¡Ay, Dios mío! Esto del INS se ha puesto más caliente que gallina pochada. Resulta que la presidenta, Gabriela Chacón, anda metida en un brete tremendo con el diputado Leslye Bojorges. Parece que la rola va de acercamientos, gestiones y hasta un almuerzo sospechoso, todo esto mientras la gente espera que le arreglen sus trámites de seguros.
Todo empezó en una comparecencia ante la Asamblea Legislativa donde la diputada Katherine Moreira le soltó la sopa a Chacón preguntándole sobre estos contactos con diputados. La jefa del INS primero se hizo la mosca ciega, diciendo que varios diputados la habían buscado para “colaborar” en algunos temas. Pero la insistencia de la diputada, y la presión mediática, la hicieron admitir que sí tuvo un encuentro con Bojorges, el diputado fiel a Don Rodri, allá por el año pasado. ¡Qué vareta!
Pero eso no es todo, la diputada Rocío Alfaro Molina, echó arena a la olla, relatando que incluso despidieron a un pobre tipo por negarse a hacerle un favorcito a un diputado. Según ella, el exfuncionario tenía pruebas y estaba presentando una denuncia ante la Fiscalía. Claramente, esto pinta feo para el INS y para la administración Chaves. Se escucha a gritos a un mae jalándose una torta para protegerse.
Ahora resulta que este mismo Bojorges, de acuerdo con algunas fuentes, pidió un seguro al INS después de chocar una moto. Lo curioso es que la solicitud era para un accidente que ya había sucedido, lo cual es totalmente ilegal. Cuando el funcionario del INS se negó a darle ese gusto, ¡pum!, lo botaron. ¡Qué cara de gallito!
El diputado Francisco Nicolás le tocó la puerta directo a Chacón, preguntándole si se trataba del mismo Bojorges. Y otra vez, la presidenta del INS se esquivó, diciendo que necesitaba revisar sus correos. ¡Parece que le da urticaria hablar claro! Después salió a dar declaraciones a los periodistas y confesó que sí almorzó con el diputado, pero dijo que fue “una cosa normal”, mientras tomaban café con un intermediario de seguros. ¡Diay, qué excusa más inventada!
Pero la trama sigue espesándose. Bojorges, por su lado, niega rotundamente haber pedido un seguro, y además dice que ni siquiera tiene carro a su nombre. Un detalle importante: el diputado enfrenta una denuncia de tránsito en Alajuela por un accidente que ocurrió en septiembre del año pasado. Además, está siendo investigado por la Fiscalía General en el caso Richter, donde también figuran otras figuras públicas, todo relacionado con presuntos delitos de tráfico de influencias y dádivas. Que mara!
Según investigaciones, el legislador habría utilizado su posición para agilizar trámites relacionados con el accidente, contactando directamente a funcionarios del gobierno para obtener una respuesta rápida. Las conversaciones interceptadas entre Bojorges y el viceministro de Transportes, Carlos Ávila, evidencian un trato preferencial, buscando contactar al director de la policía de tránsito para que le asignaran un oficial. Esto, amigos, huele a podrido. Este caso promete dar mucho de qué hablar y la ciudadanía está harta de ver cómo nuestros políticos se aprovechan de su poder para sacar ventaja.
Con toda esta polución a cuestas, ¿cree usted que la Presidenta del INS debería renunciar a su cargo para permitir una investigación transparente y garantizar la confianza pública en la institución, o considera que debería permanecer en su puesto para liderar la defensa del INS ante estas acusaciones?
Todo empezó en una comparecencia ante la Asamblea Legislativa donde la diputada Katherine Moreira le soltó la sopa a Chacón preguntándole sobre estos contactos con diputados. La jefa del INS primero se hizo la mosca ciega, diciendo que varios diputados la habían buscado para “colaborar” en algunos temas. Pero la insistencia de la diputada, y la presión mediática, la hicieron admitir que sí tuvo un encuentro con Bojorges, el diputado fiel a Don Rodri, allá por el año pasado. ¡Qué vareta!
Pero eso no es todo, la diputada Rocío Alfaro Molina, echó arena a la olla, relatando que incluso despidieron a un pobre tipo por negarse a hacerle un favorcito a un diputado. Según ella, el exfuncionario tenía pruebas y estaba presentando una denuncia ante la Fiscalía. Claramente, esto pinta feo para el INS y para la administración Chaves. Se escucha a gritos a un mae jalándose una torta para protegerse.
Ahora resulta que este mismo Bojorges, de acuerdo con algunas fuentes, pidió un seguro al INS después de chocar una moto. Lo curioso es que la solicitud era para un accidente que ya había sucedido, lo cual es totalmente ilegal. Cuando el funcionario del INS se negó a darle ese gusto, ¡pum!, lo botaron. ¡Qué cara de gallito!
El diputado Francisco Nicolás le tocó la puerta directo a Chacón, preguntándole si se trataba del mismo Bojorges. Y otra vez, la presidenta del INS se esquivó, diciendo que necesitaba revisar sus correos. ¡Parece que le da urticaria hablar claro! Después salió a dar declaraciones a los periodistas y confesó que sí almorzó con el diputado, pero dijo que fue “una cosa normal”, mientras tomaban café con un intermediario de seguros. ¡Diay, qué excusa más inventada!
Pero la trama sigue espesándose. Bojorges, por su lado, niega rotundamente haber pedido un seguro, y además dice que ni siquiera tiene carro a su nombre. Un detalle importante: el diputado enfrenta una denuncia de tránsito en Alajuela por un accidente que ocurrió en septiembre del año pasado. Además, está siendo investigado por la Fiscalía General en el caso Richter, donde también figuran otras figuras públicas, todo relacionado con presuntos delitos de tráfico de influencias y dádivas. Que mara!
Según investigaciones, el legislador habría utilizado su posición para agilizar trámites relacionados con el accidente, contactando directamente a funcionarios del gobierno para obtener una respuesta rápida. Las conversaciones interceptadas entre Bojorges y el viceministro de Transportes, Carlos Ávila, evidencian un trato preferencial, buscando contactar al director de la policía de tránsito para que le asignaran un oficial. Esto, amigos, huele a podrido. Este caso promete dar mucho de qué hablar y la ciudadanía está harta de ver cómo nuestros políticos se aprovechan de su poder para sacar ventaja.
Con toda esta polución a cuestas, ¿cree usted que la Presidenta del INS debería renunciar a su cargo para permitir una investigación transparente y garantizar la confianza pública en la institución, o considera que debería permanecer en su puesto para liderar la defensa del INS ante estas acusaciones?