¡Ay, Dios mío! Aquí estamos otra vez, revolviendo el chocolate con paleta. Resulta que Laura Fernández, la candidata del Pueblo Soberano, anda prometiendo churros a los líderes evangélicos, específicamente la posibilidad de influir en quién ocupa la silla de la Defensora de los Habitantes si llega a la Presidencia. Parece que la política nacional se ha puesto más picante que salsa Lizano, ¿verdad?
La movida salió a la luz gracias a un folleto que ya está circulando como pan caliente, titulado con toda la intención “¿Por qué los cristianos evangélicos deben votar por el Partido Pueblo Soberano?”. Ahí, en letras grandes, aparece el compromiso número cinco: abrir la puerta para que el Foro Mi País, esa agrupación religiosa con mucha influencia, presente candidatos a la Defensoría, al Poder Judicial e incluso al servicio exterior. ¡Imagínate!, ¿nuestros jueces elegidos por un grupo religioso?
Como bien saben, la elección de la Defensora no es cualquier vaina. Se hace por la Asamblea Legislativa, luego de una terna que propone el Presidente. Esto quiere decir que, si Fernández cumple lo que promete, estaría poniendo un dedo en la llaga, generando una fuerte polémica sobre la independencia de los poderes del Estado. Algunos van a decir que esto es democracia participativa; otros, que es un mero trueque político. ¡El debate está abierto!
Pero no solo eso. El folleto viene cargado de otros acuerdos, incluyendo consolidar los arreglos con el actual Presidente Chaves (¡qué carga!), asignar curules a candidatos cristianos y evangélicos, acoger una carta de valores cristianos y hasta impulsar una ley especial para organizaciones religiosas. Parece que quieren cambiarle la mordaza al país, jeje…
Y para rematar, tenemos una grabación donde Reynaldo Salazar, pastor del Templo Bíblico, insta abiertamente a los feligreses a votar por Fernández y compañía. Dice textualmente: “Yo, mi familia, yo y mi casa no solamente serviremos a Jehová: votaremos por Pueblo Soberano”. ¡Uy, uy, uy! Directamente del púlpito, llamando a la militancia religiosa a las urnas. Menos mal que les piden entregar folletos aparte de los sermones, porque eso ya sería meterse demasiado en asuntos políticos.
Recordemos el episodio de Ana Katharina Müller, la exministra de Educación, quien llegó al cargo precisamente por recomendación del Foro Mi País. Su paso por el Ministerio estuvo marcado por la polémica, con la desaparición misteriosa de la Ruta de la Educación y la eliminación de los programas de Afectividad y Sexualidad Integral. Un brete de decisiones que generaron un revuelo tremendo en el sistema educativo.
No olvidemos que esto no es nuevo. Chaves también hizo varios acuerdos con el Foro Mi País, como evitar la ideología de género en las escuelas, modificar la norma técnica del aborto y respaldar los ministerios de ayuda social de las iglesias evangélicas. Parece que hay una agenda clara y definida, aunque algunos digan que solo busca aplacar tensiones sociales. Pero, ¿hasta dónde llegará esta relación simbiótica entre el poder político y las religiones?
Con todo esto, queda claro que las próximas elecciones se van a poner todavía más interesantes. Este movimiento de Fernández plantea serias preguntas sobre el rol de la religión en la política, la independencia de los poderes del Estado y la verdadera representación de los ciudadanos. Ahora dime tú, compa: ¿crees que este tipo de acuerdos son necesarios para fortalecer la democracia costarricense o representan un peligro para nuestras instituciones? ¡Déjame leer tus opiniones en el foro!
La movida salió a la luz gracias a un folleto que ya está circulando como pan caliente, titulado con toda la intención “¿Por qué los cristianos evangélicos deben votar por el Partido Pueblo Soberano?”. Ahí, en letras grandes, aparece el compromiso número cinco: abrir la puerta para que el Foro Mi País, esa agrupación religiosa con mucha influencia, presente candidatos a la Defensoría, al Poder Judicial e incluso al servicio exterior. ¡Imagínate!, ¿nuestros jueces elegidos por un grupo religioso?
Como bien saben, la elección de la Defensora no es cualquier vaina. Se hace por la Asamblea Legislativa, luego de una terna que propone el Presidente. Esto quiere decir que, si Fernández cumple lo que promete, estaría poniendo un dedo en la llaga, generando una fuerte polémica sobre la independencia de los poderes del Estado. Algunos van a decir que esto es democracia participativa; otros, que es un mero trueque político. ¡El debate está abierto!
Pero no solo eso. El folleto viene cargado de otros acuerdos, incluyendo consolidar los arreglos con el actual Presidente Chaves (¡qué carga!), asignar curules a candidatos cristianos y evangélicos, acoger una carta de valores cristianos y hasta impulsar una ley especial para organizaciones religiosas. Parece que quieren cambiarle la mordaza al país, jeje…
Y para rematar, tenemos una grabación donde Reynaldo Salazar, pastor del Templo Bíblico, insta abiertamente a los feligreses a votar por Fernández y compañía. Dice textualmente: “Yo, mi familia, yo y mi casa no solamente serviremos a Jehová: votaremos por Pueblo Soberano”. ¡Uy, uy, uy! Directamente del púlpito, llamando a la militancia religiosa a las urnas. Menos mal que les piden entregar folletos aparte de los sermones, porque eso ya sería meterse demasiado en asuntos políticos.
Recordemos el episodio de Ana Katharina Müller, la exministra de Educación, quien llegó al cargo precisamente por recomendación del Foro Mi País. Su paso por el Ministerio estuvo marcado por la polémica, con la desaparición misteriosa de la Ruta de la Educación y la eliminación de los programas de Afectividad y Sexualidad Integral. Un brete de decisiones que generaron un revuelo tremendo en el sistema educativo.
No olvidemos que esto no es nuevo. Chaves también hizo varios acuerdos con el Foro Mi País, como evitar la ideología de género en las escuelas, modificar la norma técnica del aborto y respaldar los ministerios de ayuda social de las iglesias evangélicas. Parece que hay una agenda clara y definida, aunque algunos digan que solo busca aplacar tensiones sociales. Pero, ¿hasta dónde llegará esta relación simbiótica entre el poder político y las religiones?
Con todo esto, queda claro que las próximas elecciones se van a poner todavía más interesantes. Este movimiento de Fernández plantea serias preguntas sobre el rol de la religión en la política, la independencia de los poderes del Estado y la verdadera representación de los ciudadanos. Ahora dime tú, compa: ¿crees que este tipo de acuerdos son necesarios para fortalecer la democracia costarricense o representan un peligro para nuestras instituciones? ¡Déjame leer tus opiniones en el foro!