quienes se benefician, claro. Los que cobran en dólares, como muchos compañeros en las zonas francas, ahora pueden gastar un poquito más acá. Pero luego están los que ganan en colones y tienen deudas en dólares. Pa’ ellos, la cosa es un alivio, porque pueden pagar más cosas. ¡Un lío, diay!
Y en el negocio tampoco es fácil. Los importadores contentos, porque pagan menos colones por traer cosas del extranjero. Pero los exportadores y el turismo, ¡ay!, ahí sí se ven afectados. Sus dólares valen menos, y eso se siente en el bolsillo, ¿me entiendes?
Con las elecciones acercándose, le pedimos a El Observador que revisara los planes de gobierno de los candidatos con más intención de voto –según la UCR y la UNA–. La mayoría coincidían en que un dólar bajo como el que tenemos ahora está echando a perder la competitividad del país. Algunos ni siquiera tocaron el tema, ¡qué poca pena! Es como si estuvieran pensando ‘ah, eso ya se arregla solo’. ¡No maaaaquee!
Vamos por partes. Álvaro Ramos, del PLN, apenas mencionó el dólar, y solo en relación con el turismo, hablando del costo y la competencia internacional. No dio ninguna solución concreta, y cuando le preguntamos, todavía no había respondido. ¡Qué desconchado! Parecía que no tenía claro el tema, vamos.
Ariel Robles, del Frente Amplio, sí propuso una ley de estabilización cambiaria para el turismo, con un fondo de compensación en caso de caídas bruscas del dólar. Dice que quiere evitar que las pymes turísticas se vayan al traste. También comentó que no le gusta que los gobiernos jueguen con la política cambiaria y que el Banco Central debería considerar el empleo, además de la inflación. Tiene razón, ¡eso le pega al pueblo!
Luego viene Claudia Dobles, de la Agenda Ciudadana, que ni siquiera tocó el tema en su plan. Su idea es que el Banco Central considere el empleo como objetivo, pero hasta ahí nomás. Eli Feinzaig, del PPL, cree que el tipo de cambio actual es “artificial” y promete una mesa de diálogo con los empresarios. Juan Carlos Hidalgo, del PSC, quiere hablar con el Banco Central y bajar la meta de inflación al 2%. Laura Fernández, de Pueblo Soberano, propone pagar impuestos en dólares y mecanismos de cobertura para las empresas. Y unos cuantos más, ni siquiera se molestaron en opinar... qué pena, mae.
¡De veras que estamos viendo un panorama complicado! Con tanta opinión diferente y pocas soluciones claras, ¿quién nos va a salvar de este embrollo? ¿Cuál de estos candidatos te parece que tiene la visión más clara para enfrentar esta vara y proteger nuestros ahorros y negocios? ¡Déjanos tu opinión en el foro, queremos saber qué piensas tú!
El Gobierno de Don Rodri, desde el principio, estaba buscando un tipo de cambio cerca de los ¢500. Tanto el exministro Nogui como el mismísimo Presidente se dieron aires diciendo que esto era gracias a su gestión. Pero el Banco Central, con su rollo de ’nosotros somos independientes’, dice que el mercado decide, pura oferta y demanda, ¿entendés? Como si fuera tan simple, mae.
Pero la verdad es que la cosa no es tan blanca o negra. Hay quienes se benefician, claro. Los que cobran en dólares, como muchos compañeros en las zonas francas, ahora pueden gastar un poquito más acá. Pero luego están los que ganan en colones y tienen deudas en dólares. Pa’ ellos, la cosa es un alivio, porque pueden pagar más cosas. ¡Un lío, diay!
Y en el negocio tampoco es fácil. Los importadores contentos, porque pagan menos colones por traer cosas del extranjero. Pero los exportadores y el turismo, ¡ay!, ahí sí se ven afectados. Sus dólares valen menos, y eso se siente en el bolsillo, ¿me entiendes?
Con las elecciones acercándose, le pedimos a El Observador que revisara los planes de gobierno de los candidatos con más intención de voto –según la UCR y la UNA–. La mayoría coincidían en que un dólar bajo como el que tenemos ahora está echando a perder la competitividad del país. Algunos ni siquiera tocaron el tema, ¡qué poca pena! Es como si estuvieran pensando ‘ah, eso ya se arregla solo’. ¡No maaaaquee!
Vamos por partes. Álvaro Ramos, del PLN, apenas mencionó el dólar, y solo en relación con el turismo, hablando del costo y la competencia internacional. No dio ninguna solución concreta, y cuando le preguntamos, todavía no había respondido. ¡Qué desconchado! Parecía que no tenía claro el tema, vamos.
Ariel Robles, del Frente Amplio, sí propuso una ley de estabilización cambiaria para el turismo, con un fondo de compensación en caso de caídas bruscas del dólar. Dice que quiere evitar que las pymes turísticas se vayan al traste. También comentó que no le gusta que los gobiernos jueguen con la política cambiaria y que el Banco Central debería considerar el empleo, además de la inflación. Tiene razón, ¡eso le pega al pueblo!
Luego viene Claudia Dobles, de la Agenda Ciudadana, que ni siquiera tocó el tema en su plan. Su idea es que el Banco Central considere el empleo como objetivo, pero hasta ahí nomás. Eli Feinzaig, del PPL, cree que el tipo de cambio actual es “artificial” y promete una mesa de diálogo con los empresarios. Juan Carlos Hidalgo, del PSC, quiere hablar con el Banco Central y bajar la meta de inflación al 2%. Laura Fernández, de Pueblo Soberano, propone pagar impuestos en dólares y mecanismos de cobertura para las empresas. Y unos cuantos más, ni siquiera se molestaron en opinar... qué pena, mae.
¡De veras que estamos viendo un panorama complicado! Con tanta opinión diferente y pocas soluciones claras, ¿quién nos va a salvar de este embrollo? ¿Cuál de estos candidatos te parece que tiene la visión más clara para enfrentar esta vara y proteger nuestros ahorros y negocios? ¡Déjanos tu opinión en el foro, queremos saber qué piensas tú!